4 de julio de 2009

LO QUE EL VIENTO NOS DEJÓ

Iberdrola gestiona en Oregón su mayor parque eólico del mundo, con una capacidad de 400 megavatios

WASCO (OREGON).- Desde que la turbinas arraigaron entre el trigo, John Hildebrand duerme mucho más tranquilo por las noches. El viento de la “garganta” del río Columbia, que antes era capaz de volverle loco, suena ahora a maná del cielo. El zumbido de las aspas forma ya parte del paisaje acústico en este rincón del altiplano de Oregón, en plena “nación del salmón” y en tierras sagradas de la tribu de los Wasco.

PARQUE EOLICLO KLONDIKE DE IBERDROLA EN OREGON

Hace siglo y medio que los Hildebrand se instalaron en estos páramos dorados del lejano noroeste de Estados Unidos, en el lado soleado del imponente Mount Hood, que los separa de los bosques y las brumas. Vieron llegar el ferrocarril, y después la electricidad, y finalmente el tractor. La agricultura industrial les dio de comer durante un tiempo, pero no fue suficiente. La aldea de Klondike se acabó desdibujando en los mapas, y en Wasco apenas quedaban 400 almas mal contadas. Su destino probable habría sido el de tantos pueblos fantasmas de la América profunda.

Pero en esto llegaron los españoles de Iberdrola... “Antes vinieron otros, aunque no acabamos de fiarnos”, recuerda John Hildebrand, mientras se ajusta los tirantes y despacha una hamburguesa en el Lean To Cafe and Goose Pit Saloon, el bar donde socializan los locales.

"Nunca dudé del poder del viento”, asegura el veterano agricultor, 82 años. “Aquí tuvimos siempre molinos, y yo sabía que estos aires que tanto nos han hecho sufrir, nos acabarían dando grandes satisfacciones. Ahora nos beneficiamos todos los años de la “doble cosecha”. No nos podemos quejar”.

JOHN HILDEBRAND EN EL PARQUE EOLICO KLONDIKE DE IBERDROLA EN OREGON

John Hildebrand tiene aún el rancio recuerdo de cuando estuvo en la España posfranquista “conduciendo un viejo Seat por carreteras secundarias”. “Me cuentan que aquello ha cambiado mucho y que hay turbinas por todos los lados”, advierte. “Ahora son ustedes quienes tienen el “conocimiento...”.

Seguimos al “energicultor” por caminos polvorientos. En su ranchera lleva una pegatina que suena a declaración de principios: “Si amas tu petróleo extranjero, vas a tener que amar tu comida extranjera”... En poco tiempo nos plantamos en los campos de espigas, que bailan con el viento y brillan aún más intensamente junto al reflejo blanco, uniforme y casi infinito de los aerogeneradores.

Los agricultores firman un contrato de cesión del suelo por 30 años y perciben algo más de 5.000 dólares al año por “molino”. Con 242 turbinas instaladas en cuatro fases, el parque eólico de Klondike es el mayor de los que opera Iberdrola en el mundo: 400 megavatios, suficientes para abastecer a 115.000 hogares de los estados de Oregón, Washington y California.

Klondike es también uno de los tres parques más grandes en Estados Unidos, que este año se ha colocado a la cabeza del mundo por potencia eólica instalada (26.000 megavatios). Aun así, el viento no supone aún más que un 1,5% de la tarta energética del país, y el potencial de crecimiento es enorme.

SETH STANFIELD EN UNA TURBINA DEL PARQUE EOLICO KLONDIKE

Si Gamesa eligió Pensilvania, y Acciona se inclinó por Iowa, Iberdrola decidió empezar la conquista precisamente por el noroeste y controla desde Portland (Oregón) una red que se extiende ya por 14 estados y suma un total de 2.876 mevatios. Una tercera parte de la capacidad instalada por nuestro gigante eólico está precisamente en Estados Unidos.

Aunque la crisis ha menguado las inversiones previstas de 8.000 millones de dólares entre el 2008 y el 2012, Iberdrola confía en poder llegar este año a la meta de los 800 MW instalados con el impulso del Plan de Estímulo de Obama, que ofrece ayudas en efectivo (grants) y prorroga hasta el 2012 los créditos fiscales a la producción (PTC).

“Sin duda, el plan de estímulo y la ley de energía darán un impulso definitivo al sector”, admite Martín Múgica, al frente de Iberdrola Renewables en Estados Unidos y Canadá. “A partir de ahora vamos a contar con un marco de apoyo que antes no existía. Estamos muy satisfechos y sólo esperamos que las dos leyes cumplan sus expectativas”.

John Hildebrand, el campesino “eólico”, avanza entre las turbinas por el carril que lleva el nombre de su familia y se niega a creer que todo el mérito sea de Obama: “No soy de los que opinan que este presidente haya hecho malo al “otro” (Bush). Lo cierto es que el viento empezó a despegar en este país cuando tuvo un sentido económico. Y lo mismo pasará con la energía solar: funcionará en estas tierras cuando le llegue el momento, aunque no sé si viviré los suficiente para beneficiarme de ella”.

El viento ha servido de momento para renovar por completo la escuela de Wasco, para adecentar las carreteraas y para poner en marcha dos proyectos de “desarrollo” impensables hace una década. La idea de reconstruir el viejo hotel Sherman, que daba prestancia al pueblo, pervive aún en las mentes de los afables lugareños, que viven con pie en el pasado y otro en el futuro inmediato

Seth Stanfield, 31 años, californiano y marinero en tierra, piensa quedarse en Wasco así que sople un viento del fin mundo. Su experiencia militar ha sido impagable para tomarle las hechuras a los gigantes de metálicos de más de 100 metros y a su complejo mantenimiento Un total de 23 personas controlan el funcionamiento de un auténtico ejército de rotores. “Hay que saber de electricidad, de mecánica y de informática”, advierte Stanfield, mientras nos invita a contemplar la “sala de mandos”, a entrar en los intestinos de una “nacelle” y a visitar el imponente interior de una turbina. “Y has de estar también dispuesto a un intensidad física y a una exposición constante a los factores externos... Quien tenga claustrofobia o vértigo, mejor que se abstenga”.


Obama: “No hay que tenerle miedo al futuro”

WASCO (OREGON).- Barack Obama ha decido dar un último empujón a la Ley del Cambio Climático, aprobada por la mínima en la Cámara de Representantes (219 votos a favor, 212 en contra). El texto que fija por primera vez una reducción a las emisiones de CO2 en Estados Unidos –del 17% en el 2020 y del 83% en el 2050- está pendiente aún de la votación final en el Senado, donde será aún más complicado sacarla adelante.

Hago una llamada a todos los senadores y a todos los americanos en este asunto”, declaró el presidente. “No podemos tenerle miedo al futuro. Y no debemos ser prisioneros del pasado... No creáis en la desinformación que circula estos días: no existe ninguna contradicción entre las inversiones en energía limpia y el crecimiento económico”.

Obama vaticinó que la nueva ley servirá “para impulsar el desarrollo de fuentes de energía bajas en carbono, tales como la eólica, la solar y la geotérmica”. El presidente metió en el mismo paquete a “la energía nuclear segura” y al “carbón limpio”.

Pese al empeño puesto por los impulsores de la ley, los demócratas Henry Waxman y Ed Markey, el “compromiso” final ha obligado a rebajar los límites a las emisiones y contiene numerosas “concesiones” la industria, en opinión de la mayoría de los grupos ecologistas. La ley está siendo también boicoteada por los “lobbys” del carbón y del petróleo, que pretende forzar una “marcha atrás” en el Senado.

Carlos Fresneda, enviado especial

Publicado en El Mundo, 5.07.09


3 de julio de 2009

UN DIA PARA EL CAMBIO

Hoy dos decisiones de gran importancia para mi sentir me han llevado a buscar refugio en la reflexión sobre la necesidad de actuar, de resistir. Por un lado no ha sido llevada a tramite la propuesta de Ley de la Iniciativa Legislativa Popular para una Catalunya sin cultivos transgénicos en el Parlament de Catalunya. ( + en som lo que sembrem ). Al poco, el gobierno español ha sucumbido a la mafia nuclear formada por empresas y vividores del tema más 1000 currantes de Garoña asustados por dejar de ir a trabajar a las fuentes de energía sucias y peligrosas, y la nuclear, esa de la que cuando nos hagan balance nuestros descendientes, no quedaremos nada bien. Hoy a sido un día duro pero un buen día para la reflexión.

RESISTIR y ACTUAR es lo que nos toca y sentir que es la hora del CAMBIO, el momento real de cambiar por completo nuestra dimensión en este planeta, no desde la vision del fin del mundo, sino de la del emocionante comenzar una sociedad que recoja lo mejor de la obra humana y se libere de las principales taras que impiden evolucionar hacia la justicia y la paz global. Es el momento de accionar la energía humana que con las mejores formulas civilizatorias intente llevar a la RAZON y a la PASION por los caminos de la supervivencia, y de que esto sea aburrido, ni hablar.

Conseguir 350 parte por millon de CO2 es un reto de dimensiones gigantescas y casi utopicas, pero es una apuesta extraordinaria y una de las campañas más creativas que he conocido, tiene un lugar que no debes dejar pasar: 350.org y tiene unos videos importantes que en este blog ya hemos colocado y volvemos a hacer, tiene un día para ponernos a prueba, la gran prueba de la familia humana unida para lanzar el grito mas potente de los imaginados, el 24 de octubre de 2009. 350 en ahora mismo terapia y chute activista, compartido con lo local y sientendo lo global.

Animate a preparar lo que este a tu alcance, igual de aquí al 24 O te pones al día de que el cambio climático es la gran crisis, de que cambiar el clima humano para enfrentarnos a sus consecuencias es la mejor temperatura a la que podemos aspirar.

Manolo Vílchez, superando el ecoshock con ...350 sentimientos positivos...






y recien subtitulados al castellano, aquí uno de los promotores de la campaña, Bill McKibben y su conferencia magistral explicando con vehemencia en que consiste y que podemos hacer, ...gracias traductores, por un mundo con el tope del 350, la cifra más importante de nuestra existencia, considero yo.

parte 1

parte 2

parte 3


otra intervencción de Bill en el mismo foro
parte 1

parte 2

1 de julio de 2009

ALIANZAS PARA CONSTRUIR EL FUTURO

Algunas voces malintencionadas aseguran que "las energías renovables destruyen empleo", quizá con el deseo de que nuestro país se apee del tren del futuro, inevitablemente de color verde, y siga metido en la sumisión y la 'suciedad' de la energía convencional, de color negro petróleo. En España, hacen falta alianzas entre sindicatos, empresarios y Estado que nos encaminen hacia una nueva economía, algo que ya están haciendo los Estados Unidos de Obama. ¿Vamos a quedarnos atrás una vez más?

El revulsivo ha sido Obama, pero lo que está pasando en Estados Unidos se estuvo cociendo a fuego lento mucho antes. De alguna manera, Obama es la expresión de ese cambio que empezó a gestarse desde la

base en los años más oscuros de la era Bush, como reacción a esa América arrogante y prepotente que negaba el cambio climático, se ponía al mundo por montera y lanzaba una guerra por su cuenta y riesgo.

La reacción en cadena contra todo lo que representaba Bush empezó a tomar forma en el año de su reelección. Fue en el 2004 cuando sindicatos, ecologistas, activistas, empresarios concienciados y políticos del ala izquierda del Partido Demócrata decidieron unir fuerzas en torno a una visión de futuro,la Alianza Apolo.

ELIGIERON ESE NOMBRE POR LA FUERZA QUE aún tiene en el imaginario colectivo de los norteamericanos. “El reto que lanzó en su día Kennedy resuena aún en nuestras mentes”, recuerda el portavoz de la Alianza, Keith Schneider. “Lo hicimos una vez y podemos volver a hacerlo. Esto es América y seguimos siendo el país más industrioso y tecnológicamente avanzado del mundo. Sólo nos faltaba la voluntad política”.

Cuatro años antes del ascenso meteórico de Obama, la Alianza Apolo acuñaba aquello de la Economía de la Nueva Energía. Con una inversión de 500.000 millones de dólares en diez años (la mitad de lo que se ha gastado en Irak y Afganistán), calculaban que se podría llegar al objetivo de 25% de renovables en el año 2025 y crear sobre la marcha cinco millones de puestos de trabajo “verde”. Poco después llegó Al Gore con Una verdad incómoda, y el vendaval desatado fraguó en la Alianza por la Protección del Clima y en poderosas campañas como Repower America. La opinión pública norteamericana recortó la distancia que entonces le separaba de Europa, mientras seguía produciéndose una sinergia cada vez mayor entre los sindicatos y los ecologistas, que tendieron también puentes como nunca antes en la BlueGreen Alliance.

EN PLENA CAMPAÑA ELECTORAL, Y PESE A las resistencias iniciales, el mensaje ecológico fue calando entre los candidatos demócratas gracias sobre todo a la labor del Centro para el Progreso de América (CAP) de John Podesta, uno de los artífices de la Alianza Apolo, que luego sería el jefe de la transición de Obama.

Lo que al principio sonaba como una utopía fue fraguando poco a poco en una promesa electoral. Obama, en su pulso con McCain, empezó a hablar de la Economía de la Nueva Energía y prometió invertir 150.000 millones millones de dólares, redoblar la producción con energías limpias en tres años y crear 2,5 millones de puestos de trabajo.

Obama decidió poner a un premio Nobel de Física y experto en cambio climático, Steven Chu, al frente de la secretaría de Energía. Su Administración ha abierto las puertas a los colaboradores más directos de Al Gore, como Carol Browner o Cathy Zoi. Como asesor de Empleo Verde ha nombrado a Van Jones, creador de Green For All y miembro ilustre de la junta directiva de la Alianza Apolo.

“Digamos que ha existido un trabajo conjunto durante cinco años y ahora es cuando empezamos a ver los frutos”, asegura el portavoz de la alianza, Keith Schneider. “Europa nos lleva ventaja, pero este país ha tenido siempre la virtud de cambiar muy rápido. La transición definitiva al siglo XXI llega ahora, y tenemos la determinación necesaria para pisar el acelerador y llegar a la meta en un tiempo récord”.

LA CRISIS AMENAZÓ CON RALENTIZAR EL despegue, pero los lazos entre sindicatos, ecologitas, políticos y empresarios han resistido el temporal. “¿Hacia que otro futuro podemos avanzar?”, se pregunta Schneider. “¿Dónde vamos a invertir si no es en la nueva energía? ¿Cómo vamos a crear empleo? El viejo sistema ha hecho aguas y está más claro que nunca que necesitamos otro modelo si queremos garantizar la seguridad energética, la recuperación económica y el futuro del planeta”.

El “plan de estímulo económico” de Obama ha dado fuerzas renovadas, y el liderazgo ejercido por el presidente –que celebró el Día de la Tierra en una granja eólica– sirve como ese elemento aglutinador que falta al otro lado del Atlántico.

Mientras el 1 de Mayo dejó a la luz el creciente malestar social y la profunda división entre los sindicatos y las fuerzas políticas en la vieja Europa, en Estados Unidos se percibe y se palpa un impulso que tiene mucho que ver con la naturaleza emprendedora y soñadora que encarna lo mejor del país y que resulta cada vez más visible en la era de Obama.

El mundo gira, y el desfase que existía antes empieza a percibirse justo al revés. Se diría que el epicentro de las revolución energética ha vuelto a Estados Unidos, como muy bien pudimos comprobar en Windpower 2009, la mayor convención mundial de energía eólica, celebrada –nada casualmente– en Chicago, la ciudad del viento y la cuna de Obama.

Carlos Fresneda


"¿Hacia qué otro futuro podemos avanzar? ¿Dónde vamos a invertir si no es en la nueva energía? ¿Cómo vamos a crear empleo?"

Aquí, en España, podríamos inaugurar desde el imaginario activista y social la Alianza Solar, emulando al conglomerado de nombre espacial de los estadounidenses, ya que aquí también estamos vinculados al cosmos y su fuerza.

Esto es España, y seguiremos siendo un país poco industrioso –dependiente de lo foráneo– si no espabilamos. Pero lo que tenemos como activo principal es una posición destacada geográficamente,tenemos una fuente de energía abundante y la relación inteligente con ella podría cambiar nuestra posición local y global. Somos una incipiente potencia mundial en energías renovables y no he visto/se ha visto a nadie brindar todavía. Greenpeace presentó el informe "100% renovables para el 2050", un estudio exahustivo sobre la potencialidad de las fuentes de energía renovable y su captación, la generación de empleo y una sociedad limpia de carbono y de átomos de riesgo indefinido.

DE AQUÍ A 40 AÑOS, COMENZANDO YA Y siendo conservadores pero valientes, nuestras sociedades podrían ser radicalmente distintas en el uso de los bienes naturales, su Transformación y su impacto en la Biosfera. Y todo, sobrando energía limpia. Greenpeace cumplió su compromiso poniendo en manos de todos los actores sociales un manual para la acción que no parece que haya sido del todo agradecido ni debatido. Al contrario. Aquí, lamentablemente, aún destacan fuerzas cargadas de desvergüenza, chuleo y mentira, que dicen que el empleo verde y, en especial, el de las energías renovables, cuesta mucho porque se subvenciona, destruyen empleo y, claro, con la crisis, mejor quedarnos como estamos, que es más barato.

PERO NUNCA SALDRÁN LOS NÚMEROS EN un sistema basado en las energías sucias, radiactivas, centralizadas y generadoras de destrucción. ¿Se atreverán los negacionistas a poner precio al cambio climático, que reconocemos todos, al riesgo nuclear y a la gestión de su basura? Nunca lo harán porque no hay cifras éticas para ello...

El Centro de referencia de las Energías Renovables y Empleo del Instituto Sindical de Trabajo, Ambiente y Salud (ISTAS), del sindicato CC.OO, responde a las mentiras lanzadas contra el empleo verde y contra el progreso de las energías renovables desde la derecha conservadora y sus secuaces. También desde el ISTAS, nos informan de que “se está intentado que salga a nivel europeo una alianza entre distintos agentes sociales.

Se llama Spring Alliance y lleva varios meses fraguándose entre el EEB (European Environmental Bureau), la ETUC (Confederacion Europea de Sindicatos) y la plataforma social europea. El 17 de junio hay un evento en Bruselas para presentar las propuestas sociales que se han consensuado”. Una buena noticia. Como lo es que en el último Debate del Estado de la Nación, Zapatero haya defendido la apuesta por las energías renovables, “modelo para otros países”: “La economía verde es un gran yacimiento de empleo que puede absorber parte del de la construcción”.

SON MUCHAS LAS POSIBILIDADES QUE tenemos: el sol mueve un territorio que debería ser gestionado y mimado para que lo que alberga sea de máxima calidad siempre: bosques, agua, aire... Y otros sectores, como el de una construcción saneada y dedicada a rehabilitar, y batallones de recicladores, y diseñadores de productos que puedan volver limpiamente a la cuna de donde salieron... Por todo ello, desde Yo cambio proponemos la urgente y sabia unión de sindicatos, ecologistas, políticos y empresarios responsables para cambiar el escenario gris por uno verde y para unirnos en tiempos extraordinarios a las fuerzas globales que piensan y trabajan por el bien común global.

Manolo Vilchez

Integral práctica

En el número de enero 2009 de Ambienta (revista del Ministerio de Medio Ambiente), el artículo “El Medio Ambiente emplea, explica lo actual y lo que puede llegar sobre el buen trabajo.

Daphnia es el boletín informativo sobre prevención de la contaminación y producción limpia elaborado y editado por ISTAS (Instituto Sindical de Trabajo, Ambiente y Salud de CC.OO.). En su número 49 (primavera 2009) presenta: “La economía verde sale al rescate”. ISTAS ha presentado un documento relevante contra el negacionismo del empleo verde y las energías renovables,titulado “Análisis crítico del documento Studyof the effects on employment of public aid to renewables energy sources”, de G. Calzada, que demuestra que el activismo sindical responde con la verdad a las mentiras de lobby de las energías sucias y el capitalismo salvaje.

COALICIÓN CLIMA es la unión de numerosos colectivos ecologistas, sindicales, sociales y económicos para buscar soluciones contra el cambio climático.

Artículo de Sergio de Otto sobre los talibanes negacionistas.


Alianza Apolo

Post relacionados:
¿un proyecto Apolo ”verde”? ¿un New Deal “verde”?

Publicado en Integral, nº 355, julio de 2009

30 de junio de 2009

MISIVA ANTINUCLEAR

Carta enviada hoy al ciudadano presidente José Luis Rodríguez Zapatero junto con un ejemplar de la revista Integral del mes de julio donde aparece un artículo en la sección Yo Cambio titulado Dia a dia de un ciudadano antinuclear, el compromiso ciudadano de Alfonso Ribote. Todo para celebrar de antemano con un detalle e invitación por el el cierre de Garoña y el comienzo de la revolución solar en este país.

Estimado Presidente,

le adjunto un reciente artículo publicado sobre un tema de actualidad, sobre sentimientos entorno a la decisión sobre el cierre de la central de Garoña. Le traslado simplemente una visión y el valor de la acción ciudadana.

Que es extraordinaria la situación socioeconómica y ambiental en la que nos encontramos quizás pueda hacer más difícil la decisión a tomar, por ello me tomo la libertad de animarle a que su decisión sea la más acertada para el bien común, que creo que va más allá de lo cotidiano e interesado.

Creo que precisamos como civilización un modelo energético que garantice la paz social y ambiental y la seguridad, ya sabemos más o menos como construirlo, y asumiendo que el reto es de proporciones inmensas, también podemos imaginar, los que pensamos primero en los que están, en los demás y en los que vendrán, que las ventajas y beneficios solaparan con creces, incluso ya lo hacen, a las de un modelo energético que ya cumplió su función y que debe dejar paso a unas tecnologías más limpias, además de cargadas de buenos empleos y porque no de la utopía de una sociedad justa y en equidad.

Soy prorenovables hasta la médula porque creo que con valentía y decisión firme, podré formar parte como ciudadano del mejor futuro que anhelo para con los de mi especie e incluso con las demás, en un mundo tremendamente complejo pero ciertamente emocionante el vivirlo.

Como responsable actual que usted es, del devenir de este país, le animo a que apueste por lo que sé que usted siente por las energías renovables, y le animo a que no deje pasar la posibilidad de liderar el avanzar mucho más rápido hacia el futuro que las mayorías anhelamos, un futuro tranquilo e incierto, un futuro muy posible en Paz global.

Aquí podemos y aquí debemos hacerlo, podemos, de hecho ya lo somos, seguir siendo un referente en la innovación y creación del futuro sostenible, tan urgente, tan emocionate de diseñar. Déjeme que sueñe con la posibilidad de trabajar por un futuro ya, pleno de energías positivas, limpias y renovables, en ese futuro lo acontencido con la energía nuclear será un recuerdo amargo y una carga inevitable, nada más.

Con todo mi aprecio, espero poder celebrar muy pronto su decisión

Manolo Vílchez
microempresario solar


P.D.: Un día le servímos un café en España Solar 2007, también tomó bizcocho, todo ello elaborado con la limpia energía del sol que llegó un poco antes que usted al lugar. Hoy participo en un equipo que fabrica aquellas cocinas parabólicas, contento de sellarlas con un made in Spain, pensando que todos las centros educativos del mundo podrian tenerlas como recurso educativo y millones de seres humanos perdedores, por lo menos podrian optar a su uso como alivio a sus necesidades básicas. Como ve, a mi la energía electronuclear me sirve de poco. Tenemos prevista una celebración simbolico/activista para estas próximas semanas, una comida solar sin emisiones a la que, si nos lo permite, por supuesto que lo invitaremos.


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anterior post:
ZAPATERO, CIERRA GAROÑA Y ABRE LA REVOLUCION SOLAR
sigue la actualidad, sumaté al manifiesto, haz todo lo posible porque Garoña se cierre ya

ALEX STEFFEN, FUNDADOR DE WORLDCHANGING

Podemos crear prosperidad económica, social y ambiental hermanando la tecnología con la ecología

Explorador del mundo cambiante. Así se define a sí mismo Alex Steffen, seis años consagrado a la tarea de vislumbrar las tendencias y las innovaciones que están ayudando a construir un futuro más verde. Worldchanging da nombre a su “manual de uso para el siglo XXI”, condensado en esa biblia de 600 páginas que figura en las estanterías de todo ecologista que se precie. Desde su mirador de Seattle, Steffen pasa diariamente revista al mundo en una web que se ha convertido también en referencia imprescindible en todo el planeta.

Heredero del espíritu del visionario Buckminster Fuller –inventor de la cúpula geodésica y precursor de ese movimiento bautizado por él mismo como los “verdes brillantes”–, Alex Steffen propone salvar las distancias hasta ahora insalvables entre la ecología y la tecnología. Al Gore se da la mano con el autor de ciencia-ficción Bruce Sterling en el prólogo compartido de un libro que está cambiando definitivamente la manera de asomarnos a ese “otro mundo posible”.

Worldchanging es una red creciente y cambiante integrada por 70 porteadores de campos muy diversos –periodistas, pensadores, diseñadores, empresarios, científicos...– que pasan periódicamente revista a los problemas y a las soluciones que se cuecen en todos los puntos de nuestro planeta. Al igual que el libro –traducido a 12 idiomas y diseñado con aire futurista por Stefan Sagmeister–, el portal se subdivide en ramas (objetos, refugios, ciudades, comunidad, negocios, política, planeta...) que van construyendo la fronda de ese futuro emergente que abarca desde las energías renovables hasta el activismo social, pasando por los avances en transporte, construcción, planeamiento, comunicaciones y calidad de vida. En más de 8.500 artículos, se condensa esa visión del futuro-presente auspiciada por Alex Steffen y todos los que han decidido unirse a la búsqueda optimista e inteligente de soluciones para un planeta.

En Worldchanging, usted pasa revista al estado del planeta y a las soluciones emergentes para frenar el deterioro ecológico. ¿Cuánto nos queda para consumar el cambio?
Sospecho que nos queda menos tiempo del que creíamos. Los informes científicos sobre el cambio climático apuntan en esa dirección y ahora parece que nos vamos a quedar sin Polo Norte mucho antes de lo que imaginábamos. Pese a lo que sigan diciendo los escépticos, lo cierto es que cada evaluación del estado del mundo al cabo de una década es mucho peor que el anterior. No hemos conseguido darle la vuelta a ninguna tendencia. Todos los problemas se están acelerando.

¿Cree que la crisis que vivimos está sirviendo de reflexión?
La lección más básica que casi todo el mundo ha aprendido es que las consecuencias de nuestras acciones pueden ser catastróficas. Y hablo tanto de la economía como de la ecología, dos palabras que tienen la misma raíz y que hasta ahora han funcionado separadas. La noción del crecimiento económico con la que hemos vivido hasta ahora, centrada exclusivamente en el aumento del producto interior bruto, es totalmente perniciosa. Necesitamos redefinir el crecimiento económico, y en eso están indagando los expertos del apasionante campo de la economía ecológica. La riqueza consiste en algo más que en la acumulación del dinero. Necesitamos que todos los costes ocultos –desde la pérdida de recursos naturales hasta el detrimento de la calidad vida– salgan a flote. Hace falta una ecuación totalmente distinta para medir el crecimiento económico.

"El cambio más urgente es de pensamiento. Tenemos que calibrar el impacto de cada una de nuestras acciones"

¿Por dónde empezamos?
Por el modelo energético, por ejemplo. Los costes ocultos de la dependencia del petróleo –de la contaminación a las guerras– no se tienen en cuenta. La transición a un modelo de energía limpia no se puede hacer con los mismos parámetros que hasta ahora. Hace falta también un cambio radical en el modelo productivo, en la línea de lo que proponen William McDonough y Michael Braungart en el libro Cradle to Cradle. Los fabricantes deben hacerse totalmente responsables del ciclo de vida de sus productos y los consumidores han de asumir también su parte de responsabilidad. No podemos seguir derrochando y desechando como hemos hecho hasta ahora. Tenemos que aprender de la naturaleza, donde todo es reutilizable.

¿La tecnología y la naturaleza han dejado de ser enemigos irreconciliables?
Ésa es la premisa que inspira el texto Worldchanging. Los retos a los que vamos a tener que hacer frente no se resuelven con una vuelta utópica a la naturaleza. Seguramente, nos resulta más ecológico vivir en ciudades ¿Cómo resolvemos si no el problema de abastecer de energía a 6.500 millones de personas? Nos va ahacer falta, sin duda, apoyarnos en tecnologías para perfeccionar la captura del viento, del sol o del calor de la Tierra. La turbina de viento y la placa fotovoltaica son dos ejemplos inmejorables de tecnología al servicio de la ecología.

¿Y qué me dice de la biotecnología?
Lo que proponemos desde Worldchanging no es un abrazo incondicional de toda la tecnología. La biotecnología, por ejemplo, ha creado más problemas de los que ha resuelto. Nos han vendido la idea de que gracias a ella vamos a acabar con el hambre en el mundo, cuando la realidad es ésta: en el mundo se producen hoy suficientes alimentos para todos. El problema del hambre no es tecnológico, sino político.

¿Qué vamos a hacer con los biocombustibles?
Con la primera generación de biocombustibles hemos cometido un gran error. Destinar gran parte de la superficie cultivable de los países pobres a producir combustible para los países ricos no es una buena idea. La segunda generación aspira a compensar esos errores y hay ya iniciativas interesantes, como, por ejemplo, el cultivo de algas para la generación de combustible, que pueden dar sus frutos.

En el fondo de todo ecologista que se precie late, sin embargo, una resistencia natural a la tecnología...
Esa resistencia de la que hablas ha desaparecido ya en las últimas generaciones de activistas. Está más claro que nunca que la ecología necesita de la tecnología y viceversa. Es más, hemos llegado a un punto en que las dos van a tener que ir hermanadas para coseguir la prosperidad social, ambiental y económica. La bicicleta es otro ejemplo maravilloso de tecnología ecológica. Estamos a las puertas de una auténtica revolución de movilidad urbana que va a cambiar radicalmente el modo en que vivimos en las ciudades.

¿Cómo serán las ciudades del futuro?
Las ciudades funcionarán como auténticos ecosistemas y tenderán a ser autosuficientes. Un buen ejemplo es Masdar, diseñada en el desierto de Abu Dhabi por el estudio de Norman Foster, que aspira a convertirse en la primera ciudad de emisiones y residuos cero. William McDonough ha concebido también ciudades, como Huangbaiyu y Tangye, que pueden revolucionar por completo el modelo de desarrollo en China. Las iniciativas de ciudades como Vancouver, que ha introducido el concepto de “ecodensidad” y está empeñada en disminuir los kilómetros motorizados de sus habitantes, avanzan también esa dirección. Los edificios árbol de Ken Yeang en Singapur son otro gran ejemplo. Hay que traer la naturaleza a la ciudad, y la tecnología, nuevamente, puede sernos de gran ayuda.

"Las ciudades funcionarán como auténticos ecosistemas y tenderán a ser autosuficientes"


Usted ha acuñado el término bright green(verde brillante) para definir al ecologista que abraza inteligentemente la tecnología...
Es un término que creó cierta polémica al principio, pero ya está muy aceptado. Para entender lo que es un verde brillante, tenemos que remitirnos al verde oscuro y al verde claro. Los verdes oscuros son los ecologistas de la generación de los años 60, seguidores de la ecología profunda, que achaca a la industrialización todos los males. Han sido y siguen siendo la piedra angular del movimiento ecologista. Les debemos mucho, pero las actitudes están cambiando. Detrás vinieron los verdes claros, una generación más cercana a la nuestra, en torno a los 40 años. Este movimiento se refleja en la moda verde y en el énfasis casi exclusivo en los cambios personales, como si hubiera una desconfianza hacia el activismo y hacia la capacidad de los gobiernos para cambiar las cosas. Por último, los verdes brillantes proponemos un cambio sistémico. Entendemos el mundo de una manera más amplia y envolvente y procuramos llegar a todo el espectro de la sociedad que antes quedaba fuera del discurso ecologista, como los arquitectos, los ingenieros, los diseñadores industriales y los empresarios comprometidos.

Una de las grandes preocupaciones de los movimientos ecologistas hasta hace bien poco era la falta de savia joven.
Eso está cambiando en estos momentos, en gran parte debido al debate en la opinión pública sobre el cambio climático. El usuario medio de Worldchanging tiene 25 años, aunque la edad media de los activistas, al menos en Estados Unidos, es bastante mayor. Sin embargo, las barreras generacionales están cayendo, ya digo. Creo que los activistas de todas las edades están de acuerdo en que hace falta una visión más amplia de lo que hasta ahora entendíamos por "ecología". Los ecologistas nos hemos peleado bastante tiempo entre nosotros.

"No podemos seguir derrochando como hasta ahora. Tenemos que aprender de la naturaleza, donde todo es reutilizable"


¿Hasta qué punto la llegada de Obama está sirviendo de acicate para el movimiento ecologista en Estados Unidos?
El presidente Obama ha hablado más claro sobre el reto del cambio climático que cualquier otro político norteamericano. Y ha tomado decisiones que hablan por sí mismas, como la de nombrar secretario de Energía al premio Nobel Steven Chu. Yo he hablado con él varias veces y creo que entiende mejor que nadie la magnitud del problema y la urgencia de encontrar soluciones. La elección de otros destacados científicos en el debate del cambio climático, como John Holdren y Jane Lubchenco, es también muy destacable, al igual que la elección como asesora de Carol Browner, que trabajó durante mucho tiempo con Al Gore.

Sugiéranos, finalmente, tres maneras de contribuir personalmente al mundo cambiante.
El cambio más urgente es el que debe producirse en nosotros a nivel de pensamiento. Tenemos que calibrar el impacto de todas y cada una de nuestras acciones, desde el momento en que encendemos la llave de contacto hasta el hecho de comprar alimentos procesados a miles de kilómetros. La segunda tarea es canalizar el entusiasmo, dedicarte en cuerpo y alma a una tarea que de verdad te apasione. Si eres empresario, cambia tu modelo empresarial para adaptarlo a tus principios. Si tienes un jardín, intenta convertirlo en un huerto ecológico. Hagas los que hagas, hazlo grande y hazlo real. El tercer paso sería cuidar los pequeños cambios, todos esos detalles que pueden servir para reducir tu impacto ecológico, desde cambiar las bombillas hasta engrasar la bicicleta. Eso sí, hagas lo que hagas, no renuncies nunca al entusiasmo, que es el mejor de los motores y no produce emisiones.


Carlos Fresneda
Publicado en Integral 355, julio de 2009
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28 de junio de 2009

LUZ VERDE A LA LEY DE CAMBIO CLIMATICO EN EL CONGRESO DE EE.UU.

LOS ANGELES.- La Cámara de Representantes de EEUU dio ayer luz verde a una ley del cambio climático que pondrá por primera vez un “precio” al CO2 en Estados Unidos y fijará una reducción de las emisiones del 17% en el 2020 (y del 83% en el 2050). La medida fue aprobada por la mínima, con 219 votos a favor y 212 en contra, en medio de una de las sesiones más caldeadas que se recuerdan en el Capitolio.

La oposición republicana intentó boicotear la ley, alegando que causará un gravamen en el precio de la electricidad y de la gasolina. Cuarenta y cuatro demócratas disintieron también, muchos de ellos por considerar que el texto no va demasiado lejos y hace excesivas concesiones a la industria de los combustibles fósiles.

La medida salió finalmente adelante gracias al apoyo de ocho republicanos moderados y se enfrenta ahora al último gran escollo del Senado.

El presidente Obama puso toda la carne en asador, acusó a los republicanos de sembrar la “desinformación” y lanzó un mensaje inequívoco a los 30 congresistas demócratas “dudosos” que tuvieron la decisión en su mano: “Esta ley es extraordinariamente importante para el país. Hemos estado hablando sobre esto durante décadas ¡Ha llegado el momento de actuar!”.


Desde su feudo en Tennessee, el exvicepresidente Al Gore contribuyó a la ofensiva de última hora y movilizó a más de 10.000 activistas de su campaña Repower America para dar el impulso definitivo a la ley. Varias asocianos ecologistas habían expresado sin embargo su escepticismo hacia la ley –impulsada por los congresistas demócratas Henry Waxman y Ed Markey- por haber rebajado el “techo” de las emisiones y por haber dilatado en el tiempo los objetivos.


El propio presidente Obama, en su intervención de última hora desde la Rosaleda de la Casa Blanca, aseguró que la Ley de la Energía Limpia y la Seguridad –como ha sido bautizada técnicamente- supondrá la entrada de EEUU en “la nueva economía verde”, se traducirá en la creación de “millones de nuevos puestos de empleo” y reducirá “la dependencia de las energías fósiles”.


Los republicanos dispararon a última hora con una batería de 240 enmiendas, alegó que la ley tendría un coste aproximado de 3.000 dólares para el contribuyente norteamericano de aquí al 2020. Un informe de la Oficina de Presupuesto del Congreso calcula sin embargo el “precio” que tendrán que pagar los norteamericanos no superará los 175 dólares por unidad familiar al año.


La ley contiene también medidas para incrementar notablemente la eficiencia energética, reforzar los subsidios a proyectos con energías renovables e impulsar la reconversión del parque automovilístico con una flota de coches híbridos. El debate histórico pone fin a una larga década de desdén hacia el cambio climático por parte de los legisladores norteamericanos, que frustraron los tardíos intentos de la Administración Clinton durante el proceso negociador del Protocolo de Kioto y se sumaron a la inacción del presidente Bush, reacio a fijar límites a las emisiones.


Carlos Fresneda



22 de junio de 2009

¡TERROR EN EL SUPERMERCADO!

"Arrástrame al infierno aspiraba a convertirse en la película más terrorífica de la temporada en las carteleras norteamericanas. Pero en esto llegó un documental independiente, con una trama indigesta y un título más bien insípido: “Food Inc.” .

Lo único que pretendía era mostrar a la gente de dónde vienen los alimentos”, confiesa el director, Robert Kenner. “Yo no aspiraba a convertirme en Michael Moore, pero las grandes compañías me negaron una y otra vez el acceso a sus instalaciones, y allá donde iba me topaba con el silencio y con el miedo”.


Con la ayuda de cámaras ocultas, “Food Inc.” entra en los intestinos de los mataderos, y en las jaulas donde viven y mueren a oscuras decenas de miles de pollos, y en la fábricas de procesamiento en las que se consigue el milagro: la carne triturada de mil vacas, contribuyendo generosamente a la hamburguesa que costará menos de un dólar o un euro.

Es trágico ver cómo la dieta americana se ha convertido en la dieta del mundo”, nos confesaba recientemente Michael Pollan, autor de “El detective en el supermercadoy locuaz protagonista de “Food Inc.”. Su voz nos acompaña durante esta inmersión profunda a los secretos mejor guardados de la industria de la alimentación, cuyo desdén por el consumidor es tan sólo comparable con el que exhibía hace una década la industrica del tabaco.

Lo que nos venden como alimentos no son más que productos ultraprocesados con apariencia comestible”, insiste Pollan, que nos advierte que el 70% de lo que compramos en el supermercado tiene seguramente algún ingrediente modificado genéticamente. Aunque lo peor, asegura, es la presencia insidiosa del sirope de maíz: el producto “mágico” que todo lo abarata y endulza. Ante tamaño dilema, nos recomienda no probar lo que no seamos capaces de descifrar. “Comed alimentos reales, no demasiados, preferiblemente plantas”, es su lema infalible.

Eric Schlosser, autor de “Fast Food Nation, nos recuerda cómo la comida rápida ha marcado el tren al que avanzan los gigantes de la alimentación industrial, con las lamentables consecuencias para la salud (obesidad, diabetes) y para el medio ambiente (monocultivos, deforestación, alimentos modificados genéticamente, emisiones de metano). Los poderes políticos, entre tanto, prefieren mirar hacia otro lado y se convierten periódicamente en cómplices del pánico alimenticio, como el que circula estos días por cuenta de la masa contaminada con la bacteria e coli .

!Nunca mirarás a la cena de la misma manera!”, advierte con razón el cartel de “Food Inc.”, rebautizada por los críticos como “¡Terror en el supermercado!”. La película aspira a convertirse en el aliño necesario de “Una verdad incómoda”, donde no se le hincaba por cierto el diente a la todopoderosa industria de la alimentación. Como sabroso antídoto, veremos en escena al agricultor ecológico Joel Salatin, y saborearemos de cerca alguno de los 5.000 mercados de granjeros en Estados Unidos, y viviremos desde dentro la revolución del Slow Food, de la comida local y de la agricultura urbana...

Pero el postre lo dejamos para otro día, cuando nos hayamos recuperado del susto y de los retortijones. ¡Que aproveche!

Carlos Fresneda desde Nueva York
Publicado en El Mundo, blog Crónicas desde EE.UU

19 de junio de 2009

¿VIENTO O CARBON?

En pocos lugares como en Asturias pueden palparse las brutales heridas negras del carbón, hermanadas con las emisiones de las monstruosas centrales térmicas. En pocas regiones como en Navarra podemos otear un horizonte muy diferente, moteado de turbinas eólicas y placas fotovoltaicas.


Asturias y Navarra libran un pulso silencioso en Ebensburg (Pensilvania). Las minas a cielo abierto, el trasiego constante de camiones y las nubes de humo y vapor eran hasta hace poco la única seña de indentidad del pueblo de tres mil almas. A lo lejos, despuntando en un mar muerto de montañas descerrajadas, se levanta desde hace dos años el primer parque eólico de la zona, gentileza de Gamesa, que decidió echar raíces en el valle del carbón.


Hubo vecinos que protestaron por la llegada de los gigantes blancos de ochenta metros, emergiendo por encima de las copas de los árboles en la majestuosa cordillera de los Allegheny. Muchos otros celebraron la llegada del futuro, encarnado en la fábrica de “palas” que ha traído nuevos aires (y más de trescientos puestos de trabajo) al oxidado cinturón industrial de Pittsburgh.


La aventura americana de Gamesa ya la hemos contado en otro lugar. Lo que queremos recalcar ahora es el poderoso contraste entre el viento y el carbón, apoyados en cuatro imágenes que hablan por sí mismas.

Digamos que la central térmica de Cambria Cogen (85 megavatios de potencia) hace la número dos entre las diez industrias más contaminantes del condado. A las emisiones de dióxido de carbono hay que añadir las de dióxido sulfúrico, óxido de nitrógeno, ácido hidroclórico, componentes de manganesio y de arsénico, entre otros 20 subproductos nocivos para la salud. El diario USA Today, ha denunciado incluso que el aire que llega a cinco escuelas cercanas está seriamente afectado por las emisiones tóxicas de la central.


Las cuarenta turbinas del parque eólico de las Allegheny (80 megavatios de potencia) han tenido sin duda un impacto ambiental, pero la única queja notoria hasta la fecha ha sido la de dos vecinos que viven a menos de un kilómetro y alegan que el ruido y las vibraciones de las turbinas no les deja dormir y les causa ansiedad. A pleno rendimiento, las turbinas pueden proporcionar energía para 73.600 habitantes


El “ahorro” en emisiones de CO2 se estima en 150.000 toneladas anuales.

El pulso entre el pasado y el futuro que se libra en Ebensgburg es el espejo al que se mira la América profunda, donde están cayendo las resistencias ancestrales a las renovables, precisamente ahora que las fuerzas del “inmovilismo” –que quieren perpetuarnos en la era negra del carbón- disparan contra la energía eólica y solar en España.


Vean, comparen y decidan ustedes mismos a qué paisaje quieren contribuir cada vez que enciendan el interruptor de la luz.


Carlos Fresneda desde Ebensburg (Pensilvania)


Publicado en Cronicas desde EE.UU el 14 de mayo 2009

16 de junio de 2009

ZAPATERO, CIERRA GAROÑA Y ABRE LA REVOLUCION SOLAR

Estos días esta en el candelero la toma de una decisión trascendental, cerrar la central nuclear de Garoña, un cuchitril que aporta menos de 1.5% de la electricidad y que es vieja y peligrosa, "la central de la mil grietas" corre por el vox populi.

La presión del lobby nuclear y los afectados por el cambio (tan deseado) de modelo energético hacia el ahorro y la fuentes renovables y dulces, amenazan con todos los medios posibles y en todos los espacios que pueden. El otro día asistí a un memorable encuentro debate entre la cordura energética y la demencia de los intereses económicos, fué durante el festival Emisión Cero, cuyo nombre animó y deja estela para el cambio. Allá José Luís Garcia, campainer de Greenpeace en temas energéticos presentó las conclusiones y fortalezas de los vitales informes sobre escenarios energéticos que la organización tuvo a bien producir para intentar cambiar el panorama mediocre energético en el que nos movemos. Magistral y contudente, con pronucleares y señores del petróleo al lado escuchando como podemos ser 100% sociedad con renovables y eficiencia de aquí, pero ya, al 2050, ...que quedan 40 años, ...que no es tanto.
a informe 100% Renovables
a informe Renovables 2050

Zapatero tiene delante suyo una decisión complicada, tiene que cumplir sus compromisos con las mayorías y sortear las presiones de las minorias, poderosas. Deberiamos realizar una campaña expres para felicitarle anticipadamente, para animarle, para que no sucumba, en juego está comenzar mañana a cambiar el modelo energético de una vez por todas, mandando a la mierda el mal sueño nuclear que sólo está para robar felicidad y pasar miedos mientras, aqui, 8 ollas atómicas de vapor mueven las turbinas que comienzan a mover las centrales temosolares como orquesta de sonidos amables y melodías de Paz. Animo Zapatero, tienes en tu mano la batuta de una orquesta energética vibrante, plena de trabajo digno y verde, tienes en la mano cambiar un poco este mundo patas arriba.

Y para celebrar el jubilo de una decisión acertada todavía no tomada, aquí la visita a la casa de un antinuclear, cuya madre nació al lado de Garoña, y donde las mayorías que viven de lo nuclear no gustan de su presencia activista. Alfonso Ribote es uno de esos ecoheroes cotidianos que lleva mucho tiempo luchando y soñando con la decisión que ahora está a punto de tomar el gobierno.
en su cubierta solar doméstica:

en su casa de bajo impacto:


Y como esto de ser antinuclear tiene su parte sexi y emocionante, cumplí con una parte de mis deberes al sumarme a la petición al gobierno de que cierre Garoña sin miedos, soy no de los 64 mil ciberactivistas, animaté desde la campaña YO SOY ANTINUCLEAR, puesta en marcha por los trabajadores de la VerdePaz y acabo de recibir escueta, respuesta a mi misiva. Puede parecer poco pero responder aunque sea de forma automática firmada dice mucho del talante de los buenos políticos, esos que querrían hacer mucho más de lo que les dejan, esos que van a cerrar Garoña con nuestro empuje y esos que por mandato pueden abrir las puertas de un incierto pero posible hermoso futuro donde los átomos eléctricos descansen en PAZ y la una sostenible, posible y dulce revolución solar nos haga más humanos.

Manolo Vilchez, ANTINUCLEAR por amor a la vida y a las generaciones que vendrán
.

¡A TODO PEDAL EN PORTLAND!

Hay dos maneras de conocer el calado de la bicicleta en cualquier ciudad. La más socorrida y tediosa: comparar el número de ciclistas con el número de conductores. La más provocativa y certera: pedalear en pelotas y ponerse a contar, y contar, y contar...

Más de 3.000 ciclonudistas se lanzaron a tumba abierta durante el fin de semana por las cuestas de Portland. Todo parece indicar que la remota ciudad de Oregón ha arrebatado a Londres y a Amsterdam el disputado centro de la World Naked Bike Ride, , que nació precisamente en Zaragoza, como una manera jovial y carnal de reclamar el espacio urbano frente a la invasión del coche.


Hace poco más de un año, en esta misma ciudad que presume de ser la más “verde” de Estados Unidos, celebró Obama uno de sus mítines más multitudinarios ante miles de ciclistas. Portland vuelve a pedalear fuerte estos días con “Pedalpalooza, el festival que durante dos semanas celebra el irresistible impulso de la bicicleta.

Portland dista aún de ser el paraíso de las dos ruedas, pero se le acerca. El 18% del largo millón de habitantes acude a diario al trabajo en bicicleta. Las oficinas disponen de duchas para incitar a los sudorosos currantes a que bajen sus emisiones. A pesar de la crisis –o gracias a ella-, el “complejo industrial de la bicicleta” mueve ya al año unos 150 millones de dólares (palabras mayores del Oregon Business Journal).

El imán de Portland ha atraído a gente como Neal Fegan, uno de los más cotizados fabricantes de velocípedos, como los que abrieron durante el fin de semana el Circo de la Bicicletas. Allí estuvo también Larry Hogan con su “supertriciclo”, intentando no perder la rueda de su hija Esther. En el carnaval callejero irrumpió de pronto la primera caravana de ciclonudistas, con el trío formado por Rockelle, Foxy Roxy y Deidra abriendo sin pudores el pelotón despelotado.

Todo huele estos días a un contagioso verde estival en Portland: cientos de vecinos se han lanzado a la calle para reinventar su ciudad en el Village Convergence Building, fieles a la consigna “Cambiando el mundo, barrio a barrio”. Pero de todo esto hablaremos otro día: a estas horas nos espera Adam Boesel en el Green Microgym, donde las pedaladas de la bicicleta fija se trasforman sobre la marcha en energía limpia.


Habrá que volver pues periódicamente a Portland, la ciudad del presente, con un pie (o un pedal, más bien) en ese futuro en el que la tracción “humana” será la norma y no toleramos las emisiones “indecentes” de los coches.

Carlos Fresneda desde Portland (Oregon)
Publicado en Crónicas desde EE.UU en El Mundo