24 de febrero de 2010

A TODO PEDAL EN EL MIT

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Siguiendo la estela de y de un buen puñado de premios Nobel, uno llega con cierto asombro y veneración hasta el MIT: el templo de la tecnología y de la innovación, a la vera de Harvard y a tiro de piedra de Boston, que este verano se convertirá en la capital norteamericana de las dos ruedas.

Boston será la primera ciudad en incorporar a su flota de bicicletas públicas uno de los últimos inventos del MIT: la “rueda verde” o greenwheel”, capaz de transformar cualquier bici convencional en una eléctrica con un simple “cambio de neumático”. Al menos 200 de las primeras 2.500 bicis públicas de Boston gozarán del impulso extra de la “rueda verde”, recargable en 15 minutos e impagable para remontar las cuestas.



Hemos tenido la suerte de probar el último prototipo, en la sede futurista del Media Lab del MIT, y hemos de reconocer que el invento funciona: con una sola pedalada logramos la propulsión necesaria para trazar círculos y más círculos sin ningun esfuerzo (una pedalada hacia atrás rompe la magia y nos vuelve a convertir en ciclistas terrenales).

En un próximo número del semanal de ciencia Eureka conoceremos al inventor de la “rueda verde”, Michael Lin, y al jefe de proyectos del Media Lab, Ryan Chin, embarcado al mismo tiempo en el lanzamiento de otro proyecto del MIT que nos toca muy de cerca: el coche eléctrico que se fabricará en el País Vasco y que revolucionará por completo la movilidad urbana a partir del 2012.

"Inventando un futuro mejor”... Ese es el motor silencioso e invisible que mueve los hilos del Media Lab del Instituto Tecnológico de Massachussetts, que tiene algo de taller imaginario del otro mundo posible.

“La vida en las ciudades cambiará radicalmente en los próximos diez años”, vaticina Ryan Chin. “Tenemos la tecnología para empezar a hacerlo ya y va siendo hora de mentalizarnos. No podemos esperar a otra crisis para cambiar nuestros hábitos”

(La “rueda verde” no tiene nada que ver con la “rueda Copenhague”, presentada en la capital danesa por otro equipo del MIT, el Senseable City Laboratory. La rueda “eléctrica”, en este caso, almacena la energía de la frenada y de los descensos. El sistema se completa con un equipo de sensores que permitirán moverse de una manera “inteligente” por la ciudad).

Carlos Fresneda
Publicado en el blog En la Ruta Verde, de El Mundo América.es
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