8 de diciembre de 2013

Hacerlo mejor


"Más es mejor". La regla de oro de la economía vuelve a cabalgar por sus fueros en la última curva de la recesión. La máxima aspiración de los políticos es volver a funcionar como antes, de ahí el empeño por tenernos a todos pendientes del aumento del PIB, aunque no sepamos realmente lo que estamos midiendo.
"Para los economistas, no hay distinción entre el dinero gastado en hacer la vida mejor y el dinero gastado en hacer la vida peor", apunta Annie Leonard, la experta en desarrollo sostenible y cooperación internacional que se hizo mundialmente famosa con el vídeo de 'La historia de las cosas'. "El PIB es un cajón de sastre donde todo cabe por igual, desde el dinero invertido en educación al dinero gastado en cárceles, en armas o en medicamentos".

Arropada por los dibujos de Free Range Studios, los mismos que sirvieron para ilustrar los efectos de la sociedad de consumo en plena era de la vacas gordas, Leonard vuelve estos días a la carga con 'La historia de las soluciones', donde propone un cambio fundamental en la ecuación.
"En el Juego del Más, los políticos celebran el crecimiento de la economía al mismo tiempo que nuestra salud se deteriora, que el bache entre ricos y pobres se agranda y que los casquetes polares de derriten", advierte Leonard. "El PIB se ha convertido en la regla de oro de la economía, pero en realidad no nos dice nada de cómo lo estamos haciendo como sociedad".

"¿Qué ocurriría si cambiáramos el objetivo el juego?", se pregunta la comunicadora ambiental más efectiva y directa de Norteamérica. "¿Qué pasaría si la meta de la economía no fuera más sino mejor: mejor salud, mejores trabajos, mejores posibilidades para sobrevivir en el planeta? ¿No saldríamos ganando todos?".

'La historia de las soluciones' vino precedida de 'La historia del cambio', nacida de la frustración de Leonard tras los primeros cuatro años de presidencia de Barack Obama. Convencida de que el cambio personal no es suficiente, Leonard hacía una llamada a la movilización ciudadana para buscar alternativas reales frente a la parálisis política.

 
"No basta con 'ser el cambio que quieres ver en el mundo', como decía Gandhi", se lamentaba Leonard. "Hemos llegado a un punto en que es imprescindible una acción colectiva para forzar los cambios necesarios en el sistema".

"Las pequeñas acciones están bien, pero no son suficientes, ni van a servir para 'salvar el planeta', como leemos en las portadas engañosas del perfecto consumidor 'verde'", se lamenta la comunicadora californiana. "Si los cambios se quedan en uno mismo, si se limitan a los aspectos materiales, nos van a servir para lavar nuestra conciencia de consumidores y poco más".

En 'La historia de las soluciones', Leonard vislumbra sin embargo los cambios que se están produciendo a nivel local, desde la explosión de cooperativas al auge de la economía colaborativa, pasando por el cúmulo de iniciativas para regenerar el tejido productivo de las ciudades. A escala local, de la ciudad Cleveland al pueblo italiano de Capannori, se está empezando a funcionar con otra ecuación que, a su entender, tendría la capacidad de transformar toda la economía desde la base.

"Será duro cambiar el propósito de la economía de un día para otro", advierte Leonard. "Pero poniendo el énfasis en soluciones transformadoras, se puede llegar a un punto de inflexión y hacer que el nuevo objetivo sea precisamente éste: hacerlo mejor. Creo que el cambio es totalmente posible en una generación, pero antes tendremos que plantarle cara a los predicadores del 'Más es Mejor'".

Como botón de muestra, Leonard habla del vertiginoso avance experimentado en apenas cinco años por los teléfonos móviles. "De la noche a la mañana, los teléfonos son ya ordenadores, cámaras, GPS, aparatos de música y muchas otras cosas más. Si el mismo esfuerzo de cientos de expertos para buscar soluciones y hacerlo mejor, se pusiera en los sectores más apremiantes de nuestra economía, otro gallo cantaría".

Pero los móviles, convertidos también en el último fetiche consumista, son para Leonard el espejo cóncavo al que nos seguimos mirando como sociedad: "Somos mejores jugando, pero hemos elegido el juego equivocado".

En 'La historias de las cosas' -un fenómeno viral en la Red, con 12 millones de pinchazos- Annie exploraba el ciclo completo: de la producción a los residuos, pasando por la distribución y el consumo, para hacernos ver los excesos de un sistema que hace aguas ante nuestros ojos. Aquel vídeo fue un auténtico viaje al fondo de la Tierra (y a todo lo que los humanos estamos haciendo con ella), fruto de su experiencia en cooperación internacional en Bangladesh, India y Haití.

A sus 49 años, Annie Leonard recuerda sin embargo cómo empezó a atar cabos ya de niña, cuando preguntaba por la invisible conexión entre la desaparición del bosque y la expansión de los centros comerciales en su Seattle natal. Su verdadera iluminación ocurrió en el vertedero de Fresh Kills, que durante medio siglo digirió más de 11.000 toneladas diarias de basura en Nueva York.
"Cuando lo cerraron en el 2001, la montaña de desechos era 25 veces más alta que la estatua de la Libertad", recuerda. "Aquella visión impactante me dio mucho que pensar. ¿Quién puede haber concebido este sistema tan monstruoso? ¿Cómo permitimos que esto siga ocurriendo? Yo misma no acababa de entenderlo: tardé 20 años en hacer la conexión".

Después de concentrar sus energías en hacer visible el problema -la cultura del 'más es mejor'-, Annie Leornard se ha propuesto ahora explorar las soluciones con esta nueva serie que arranca con el vídeo 'The story of solutions', traducido para la ocasión por El Correo del Sol. Con su veta crítica habitual, pero con su rabioso y contagioso optimismo, Leonard vislumbra la llegada del nuevo paradigma que podría acabar de un plumazo el modo en que funcionan las empresas y se organizan las sociedades humanas. Hacerlo mejor: ni más ni menos.

Publicado en El Mundo.es

21 de julio de 2013

EDSE Inventiva, un no parar de diseñar cosas buenas

Se llega por la calle empinada a la sede de Edse Inventiva, allá cuelga siempre alguna bici y siempre claro en algún modelo de Modular. En los pocos pero suficientes metros cuadrados que ocupan, los creativos del lugar no paran de idear propuestas comerciales para facilitar a clientes sus pardinas bicis, enfrente diseñan mejoras para la Urbikes, que transformada y compartida con una empresa alemana, montarán ciudadanos de Copenhague y quizás de toda Dinamarca. Reunirse con el diseñador industrial y alma matter del conglomerao que ama la bicicleta por encima de todas las cosas menos una, a sus semejantes, es casi habitual para los que vamos por el camino de la vida empresarial aprendiendo a trompicones, y es que aquí se sabe mucho de diseño, desarrollos, materiales...

Hoy además la visita tenía premio, bueno, mas bien tuvo sus premios. Y por supuesto vine a celebrar los 10 años que lleva pedaleando un buen amigo y su equipo de colaboradores. Si, en este país patas arriba hay quien resiste, porque a la pasión no la tumba nada y aunque cueste todo lo que tienes.
Eduard Sentis nos presenta desde la puerta de la entrada el altar que han preparao para el motivo de un segundo premio Delta FAD de plata, el aparcabicicletas playero "RIM-AMB" compartido el diseño en esta ocasión con Moisés Martínez Lapeña, arquitecto de la AMB y Mariano de Gracia, jefe de sección de playas de la AMB.

 
 Y al poco, encuentro con la responsable de curioso calzado, la mención que la han concedido en los mismos premios a Sardines que es el nombre que su diseñadora, Estel Alcaraz le ha puesto a su propuesta de unas botas de agua plegadas tal para entrar en una lata del nombrado pescao.
 
 
Y aqui, con mucho más arte visual el valor del crear objetos que son buenas cosas para avanzar como especie, en este caso, cuando llueve... con 800 gramos de Sardines.


Vamos, que al despedirme del lugar me he montao una peculiar y onírica performance, calzao con unas Sardines color vistoso, sacada una Urbikes eléctrica de su seguro parking y ya en la bajada, saludando a los vecinos de Edse, los Intiam Ruai, que marchaban a coles a comunicar con el ahorro y las fuentes de energía renovable, siempre sonriendo van y me anuncian al paso el curso de energia solar de Greenpeace y que lo mueva entre la gente, y yo, como a la velocidad de las mariposas camino de la playa para disfrutarme una paseo descalzo, pero eso si, bien aparcada al llegar la máquina verde de color gratitud, sentimiento creativo, esperanza mejor mundo... 

Si, la mañana en Rubí ha sido balsamo entre tanta agitación de lo social y lo económico, porque todavía en el sueño veo un mundo rediseñado por completo, más reiventado, más seguro, más bonito, mas ético...

Manolo Vilchez
Publicado en blog En Ruta Solar de El Correo del Sol

Cómo 'descarbonizar' el Reino Unido de aquí a 2030








La propuesta puede sonar a utópica: "Cómo 'descarbonizar' el Reino Unido de aquí a 2030". Y sin embargo Paul Allen, director de emblemático Centro para la Tecnología Alernativa de Gales (marcando el camino para las energías renovables desde hace 40 años), asegura que se trata de una meta real y alcanzable, "usando la tecnología que ya tenemos y con pequeños ajustes en nuestro estilo de vida".
Allen es también el coordinador del informe Zero Carbon Britain, presentado esta semana en Westminster y respaldado por la laborista Joan Walley, al frente del comité interparlamentario del cambio climático que reúne a 250 diputados de todos los partidos.

"No podemos esperar otros veinte años para hacer la transición", asegura Allen, que recalca que estamos en una encrucijada parecida a la de los años setenta, aunque sin duda más apremiante: "Acabamos de rebasar las 400 partículas por millón de CO2 en la atmósfera. Y ése es un dato incontestable, incluso para quienes no creen en el cambio climático".

"Un aumento de las temperaturas por encima de los dos grados puede alterar gravemente a la vida en el planeta", advierte Allen. "Necesitamos una 'descarbonización' rápida y efectiva. Los políticos no pueden seguir agarrándose a excusas para no actuar".

El objetivo del Gobierno británico, plasmado en la Ley del Clima del 2008, es la reducción de las emisiones de CO2 en un 80% en el año 2050 (tomando como referente 1990). El año pasado, y a pesar la crisis, las emisiones de gases invernadero siguieron creciendo un 3,5%. La Comisión de Cambio Climático ha advertido ya que será difícil lograr siquiera los objetivos para el 2017.

London Array, el mayor parque eólico marino del mundo. | EMLondon Array, el mayor parque eólico marino del mundo. | EM

Pese al impulso dado a la energía eólica, con la reciente apertura del mayor parque marino del mundo (el London Array, 175 turbinas, con una capacidad de 650 megavatios, suficientes para abastecer medio millón de hogares), Gran Bretaña avanza con pasos indecisos hacia el objetivo del 30% renovables en el 2030 y se enfrenta a tenaces resistencias dentro del Partido Conservador de David Cameron.

La gran apuesta del informe Zero Carbon Britain es precisamente el viento, capaz de abastecer por sí sólo la mitad de la demanda energética en el 2030, según las estimaciones del CAT. "Nuestro país está a la cabeza del mundo en el potencial de la energía eólica", sostiene Paul Allen. "Somos ya líderes mundiales en la producción 'offshore', y lo que hace falta es una dirección más clara para atraer a los inversores".

El resto de la tarta energética se la repartirían la biomasa, la solar térmica y fotovoltaica, la hidráulica, la geotérmica, la mareomotriz y la undimotriz. La proyección cuenta con la producción de gas sintético y de combustibles líquidos a partir de la biomasa para 'descarbonizar' el transporte.

En el escenario del CAT, la energía nuclear se aprovecharía sólo hasta la extinción del ciclo de vida de los 16 reactores actualmente operativos. El 'fracking' (extracción de gas natural hídrica) se descarta por sus riesgos para el medio ambiente y su contribución a las emisiones.

"Nuestros modelos demuestran que se puede reducir hasta un 90% las emisiones sin necesidad de desarrollar nuevas tecnologías y sin un detrimento en nuestra calidad de vida", asegura Tony Kellner, especialista en la proyección de las energías renovables y miembro del equipo de Zero Carbon Britain. "El restante 10% puede ser absorbido por métodos naturales de captura de carbono como la plantación de bosques y la restauración de los humedales".

El segundo gran pilar del informe Zero Carbon Britain es la apuesta por el ahorro y la eficiencia energética, los así llamados 'negavatios'. Según el CAT, Gran Bretaña podría reducir hasta un 60% de sus necesidades energéticas con una "cura de eficiencia" en su parque de viviendas, en sus edificios industriales y de oficina y en su flota transporte.

El Centro de Tecnología Alternativa de Gales. | Carlos FresnedaEl Centro de Tecnología Alternativa de Gales. | Carlos Fresneda

El tercer elemento va más allá de la propia energía y aborda la contribución, tantas veces olvidada, de la industria alimenticia a las emisiones de CO2. El CAT reclama un un profundo cambio en el uso de la tierra y en las prácticas agrícolas, con una drástica reducción de la superficie dedicada a la ganadería, unida a una 'relocalización' en la producción de alimentos y una popularización de las dietas 'bajas en carbono'.

En la Gran Bretaña de 'carbono cero' a la que aspira el Centro para la Tecnología Alternativa, los coches serían preferente eléctricos y de uso compartido, se requerirían fuertes inversiones en transporte público y el avión se reservaría para las grandes distancias. En coordinación con el Foro de la Nueva Economía, el CAT presentará en unos meses una estimación económica del conjunto de sus propuestas, mientras arrima el ascua a las fuerzas políticas para lograr el apoyo a una plataforma energética en las elecciones del 2015.

"Ese futuro está más cerca de lo que creemos, generaría miles de empleos y no supondría grandes cambios a nivel personal", asegura Paul Allen, director del CAT."Ahora más que nunca nos hace falta recuperar el propósito colectivo y dejar de lado las ideologías. Los políticos deben de dar respuesta inmediata al gran reto que está planteando la ciencia. Gran Bretaña fue el país que abanderó la revolución industrial y ahora tiene el deber moral de abrir el camino a esta transformación inaplazable".

 

Un centro para explorar el otro mundo posible

El Centro de Tecnología Alternativa de Gales. | Carlos FresnedaEl Centro de Tecnología Alternativa de Gales. | Carlos Fresneda

El Centro para la Tecnología Alternativa fue creado en 1973 por el empresario y ecologista Gerard Morgan-Grenville. Decenas de voluntarios contribuyeron a su creación en los terrenos ocupados por una cantera de pizarra en Machynlleth (Gales), en uno de los mayores proyectos de restauración ecológica en el Reino Unido.

El centro ocupa una superficie de 160.000 metros cuadrados, y hasta él se llega en un funicular activado usando exclusivamente agua como contrapeso. El centro fue también pionero en la instalación de placas fotovoltaicas y de aerogeneradores que aún hoy facilitan hasta el 80% de la energía.
Su exposición permanente incluye también una casa de ultraeficiente de bajo consumo, huertas de permacultura, edificios de balas de paja, la mayor librería 'verde' el Reino Unido y un restaurante vegetariano, con el reciente añadido de una cocina solar 'made in Spain' de Alsol.

El proyecto Zero Carbon Britain y la construcción del Instituto de Gales para la Educación Sostenible (Wise), considerado como un modelo internacional de bioconstrucción y eficiencia energética, supuso en el 2010 un salto cualitativo para proyectar al CAT hacia el siglo XXI, volcado en la labor educativa y de formación, con la misión de seguir avanzando hacia la construcción de un mundo más sostenible.
 
Carlos Fresneda (corresponsal) | Londres 

13 de julio de 2013

La senda de la simplicidad radical















Ser "radical" es ser fiel a tus raíces. Así lo ha entendido siempre el norteamericano Jim Merkel, autor de uno de esos de libros de larguísimo recorrido, "Simplicidad radical", que cobra una nueva dimensión en estos tiempos difíciles.
Ser "radical" es también llevar las cosas hasta cierto extremo, y eso fue lo que hizo el propio Jim, que trabajó como ingeniero militar para la industria armamentística de Estados Unidos, antes de dar un giro copernicano al "ecopacifismo" de pala y rastrillo a través del Proyecto para la Vida Global.
 Durante casi dos décadas, y en época de las vacas gordas, Jim se las ingenió para plantar cara al consumismo y vivir con apenas 5.000 dólares al año (la media de los 7.000 millones de habitantes del planeta). Su experiencia fraguó en ese libro que ha dado la vuelta al mundo y que sigue siendo el compañero insustituible para todos aquellos que quieran recorrer la senda de la simplicidad y reducir a conciecia su huella ecológica.
Jim Merkel pasó largos inviernos en los bosques de Vermont, viviendo en una casa de madera de 60 metros cuadrados que él mismo construyó, cultivando más de la mitad de sus propios alimentos (nos sirvió un té de su propias hierbas, aderezado con miel de sus colmenas) y moviéndose sobre todo en bicicleta (y ocasionalmente en el viejo Honda Civic del 92 para distancias largas).
Pero su vida experimentó un nuevo giro "radical" al filo de los 50. Conoció a Susan Cutting, su media naranja. Tuvieron un hijo al que llamaron Walden, en homenaje al profeta de la simplicidad, Henry David Thoreau. Pasaron un tiempo en el centro de permacultura New Forest Institute, hasta que se instalaron finalmente en Belfast (Maine).
Allí se encuentra ahora Jim Merkel en inmejorable compañía, viviendo temporalmente en una yurta mientras da los últimos retoques a la casa familiar de 93 metros cuadrados en la que confían instalarse a partir de septiembre...
   "La radicalidad sigue ahí, aunque un poco templada por la edad. Mi amor por la madre Tierra no ha menguado un ápice. Ahora bien, a los 55 años, con una pareja y con un niño, es comprensible que tu perspectiva cambie. Digamos que no soy tan estricto como antes y tengo que llegar a ciertos compromisos para que mis decisiones no afecten a mi vida en familia".
    
"Tengo la suerte de contar con una compañera que comparte mis ideales", reconoce Jim. "De hecho, ella está muy involucrada en el grupo de Trannsición de Belfast. Pero los dos somos libres de tomar nuestras propias decisiones y procuramos no llevar el asunto al terreno personal".
De común acuerdo decidieron echar raíces en este pueblo de algo más de 7.000 almas en la deslumbrante embocadura del río Penobscot, donde la lengua del Atlántico se funde mágicamente con la fronda de los bosques...
"Sin las complicaciones de una ecoaldea o de una comunidad intencional, nos sentimos parte de una comunidad más extensa y vibrante. Susan se deja llevar más por las sensaciones, y ella está convencida de que éste es nuestro lugar. A mi me mueve más el "concepto", y aquí puedo trabajar mano a mano con gente comprometida, y seguir con mis clases de Sostenibilidad en el Unity College. Desde que trabajé para reverdecer desde dentro el campus de Dartmouth he querido estar muy en contacto con la gente joven en las universidades".

     








En el proyecto común de la casa "autoconstruida" ha cobrado forma y vida el espíritu de la simplicidad radical. Diseñada por una amiga arquitecta, Karolina Kaiwaka, está construida con pino y roble de los bosques cercanos y con materiales reciclados como el papel de periódico que contribuye al aislamiento.
Los criterios son muy cercanos a la "passivhaus", con ventanas de triple vidrio, cimientos con aislamiento térmico y el máximo aprovechamiento de la luz solar para el calentamiento.  Las placas térmicas proporcionan el agua caliente y las fotovoltaicas serán capaces de abastecer las mínimas necesidades energéticas. La casa funciona con un sistema de saneamiento seco y compostable. El agua la obtienen de su propio pozo...

"La idea es tener una serie de sistemas simples que funcionen incluso después de un huracán, junto otros no tan simples que nos hagan la vida más fáci. Después de dos años bombeando el agua mano, poner en marcha el bombeo eléctrico activado por el sol, para regar o poder bañarnos, ha sido un gran avance. Aún tenemos que hacer las visitas al pozo para el agua potable".
A sus tres años y medio, Walden ha asistido al crecimiento de la casa y ha contribuido con sus pequeñas manos al laborioso ensamblaje... "El niño está interesadísimo en cada aspecto nuevo de la construcción de la casa. Y al mismo tiempo ha visto crecer el jardín de permacultura en el que él mismo se sirve el desayuno. Para mí ha sido una grandísima experiencia tenerle cerca todo este tiempo. Gracias a él me mantengo joven".
Jim Merkel recuerda su propia juventud como si fuera casi otra vida. Nacido en Nueva York en 1958, se licenció como ingeniero eléctrico y acabó trabajando para el contratista militar TRW, vendiendo productos de alta tecnología a Irán e Irak cuando estaban en guerra. Su epifanía ocurrió en 1989, cuando apuraba una cerveza belga en un hotel de Estocolmo, mientras tramaba la venta al ejército sueco de su último ingenio: un ordenador que cabía en la palma de una mano y que era capaz de sobrevivir incluso a la onda expansiva de una bomba atómica...
"Recuerdo que los ojos se me quedaron clavados en la televisión."¡Desastre ecológico en Alaska!" El casco partido del Exxon Valdez no dejaba de escupir petróleo y ahí estaban los cormoranes estrangulados, y las focas asomando la cabeza ente la materia viscosa. Me sentí de algún modo cómplice de aquella tragedia".
"Yo era un joven ingenuo y acomodado que con una mano votaba a Ronald Reagan y con la otra sostenía el manillar de la bicicleta", recuerda Jim. "Mis visitas a Europa y a otros lugares de mundo me sirvieron para ver los efectos de las política imperialista e mi país, que aún resultan tan patentes... En vez de alimentar a nuestra propia gente, construimos drones para acabar con la vidas en otros países".
Tras su "conversión" de hace 24 años, Jim Merkel fue vicepresidente del Sierra Club de Santa Lucía en California, y poco después creó el Grupo de Trabajo para el Transporte Alternativo en San Luis Obispo. Pero fue su paso por Kerala (India) y los Himalayas lo que le hizo abrir los ojos. Allí  aprendió el valor real de la simplicidad y la solidaridad.
A su regreso creó el Proyecto para la Vida Global, con la misión imposible de enseñar a los norteamericanos a compartir equitativamente el planeta... "Los primeros 1.000 millones de habitantes toman 250 veces más que los últimos mil millones. En EEUU y en Europa tenemos la suerte de ser los primeros de la fila ¿Pero cómo hacer para que los últimos no se queden fuera del banquete?".
Su ejemplo de vida frugal, plasmado en "Simplicidad radical", ha cobrado precisamente un nuevo sentido ahora, en plena resaca del gran festín global... "Con crisis o sin ella, no podíamos esperar mucho más a hacer este ajuste. Se puede vivir mejor con menos, y se puede descubrir el valor de compartir, desde el coche hasta la casa, pasando por la comida o por los aperos para cultivar un huerto. Eso sí, hay que convertir ese descubrimiento de la simplicidad en una búsqueda apasionante, en una constante celebración. Al fin y al cabo lo hacemos por amor al planeta"
Carlos Fresneda                                                                                                                      Publicado en el blog EcoHéroes de El Mundo.es






30 de junio de 2013

Vergeles por la Paz, por todas las paces¡¡. Sol Alimento, Sol Energía, Sol Vida

  
Impartimos experiencias y taller entorno a Vergeles por la Paz, en Ecocentro Pamies, Balaguer, Lleida, los próximos días 6 y 7 de julio. Y para tu información, no vaya a hacerte ilusión participar y luego digas que no informamos¡¡

PROGRAMA

"Todo empieza en el Sol, en el Sol externo y en el Sol interno, la conciencia transforma la materia y la energia, en vida. El Vergel es un laboratorio, de intención y formas, de alimento y salud, co-creamos con la Naturaleza, espacios de Luz: de biodiversidad, Abundancia y Belleza.

Desde el sol, a la mesa, pasando por el vergel. Sol Alimento, Sol Energía, Sol Vida

SOLiDARidad, SOLtenibilidat, SOLuciones

Localización Ecocentro Pamies: Coordenades GPS: N 41º 46' 31'' E 0º 48' 16''
 
La empresa familiar Pàmies Hortícoles se ubica en el término municipal de Balaguer conocido como Partida Primera Marrada, próximo al núcleo urbano. Los campos de cultivo rodean las instalaciones que están situadas en la huerta que queda entre la carretera C-12 y el río Segre, en el sur de la población. Saliendo del centro de Balaguer, dejando el río a vuestra izquierda por la C-12 (dirección Lleida), de la primera rotonda a mano izquierda parte el camino que, 400 metros más adelante, conduce a los invernaderos y almacenes de la empresa.

Sábado 6 julio


Visita Medicinal:
• 10:00 a 12:00 Visita guiada al jardin medicinal de la Dulce Revolución, Como utilizar las plantas, reconocimiento, como prevenir, como pueden curar. 


 • 12:00 a 14:00 Intercambio de conocimientos sobre como prevenir y curar cualquier problema de salud, guiado por Josep Pàmies


Taller introducción Solardomésticos por Manolo Vilchez

• 13:00 a 13.30 Taller de introducción activa a la cocina solar: Un arte energético/inteligente. Charleta con pase y presentación dinámica.
 
• 13:30 a 15:00 Elaboración participativa del menú del día
Posibilidad de trueque con la gente que ayude desde primera hora de la mañana, a preparar la comida, buscamos voluntarios con aspiración a chef sin emisiones¡

15:00 a 16:00 Comida compartida
Menú solar: Ensalada medicinal + Licuados vegetales autogestionaos + VeguiPaella + Tapas variadas seleccion alSol + Bizcocho y manzanas 00 en horno solar



• 16:00 a 16:30 Recorrido informativo Sol Energía
(autoconsumo solar, iluminación LED, secadores de hierbas medicinales i alimentos) (Manolo Vílchez)

Taller Didàctico Como hacer un bosque comestible, como cultivar todo tipo de plantas. 


• 16:30 a 19:30 Formación Sol Alimento Vergers per la Pau/Vergeles por la Paz (Julio Cantos Gázquez )
- Presentación teórica.
- Que es un vergel.
- Jardines y vergeles: Espacios comestibles a nuestro alcance. Casos prácticos.
- Modelos y patrones.
- Diseñando en el espacio y en el tiempo.
- Algunas especies clave.

• 19:30 a 20:30 Recorrido formativo Sol Vida (Josep Pàmies i Pau Pamies)
Visita por el jardin medicinal y el bosque comestible de la finca Pàmies, explicando los trucos para cultivar todo tipo de plantas.


Domingo 7 julio 

 
• 10:00 a 14:00 Practica Vergel por la Paz (Julio Cantos) 
- Interpretacion del entorno.
- Práctica de Diseño.
- Practica manual:
- Montaje riego.
- Plantación complementaria en Vergel Pamies

14:30 Comida solar
Ensalada superalimentos + patatas horno solar + licuados vegetales autogestionaos + veguifideua + fruta


Fin del Taller!

Reservas por email o tel.: 653 859 464 (reservad las comidas lo antes posible para la previsión)

Aportaciones por participación:
  • Taller de introducción activa a la cocina solar. Sábado Taller y comida 12.-€ 
  • Taller Didàctico Como hacer un bosque comestible. Sábado: 10-15.-€ depende asistencia
  • Práctica Vergel por la Paz. Domingo 10.-€
  • Comida Solar domingo. 7.-€

Os esperamos para transmitir todo nuestro conocimiento, responder vuestras dudas, y seguir caminando juntos para un mundo mas justo y verde!

Que todos los seres sean felices.

Pau,  Josep, Manolo y Julio

'Huerting' a la carta

Josep Tamarit junto a Pedro Amigo en 'Bicihuertos'. | C. F.
Josep Tamarit junto a Pedro Amigo en 'Bicihuertos'. C. F.


Al oreo de la huerta valenciana ha echado raíces '2T-Huerting'
Se trata de un proyecto de Josep Tamarit que impulsa todo tipo de huertos

Al oreo de la huerta valenciana, en esa fértil confluencia entre lo agrícola y lo urbano, ha echado sus raíces 2T-Huerting. La idea surgió directamente de un "catálogo de soluciones antricrisis" elaborado por Josep Tamarit, diez años trabajando en el campo de la arquitectura del paisaje, y algunos menos estrellándose contra la "nueva realidad económica"

"Habíamos llegado un punto en que lo superficial y lo ostentoso se había apoderado de los espacios públicos. La banalidad lo había inundado todo y lo había hecho sin responder a las necesidades reales, sin planes de futuro, sin pensar en los costes y en el mantenimiento. No podíamos seguir haciendo las cosas así, y en ese sentido la crisis ha sido una bendición".

La crisis ha despertado la vena más creativa y "revolucionaria" de este arquitecto paisajista de 35 años, natural de Albuixech. Desde su cálido terruño, bañado por el Mediterráneo, ha oteado eso que él mismo llama "la revolución de la lechuga" y que ha decidido impulsar con grandes dosis de idealismo práctico.

Huertos de ocio públicos y privados. Huertos comunitarios. Huertos corporativos. Huertos escolares. Huertos terapéuticos. Huertos de integración social. Camas de cultivo en las azoteas. Mesas de cultivo en los balcones. Alcorques comestibles en las calles.

Menú
El menú de 2T-Huerting, algo más que una consultoría de agricultura urbana, es tan ancho como el horizonte. Y la "visión" de Josep Tamarit ha empezado a tomar cuerpo. En Torrent ha contribuido a uno de los primeros proyectos de 'Huertos Compartidos' ("tú cultiva y yo te dejo el terreno"). En Rocafort acaba de concluir un huerto de ocio y autoconsumo que pretende convertir el cultivo en algo "accesible, atractivo y funcional". En Córdoba se ha involucrado en el ambicioso proyecto social de 'Te Pongo un Huerto'

"Las razones económicas son muy poderosas, pero creo que lo que está ocurriendo en las ciudades es un auténtico cambio de conciencia", asegura Tamarit. "Pienso que asistimos a una auténtica revolución del verde urbano. La jardinería ha muerto. Lo caro y lo ornamental ya no nos sirve. Los parques en la ciudades se transformarán hacia lo agrícola o lo forestal".

"La agricultura urbana, bien interpretada, será la alternativa a la agricultura convencional y acabará siendo fundamental para garantizar la seguridad alimentaria en nuestras urbes", asegura el arquitecto valenciano. «Desde su humildad, lo agrícola puede transformar de paso la cultura urbana y cambiar radicalmente nuestra forma de vivir y relacionarnos».

Josep Tamarit concibe precisamente los "espacios huerto" como herramienta de cambio cultural: "El hecho de cultivar y tener un contacto directo con la tierra nos transforma como individuos. Y sirve también para crear comunidades y contribuir de algún modo a una sociedad mejor".

La huerta valenciana
Tamarit nos lleva a tomarle la medida a lo que se cuece en la huerta valenciana con una fugaz visita a 'Sociópolis', con más de 300 huertos urbanos extendiéndose a la pies de las torres residenciales. Allí nos encontramos con María José Palacios (madre e hija), azadón en mano, trazando surcos en su terrenito de 100 metros cuadrados donde cultivan zanahorias, patatas, lechugas, tomates y hasta melones. El calor pega fuerte y las dos reconocen: "Nada se puede comparar al sabor de lo que cultivas con tus propias manos. Aunque esto es más duro de lo que parece".


María José Palacios (madre e hija) en 'Sociópolis'. | C. F.
María José Palacios (madre e hija) en 'Sociópolis'. C. F.


Pedaleando desde Valencia por la antigua Vía Churra, se llega hasta los 'bicihuertos' de Meliana, donde la norma es la agricultura ecológica y las emisiones cero (siempre que se pueda). Manuel Martín, 59 años, suele llegar en bici pero hoy se ha venido con el coche para cargar con la cosecha: de los calabacines gigantes a las alcachofas, pasando por las acelgas, las espinacas, los rábanos y las fresas.

"Con lo que me da el huerto no necesito comprar verdura durante seis meses", admite Manuel, que reconoce que el cultivo para el autoconsumo es tal vez lo más revolucionario que se puede hacer hoy en día. "Para mí ha sido como un doble reencuentro: con la lucha social y con las labores del campo".

Pedro Amigo, cofundador de los 'Bicihuertos', admite que las peticiones han superado sus mejores previsiones. Empezaron alquilando parcelas de 50 metros cuadrados, pero los terrenos se les han quedado pequeños en poco más de un año. Sin salir del carril-bici podemos comprobar cómo se extiende prodigiosamente el manto de la huerta, con su sucesión de alquerías, acequias, ermitas y casetas. Comprobamos también los estragos del hormigón durante la fiebre del ladrillo, y esa 'tierra de nadie' en la que han ido surgiendo chamizos y construcciones dudosas.

"La huerta, si la descuidas, puede tender a la precariedad y a la marginación", advierte Josep Tamarit. "Por eso hay que pensar en los espacios-huerto como en infraestructuras socio-agronómicas, en espacios públicos plenos con un potencial tremendo".

Expansión
El creador de 2T-Huerting trabaja ya mano a mano con varios ayuntamientos de la comunidad valenciana y de Andalucía para avanzar hacia esa visión de parques comestibles y avenidas agrícolas. Entre tanto, trabaja también con organizaciones sin ánimo de lucro como Cocemfe y Bona Gent, para facilitar agricultura "accesible" a los discapacitados, o con World Vision, para el desarrollo de huertos familiares en Bolivia.

Sus raíces las tiene sin embargo bien presentes: Almássera, Benimaclet, Alboraya, Burjassot, Alaquás. "La huerta valenciana se tiene que sostener. En la orla urbana tenemos este auténtico vergel comestible, y la crisis ha creado precisamente esta oportunidad para valorar y dar forma a lo que tenemos. Si la Administración no lo entiende, la Ciudad Huerto seguirá su curso, y será la propia gente quien empiece a hacerla realidad con sus normas y sus leyes".

Carlos Fresneda / Londres
Publicado en Ideas ante la Crisis de El Mundo.es

29 de junio de 2013

¡Embárcate¡ ...por la pesca sostenible


En la playa de Burriana jugué en su día con un humano que ya tiene 18 años y recuerdo mas de dos viajes en bici con carro desde la cercana pero no tanto Villareal, donde un urbano me intento multar por no cumplir la normativa de arrastrar cargas con la bici. Hoy vuelvo al puerto, no me ha sido posible no aceptar la invitación para cenar y dormir en una especie de hotel solarmarino, en mi ruta laboral hacia Murcia. Lo que son las cosas, llegaba a Valencia en barco desde la isla de la calma, el maestro permacultor Julio Cantos, y vamos, que se han cruzao los destinos del capitán Toni Font y la marinera Martha Zein, ambas responsabilidades con el adjetivo solar, con dos muy interesaos en sentirse parte de un barco especial. Punto de encuentro pantalan D, para encontrar el barco, aun de noche, no hay problema.

Dice el capitán que el puertecico es de su gusto en la distribución, se comparten risas, se siente la brisa, la calma y las buenas energías regadas de sentimientos. Surge la complicidad de navegar hasta Castellón a primera hora de la mañana y preparamos vivac en cubierta bajo techo tecnológico de paneles fotovoltaicos, 10 kilovatios de azul cielo, que aportan energía y sombra. La luna sale al tiempo que el permacultor da gracias a la casualidad y yo me escabullo dentro del saco, recordando más de 100 noches bajo las estrellas y esta bajo como el Sol, además.

El barco catamarán en cuestión es el Solar WWF, el primero electrosolar que cruzo el Atlántico en 2007 y ayudó a la ingeniería a evolucionar hacia otros más potentes, más sofisticados. Aquí la ficha y como se impulsa.

Donado a WWF es utilizado para realizar campañas por el Mare Nostrum, pasa el invierno en Alicante y el biólogo y activista, patrón y ahora capitán de barco solar Toni Font junto a la periodista y creativa Martha Zein lo pilotan este verano. Junto con los activistas ambientales de ANSE en Murcia, navegaron hace unas semanas en Murcia, por el Mar Menor, juntos para reclamar la protección de la Isla Grosa.

Ahora están posicionándolo hasta Barcelona, donde el próximo día 3 de julio se presenta la campaña de este año dedicada a la pesca sostenible y la importancia vital de los ecosistemas marinos, que recorrerá el litoral catalán recogiendo datos, informando a los profesionales del sector y medios de comunicación sobre la única pesca posible con futuro y brindando a la ciudadanía visita guiada, charlas y el obsequio, en casos, de minicruceros por el puerto que toque, para sentir lo que es navegar a la velocidad de las mariposas sin ensuciar el aire. Somos agua, somos mar, somos energía solar¡. Acceso a la campaña Embárcate 2013, con calendario de recorrido.

Y entre sensaciones y experiencias, guía para la acción, aquí la que tiene que ver con la vida marina y su proteina, el pescado. Nos dicen que encontrarás más de 100 especies de pescado y marisco con toda la información sobre su hábitat, estado de conservación y principales amenazas. Nos invitan a buscar y explorar para ser un consumidor responsable. Nos informan de que se utilizan distintas artes de pesca, pero no todas permiten la conservación de los mares y océanos. Podremos descubrir si la especie que vamos a consumir ha sido capturada con métodos de pesca sostenible. Y para ello nos informan de que los mares y océanos están divididos en zonas de pesca. Cada una tiene una numeración establecida por la FAO, que ayudan a situar las distintas pesquerías en el mundo. Con esto podemos averiguar de donde viene lo que, si lo consumimos, nos nutre.

Y navegando por la costa de la tierra adentro donde pase un tiempo hace ya tanto, todo cambia. No es lo mismo mirar a un horizonte marino que a uno terrestre, sintiendo que la frontera que los separa la impone la llegada del liquido vital, cargado de sales, analogía entre nuestra especie y la hidrosfera, de media 70% de agua somos, así como el 70% azul de la superficie de esta maravillosa bola cósmica que habitamos y del que un día salimos. A un lado y otro de la frontera nuestra huella es profunda, no iba a pasar desapercibida una especie que depreda para seguir avanzado, lastima que sin conciencia critica, aunque esta se intuye esta llegando y se anuncia parto.


Julio le echa mano a un banderín, junto al del la Ong del panda y el capitán Toni no tarda en indicar que es el del Slow Sailing, (Navegación Tranquila), Julio mueve la cabeza asistiendo contento con el descubrimiento de que hay quien reclama lo que en ese momento estamos haciendo.


Me pillo a Martha metiéndole mano a su cuaderno de a bordo, ella que lleva años siguiendo las rutas del agua. Mientras, la brisa va subiendo temperatura, el aire se huele limpio, el motor eléctrico suena lejano y el sol incide con lógica variable inclinación sobre el techo que nos acoge, prestando matutinos servicios energéticos. El Caos Sensible sobre la mesa me lleva a mi devota y confesa pasión por el agua, escrito como me indica Martha cuando ella nació y yo no se donde yo estaba. Theodor Schwenk, su autor, muestra como el agua sobre la que navegamos sin hacer mal, el agua que somos y que nos mantiene, la que llega al mar por sus ríos de cauce, la que está en los alimentos, la que emociona, no conoce la linea recta y se presta siempre a discurrir y moldearse alegre. Si el agua te emociona, la visión de la antroposofia (wiki) aumentará la intensidad. Y aquí, el libro te lo pueden facilitar

Atracamos en puerto del Grao de Castellón, no sin antes firmar en el libro de visitas. Julio subirá otra etapa y lo veré limpiando el generador fotovoltaico en labores de mantenimiento, Martha sigue plasmando sus sentires en el blog con titulo vinculado a este donde estás, yo en mi ruta y ella en Donde el Sol nos lleve.  Siempre, a ti y a todas, el Sol siempre nos acompañará, allá donde queramos ir.


A partir del 3 de julio, no dudes, ¡embárcarte! ...y no dejes nunca la navegación lenta pero segura hacia un futuro mejor, fruto de un rumbo acertado de tantos capitanes como humanos somos, de un solo barco, impulsados por la pasión, las buenas energías y el amor.



Manolo Vilchez
Publicado en el blog En Ruta Solar de El Correo del Sol

Generación “Ouishare”

 
Confianza. Esa empieza a ser ya la nueva “moneda” de cuño. Lo pudimos comprobar hace unos días en París, donde se celebró el “Ouishare Fest”, el primer gran encuentro europeo de la economía colaborativa. Más de 600 emprendedores, innovadores, conectores y ciudadanos de treinta países convergieron bajo la carpa del Cabaret Sauvage, donde se quedó flotando en el aire el estribillo contagioso y radicalmente optimista de Daft Punk: “Como en la leyenda del ave fénix/ todo acaba con un principio/ Así es como el planeta gira y gira…”.

Muchas historias orbitan en torno a la economía colaborativa, que se ha convertido en un poderoso imán. Casas compartidas, coches compartidos, crowdfunding, coworking, emprendimiento social, producción en código abierto, “makers”, bancos de tiempo, monedas virtuales… Todo eso y mucho más cabe en el universo de la “shared economy”, que ha dado el salto con pértiga desde la realidad paralela, como certificaba recientemente en portada nada menos que The Economist.

Hemos llegado demasiado lejos/ Como para renunciar a lo que somos/ Así que levantemos el listón/ Y brindemos con las estrellas…

En una noche cualquiera, alrededor del mundo, unas 40.000 personas alquilan casa en un servicio que ofrece 250.000 habitaciones en 30.000 ciudades de 192 países. Ese “servicio” se llaman Airbnb y lleva demostrando desde el 2008 de lo que es capaz la economía colaborativa. Desde España, y en apenas dos años, Knok ha tendido ya las redes en 159 países y se ha convertido en el portal por excelencia del intercambio de casas.


Hace unos años, la sola idea de alquilar a un vecino algo tan personal como tu propio coche era sencillamente impensable. Ahora, gracias a Social Car, con 15.000 usuarios en toda España, unos sacan rentabilidad al coche mientras no lo utilizan y otros tiran del volante sólo cuando lo necesitan (y a precios bastante más asequibles que una empresa convencional de alquiler).
“Para nuestra generación, compartir casa o coche es algo de lo más normal”, certifica Antonin Léonard, cofundador de Ouishare (junto a Benjamin Tincq). “Y lo mismo a la hora de compartir un espacio de trabajo o una idea… De lo que se trata ahora es de trasladar ese modelo a la economía, desde la producción en abierto al consumo colaborativo, y llegando a campos que eran imaginables hace unos años”.


El “share” de las redes sociales se ha convertido en el “meme” cultural que alimenta esta tendencia imparable de compartir y colaborar. La expansión de Ouishare en poco más de un año lo dice todo. La comunidad internacional de la economía colaborativa se está propagando a todo tren, por Europa y América, y se ha disparado en los últimos mesen en países como el nuestro.

Más de treinta emprendedores pusieron la nota española en el Ouishare Fest. Entre ellos, Juanjo Rodríguez de Knok, Mar Alarcón de Social Car, Ramón Blanco de Etece (solucionadores a domicilio), Olivier Schulbaum de Goteo (“crowdfunding for crowdbenefits), Jaume Gurt y Anne-Cécile Ragot (Infojobs y Prepárate, banco de tiempo),  Alberto González Pont (Workyland) y Tomás Díez (FabLabd de Barcelona).


Javi Creus (Ideas for Change) y Alfons Cornellá (Co-society) trajeron hasta París el mensaje de “colaboración” entre la vieja y la nueva economía. El fundador de Consumo Colaborativo, Albert Cañigueral (arropado por el infatigable Cristóbal Gracia) sirvió de hilo conector entre todo lo que se está cociendo por nuestras tierras.

“Es increíble la cantidad de iniciativas que están surgiendo en España”, asegura el cofundador de Ouishare, Antonin Léonard, en castellano y con acento argentino. “La crisis ha impulsado a la gente a buscar soluciones, pero también ha influido mucho el poder de las redes sociales y la mentalidad de la gente de nuestra generación, entre los veinte y los treinta, habituados como estamos a funcionar de otra manera”.

A sus 26 años, Léonard admite que su perfil no encaja en el del joven activista empeñado en cambiar el mundo… “Yo estudié economía convencional y trabajé de “pasante” haciendo auditorías. Digamos que mi motivación principal era viajar y conocer gente por el mundo. Así fui descubriendo lo que estaba pasando en el campo de la economía colaborativa, y vi que había una gran necesidad de conectar tanto virtualmente como el mundo real. Así nació “Ouishare”.


“La tecnología es ideal para conectar y ha permitido que la demanda salga al encuentro de la oferta con una eficiencia increíble”, sostiene Léonard. “Esa es una de la grandes virtudes del consumo colaborativo, que en el fondo responde a un principio muy básico de la economía convencional”.
“Pero para mí la gran ventaja de la economía colaborativa es que genera confianza. Una economía sin confianza no funciona, y sinceramente creo que en el fondo estamos asistiendo a una crisis general de confianza. Nosotros estamos intentando volver a poner ese ingrediente en el plato. Creemos que es del todo necesario volver a poner al hombre en el centro de la economía”.

Cómo humanizar la economía y fortalecer la confianza. Cómo convertir las redes locales en auténticas alianzas globales. Cómo vencer las resistencias de la vieja economía. Cómo usar estrategias colaborativas con las instituciones y los políticos. Cómo convertir las ciudades en los auténticos motores de la economía colaborativa…

De todo esto y mucho más se habló en tres días que dejaron huella en el Cabaret Sauvage, ese espacio mágico en el Parque de la Villette, donde el “Oui” y el “We” se fundieron en una unánime palabra, comprensible en todos los idiomas y reforzada por el mensaje positivo de los Daft Punk…
El regalo no tiene lazos/ Lo que diste sigue circulando/ ¿Qué es esto que estoy sintiendo?
Antonin, Albert, Pablo, Juanjo, Stefano Scrofina (fundador de la moneda virtual de trueque Dropis), Bastien Beaufort (organizador de la animada “disco soupe” de Slow Food) y tantos otros nos contagiaron hasta el final el espíritu de esa generación “Ouishare” de la que volveremos a hablar largo y tendido. Au revoir.



Carlos Fresneda