AL GORE: "LA VERDAD SOBRE EL CAMBIO CLIMATICO ES MAS INCOMODA Y URGENTE QUE NUNCA"


.“Los escépticos se han realineado en una “coalición de los negacionistas”, con la intención de confundir a la opinión pública y evitar un compromiso político”

.“Yo no le he recomendado personalmente al presidente Obama que haga esa apuesta tan decidida por la energía nuclear”

.”Los españoles deberían estar orgullosos de haberse puesto en la vanguardia del mundo en energía eólica y solar”

No ha sido un invierno propicio para el cambio climático. Tal vez por eso Al Gore eligió el repliegue y hasta hace unos días no rompió el silencio proverbial que se trajo de Copenhague. Rastreamos su pista por su oficina en Nashville, coincidimos con él en la conferencia TED de Long Beach y finalmente logramos hablar durante media hora de su nuevo libro, “Nuestra eleccion” (Gedisa), y de sus planes para hacer frente a esa “coalición de negacionistas” que ha logrado darle la vuelta al mensaje. Contra vientos y tempestades, Al Gore repasa someramente las “soluciones” al calentamiento global, asegura que nos queda una década para pisar el acelerador y vaticina que las aguas volverán a su cauce en cuanto vuelvan a subir las temperaturas...

PREGUNTA: Tras la nieve caída desde Copenhague, mucha gente empieza a pensar que el cambio climático es una ilusión...

RESPUESTA: Yo sería el primero en celebrarlo si fuera así... Pero por desgracia la evidencia científica recopilada durante las dos últimas décadas sigue prácticamente intacta. Un invierno especialmente frío en nuestro hemisferio no puede hacernos perder de vista el problema global... No podemos “suprimir” el problema con tan sólo desearlo, mientras seguimos emitiendo 90 millones de toneladas de gases invernadero cada 24 horas en las atmósfera. Yo diría que la verdad del cambio climático es si cabe más incómoda y urgente que nunca.

P: Pero no negará que la credibilidad de los científicos del clima está bajo mínimos...

R: Los emails pirateados a los científicos de la Universidad de East Anglia y un error real –el cálculo sobre la desaparición de los glaciares en el Himalaya- no pueden comprometer los 22 años de trabajo del Comité Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC). Para reescribir la ciencia, los escépticos tendrían que rebatir miles de estudios científicos rubricados por las principales instituciones de todo el mundo.


P: La ONU ha decidido revisar esta misma semana el último informe del IPCC. Hay quienes piden la dimisión de su presidente Rajendra Pachauri, que compartió el Nobel de la Paz con usted en el 2007...

R: Pachauri está siendo víctima de los mismos ataques personales que sufrí yo. Es la vieja estrategia de “matar al mensajero”... Pero tengo mucha confianza en él y estoy seguro de que resistirá las presiones. La decisión de crear una comisión especial para revisar el informe del IPCC me parece acertada y creo que servirá para despejar las dudas. En un volumen de más de 3.000 páginas tiene que haber necesariamente errores. Pero la conclusión final, que el cambio climático es real y que se debe en gran parte a la acción humana, es incuestionable.


P: Phil Jones, el científico que dimitió tras el escándalo de la Universidad de East Anglia, admite sin embargo que no ha habido un calentamiento “estadísticamente significativo” desde 1995...

R: Me remito al último estudio de la NASA, que ha confirmado que la primera década del siglo XXI ha sido la más cálida registrada en la historia. Insisto: el consenso científico no se ha quebrado. Los escépticos de clima, eso sí, aprovechan cualquier elemento a su favor para seguir sembrando la duda, porque esa es su estrategia, que es la misma que utilizó la industria del tacabo para hacernos creer que los cigarrillos no presentaban ningún riesgo para la salud.


P: En cualquier caso, los “escépticos” están ganando la batalla de la opinión pública...

R: Los escépticos se han realineado en una auténtica “coalición de los negacionistas”, con la intención de confundir a la opinión pública y evitar cualquier intento de compromiso político. Y es cierto: están sacando mucho partido a la decepción general que ha quedado tras la cumbre de Copenhague. Pero la gente debe saber lo que hay detrás... Se trata de una campaña masiva para intentar convencernos de que el calentamiento global no es real y que por tanto no debemos precuparnos. Sólo en mi país, la industria del carbón y del petróleo se gastó el año pasado 500 millones de dólares en anuncios televisivos con ese fin. Hoy por hoy, hay cinco “lobistas” contra la ley del clima en Washington por cada congresista y senador.


P: Muchos piensan que el presidente Obama podría haber hecho mucho más ¿Qué le parece su papel en Copenhague? ¿Dónde está el líder en la lucha contra el cambio climático que tantos esperaban?

R: Obama ha hecho en un año más que ningún otro presidente por impulsar la energías limpias en Estados Unidos. El problema es que llegó a Compenhague con las manos atadas, sin un mandato claro del Senado, donde la ley del clima lleva estancada ocho meses. Esa fue, creo, una de las razones por las que ocurrió lo que ocurrió en Copenhague: muchos países llegaron sin haber hecho los “deberes”. El primero de ellos, Estados Unidos.


P: Y díganos, usted que ocupó un escaño durante ocho años ¿cómo se explica que la mayoría demócrata no sea capaz de sacar adelante la Ley del Clima?

R: Es un asunto complejo porque hay muchos intereses en juego. También hay que contar con el bloqueo parlamentario de los republicanos... Obama se ha reunido esta semana con un grupo de senadores de ambos partidos, de John Kerry al republicano Lindsey Graham. Creo que se está acercando por fin a un solución de compromiso. Es más, confío en que la Ley del Clima se aprobará en primavera y cambiará radicalmente la dinámica actual.


P: ¿A pesar de todas las concesiones a los “lobbys” del carbón, del petróleo y de la industria nuclear?

R: El texto está aún abierto, pero tengo la esperanza de que será el mejor posible, dadas las circunstacias. Aunque los grupos que trabajamos en el cambio climático no podemos bajar la guardia. Necesitamos reagruparnos para hacer frente a esa oposición masiva que sólo quiere ganar tiempo.


P: ¿Qué le parece el reciente impulso de Obama a la energía nuclear?

R: Yo creo que hay que situarlo en este contexto: Obama quiere encontrar un territorio común en el que se pueda alcanzar un compromiso con los republicanos.


P: Usted dedica todo un capítulo en su nuevo libro a la “Opción Nuclear” ¿Cuál es su “elección” personal: pronuclear o antinuclear?

R: Digamos que no descarto que la energía nuclear pueda jugar un papel en el futuro, similar o incluso superior al que tiene ahora. Pero hoy por hoy, el gigante nuclear se enfrenta a dos grandes obstáculos: el alto coste económico y la seguridad (la proliferación y el almacenamiento de los residuos). Después de treinta años sin construir un reactor, conseguir que la energía nuclear sea competitiva en Estados Unidos va a requerir mucho dinero y mucho esfuerzo. Quienes defienden a toda costa la opción nuclear hablan de la promesa de la cuarta generación de reactores, pero es una tecnología que aún está muy lejos... y lo que no nos sobra en la lucha contra el cambio climático es precisamente tiempo.


P: ¿Recomendaría usted al presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero que siga los pasos de Obama e incluya la nuclear en el “mix” energético del futuro?

R: Yo no le he recomendado personalmente al presidente Obama que haga esa apuesta tan decidida por la energía nuclear, y no creo que pudiera recomendárselo al primer ministro de un país del que no soy ciudadano...


P: Usted hace referencias constantes a España en “Nuestra Elección”, sobre todo en los capítulos dedicados a la energía solar y eólica ¿Somos realmente un “modelo mundial”?

R: Los españoles deberían estar orgullosos de haberse puesto en la vanguardia del mundo. España es la segunda potencia solar y la cuarta en energía eólica. El viento es ya más del 13% del suministro de energía. Creo que allí están demostrando que se puede tener energías renovables a gran escala, como está ocurriendo a ahora con las plantas termosolares... Con España tengo además un vínculo muy estrecho a través de The Climate Project, por el que han pasado decenas de empresarios y activistas comprometidos en las acciones contra el cambio climático.


P: En España hay también un debate intenso sobre el secuestro del carbono. Usted dijo no hace mucho que hablar del “carbón limpio” era como hablar del “cigarrillo saludable”...

R: Con respecto al carbón hay buenas y malas noticias. Las buenas noticias son que la tecnología para secuestrar el carbono se está desarrollando en varias partes del mundo y parece que funciona. Las malas noticias son que resulta muy caro y que el proceso consume además hasta una tercera parte de la energía que produce una central térmica. Si aplicáramos esa tecnología a todas las plantas que funcionan hoy en día, el precio de la energía se dispararía tremendamente, y no creo que eso sea algo que la gente esté dispuesta a aceptar. Estoy convencido de que el secuestro del carbono jugará al final un papel limitado. Hoy por hoy, el carbón es la fuente más sucia de energía y la que más estragos causa en el medio ambiente.


P: En EEUU hay también ahora un intenso debate sobre el mercado de bonos de carbono ¿se puede realmente “negociar” y especular con el derecho a contaminar?

R:Yo soy partidario de poner un precio al carbono. Creo sinceramente que el sistema de “cap and trade” -como aquí se le conoce- puede funcionar e incentivar a las empresas para reducir sus emisiones. Es un sistema que abre la puerta a una cooperación internacional sobre una base de mercado. Sé que tiene sus críticos, pero yo lo considero un mecanismo efectivo.


P: ¿No le precupa que le llamen “el millonario del carbono”?

R: Los conservadores me han llamado de todo y ya no me sorprende. A esta última acusación les respondo diciendo que llevo más de treinta años invirtiendo de acuerdo con mis creencias y mis valores.


P: ¿Ha introducido también cambios en su vida privada? En su día le criticaron por el elevado consumo energético de su mansión en Nashville y por sus viajes en avión privado...

R: El tejado de mi casa en Nashville está cubierto por paneles solares y usamos energía geotérmica para el agua caliente. Viajo menos para reducir mi huella de carbono y también para pasar el mayor tiempo posible con mi familia y mis nietos. Mis nietos son mi inspiración en estos momentos: pienso en el futuro que les espera y en qué pensarán de nuestra generación, y de esta “oportunidad” que aún tenemos en nuestras manos.


P: ¿Por cuánto tiempo más?

R: El plazo expiró en diciembre (risas)... No lo sé, eso habría que preguntárselo a los científicos. Pero la década que nos espera será crítica.


P: ¿No se arrepiente a veces de no haber hecho más contra el cambio climático cuando era vicepresidente?

R: Era un situación política muy complicada, con la mayoría republicana en el Congreso. Si es difícil sacar ahora una ley del clima, imagine como era entonces. La opinión pública en Estados Unidos tampoco estaba mentalizada... Pero posiblemente pude hacer más por transmitir la gravedad y la urgencia del problema.

Carlos Fresneda, corresponsal en EEUU/ Los Angeles

Publicado en edición papel de El Mundo, 13.03.2010
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2.000 CIENTIFICOS Y ECONOMISTAS PIDEN ACCION CONTRA EL CAMBIO CLIMATICO EN EEUU


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.El 48% de los norteamericanos cree que la amenaza del calentamiento global se ha “exagerado”

.Al Gore urge a los ecologistas a hacer causa común frente a “la coalición de los negacionistas”


Dos mil científicos y economistas norteamericanos han dirigido una carta al Senado pidiendo una acción urgente para reducir las emisiones de gases invernadero. La petición ha coindicido con el último sondeo de Gallup que refleja un creciente escepticismo en la opinión pública: el 48% de los estadounidenses considera que la amenaza del cambio climático ha sido “exagerada”.

El 53% de la población considera que el calentamiento global esa “real” (la proporción más baja en la última década) y tan sólo el 32% cree que sufrirá las consecuencias directas del calentamiento de la atmósfera.

Alertados por el cambio de percepción en la opinión pública, los dos mil científicos –entre ellos, ocho premios Nobel- ha dirigido la misiva al Senado urgiendo la aprobación de la ley de clima, que lleva ocho meses en el dique seco.

“Urgimos a los líderes de nuestra nación a que pongan en marcha las políticas para la reducción de las emisiones”, escriben los científicos. “La evidencia de la ciencia del clima nos obliga a alertar a la población sobre las irreversibles consecuencias si las temperaturas siguen subiendo”.

La carta se produce también como reacción en respuesta la reciente decisión por parte de la ONU de crear un panel independiente que revisará el último y cuestionado informe del Comité Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC)
. Los científicos expresan finalmente su preocupación por la decisión de varios estados –como Texas, Virginia y Alabama- de ceder a las presiones de los “lobbys” del carbón y del petróleo y desafiar en los tribunales la autoridad de la Agencia de Protección Ambiental (EPA) para regular las emisiones de CO2.

“La “coalición de los negacionistas” ha logrado alterar la percepción de la gente”, admite por su parte Al Gore, entrevistado hoy en las páginas de “El Mundo”. “Tan sólo en el último año se han gastado 500 millones de dólares en anuncios de televisión... Están usando la misma estrategia que la industria del tabaco cuando intentaban convencernos de que los cigarrillos no eran nocivos para la salud.

Gore reconoce el daño causado al movimiento del cambio climático por el fiasco de la cumbre de Compenhague, por el escándalo de los emails pirateados de la Universidad de East Anglia y por las incorrecciones detectadas en el informe del IPCC del 2007 sobre la desaparición de los glaciares del Himalaya.


El autor de “Una verdad incómoda” y “Nuestra Elección” hace sin embargo un llamamiento a la unidad y a la persistencia del movimiento ecologista: “Tenemos que hacer frente a la operación masiva de los negacionistas, pero estoy seguro de que al final tendremos éxito”. El propio Gore se ha aplicado el cuento y ha decidido fundir el trabajo de Alianza por la Protección del Clima, con sede en Washington, y The Climate Project, con ramificaciones en ocho países (entre ellos España).


Carlos Fresneda, Nueva York

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OBAMA INTENTA DAR UN NUEVO IMPULSO A LA LEY DEL CLIMA

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Barack Obama aspira a remover las ascuas de la Ley del Clima, varada desde hace ocho meses en el Senado por la tajante oposición de los republicanos. El presidente convocó el martes en la Casa Blanca a una delegación de 14 senadores demócratas y republicanos –varios de ellos todavía “indecisos”- con la intención de dar el impulso final en las próximas semanas.

“Estamos avanzando muy rápido y votaremos en primavera”, vaticinó el senador John Kerry, artífice del texto legal que también apadrinan el independiente Joe Lieberman y el repubublicano Lindsey Graham.

La ley que debate el Senado fija inicialmente una reducción de las emisiones de CO2 del 17% en el 2020, similar a la aprobada en junio por la Cámara de Representantes. El texto deja sin embargo “aparcada” la controvertida propuesta de crear un mercado de bonos de carbono. A cambio, los demócratas pretenden fijar “controles a la emisiones en los distintos sectores de la economía”.

“Obama ha dejado muy claro que el carbono debe tener un precio”, declaró Kerry. Los republicanos y los “lobbys” del carbón y del petróleo se oponen y advierten que cualquier “gravamen” servirá al final para encarecer el precio de la energía.

“El presidente cree que necesitamos fuertes incentivos para reducir nuestra dependencia del petróleo extranjero y culminar la transición hacia una economía de energías limpias”, afirmó el portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs.

Lindsay Graham intentó por su parte seducir a la minoría republicana, que sigue amenazando con ejercer el bloqueo parlamentario: “No tenemos la supermayoría de 60 votos para aprobar la perforación petrolífera en las costas. Tampoco la tenemos para impulsar la energía nuclear tal y como lo deseamos... La única manera de sacar adelante nuestras propuestas es vinculándolas con el cambio climático, el aire limpio y la independencia energética”.

“Si eres republicano y crees que lo que debemos hacer es perforar en las costas, ésta es tu oportunidad”, declaró Graham, en un llamamiento de doble filo a sus correligionarios.

El ala izquierda del Partido Demócrata ha criticado sin embargo al presidente Obama por hacer excesivas concesiones a los republicanos –especialmente en los capítulos de la energía nuclear y el carbón “limpio”- para sacar adelante la tortuosa Ley del Clima, que está pasando por tantos o más “reajustes” que la controvertida reforma sanitaria.

Carlos Fresneda
Enviado especial/Los Angeles
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VALIENTES, VA POR USTEDES

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Al primer juez que le toco las gracias al poder no tardaron nada el cepillárselo, creo haber leído en la horca, y al rato. Y a ese juez que, siendo como sea y que lo pase bien, lleva su carrera cobrando un sueldo público, mientras persigue y mete entre rejas físicas y morales a malhechores, canallas y ladrones de los bienes comunes, a ese juez, digo yo que los que antes los mataban físicamente ahora intentan con todas la tretas, ya que hay cámaras y micrófonos atentos, matarlos técnicamente.

Esta pasando con uno que le gusta cazar y que ahora esta en cacería donde el que hay que abatir es él, y por destapar con acierto los robos probados en algunas comunidades donde parece que se molesta y mucho el partido de la oposición, o por rendir justicia a las familias de los perdedores de la guerra de aquí, que cuantas hubo y siguen que nunca ningún juez se atreverá a remover, para dolor moral de los que somos sensibles y desde donde con la ilusión pensamos que quizás podamos dominar en algún momento las claves del gen criminal que llevamos dentro, acelerando el proceso si nos fuerzan a revisarnos.

Está pasando delante de todos nosotros, y quizás ganen los cazadores, ladrones y los sinvergüenzas, quizás ganen otra vez, como tantas otras. Para mi la leyes son un compendio resultante de mil batallas ideológicas para intentar que las mayorías se revisen su moral y su ética y decidan que les beneficia y en que afecta a los que, la ley controla, que somos todos en nuestra diversidad tan grande. Para mi un juez persona, es un empleado con la labor de que esas leyes, con sus virtudes y sus defectos, protegan al más débil, al bien común, a los intereses generales y en el momento histórico que les toque aplicación.

Espero que el juez perseguido por convictos y sus apoderados libres, por lo más rancio del pensamiento político y por turbios y mezquinos interesados además de evidentes envidiosos, tenga la suerte y el acierto de con la ley en una mano y la ética en la otra, para tumbarlos. Creo que es por el bien de la leyes que tenemos y de la libertad del pueblo que somos.

... y yo sin el codificador de la TDT, se me hunde el mundo antes del 10 de marzo, que me pasará si no me pongo en ello...uff, cuantos agobios como para hacer algo una vez informado.



Otro valiente que conocí durante la Vuelta Ciclista y desde la TV cuando lo digital era sólo futuro, y al que le gusta la bici y su mundo igual mucho más que a mí, parece a su manera,. Deja espacios caducos pero influyentes para el bien de todos, donde esa máquina que para él y para mí como para tantos y tantas, nos retorna oníricamente a la infancia, nos refuerza en nuestras convicciones sociales cuando adultos, nos ayuda a sentir el viento fresco en la cara mientras nos desplazamos sin humos, cada uno por nuestros particulares senderos del acontecer cotidiano, mientras este hermoso planeta que nos acoge por una temporada esAlineación al centrota cansado de avisarnos de que usemos la inteligencia en las cosas, únicamente para sobrevivir. Gracias Perico Delgado, por echar mano de la denuncia ante lo que crees injusto para con tus representados, que somos todos los que hemos puesto en la bicicleta, ilusiones de cambio.

Y también gracias me toca aquí dar a todos los compañeros de especie que luchan porque la herencia de las tradiciones deje de molestarnos moralmente a las mayorías en este siglo crucial para todo, gracias por explicar con detalles en la casa política, como muere, por lo menos en Catalunya, un toro cuando la espada le atraviesa el corazón y secciona los pulmones, para regocijo de sólo unos pocos que se van de fiesta y para las mayorías que trabajamos nuesta ética y aprecio hacia todo lo vivo.

A todos los valientes de estas y tantas loables causas, mi humilde apoyo y aliento, con un GRACIAS en mayúsculas.

Los tiempos por venir no deberían pertenecer en escalas de poder e influencias a los que todavía heredan privilegios de sistemas caducos mantenidos por la gracia de dioses, tiranías y la fuerza bruta y basan su control social en el pan y circo. Comienza, creo el emocionante camino hacia un sociedad humana global, sin camino fácil pero si prometedor si nos ponemos de una vez por todas a corregir errores y a construir sabios y solidarios pilares.

Manolo Vílchez
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LA HISTORIA DE LAS COSAS


Annie Leonard descubre el lado oculto del consumismo en un documental que está arrasando en Internet

Annie Leonard tiene una sonrisa que desarma. Sin acritud, como si estuviera contando un cuento, esta peculiar comunicadora y activista ha logrado agitar las conciencias de siete millones de internautas en todo el planeta, con un documental de dibujos animados titulado “The story of stuff” (“La historia de las cosas”).

En vez de intimidar a la gente con mensajes alarmistas o de contagiarnos a todos el sentimiento de culpabilidad, Annie Leonard nos invita a abrir los ojos sin más y a acompañarla durante 20 minutos en este auténtico viaje al fondo de la Tierra (y a todo lo que los humanos estamos haciendo con ella).

“Vivimos en su sistema tóxico que nos impide ver el origen y las consecuencias de todo lo que hacemos y consumimos”, asegura Annie. “Mi empeño consiste en hacer las cosas visibles, para que la que la gente reflexione, aprecie y valore lo que tenemos... No me gusta que me llamen “anticonsumista”; creo que el planeta está ya demasiado cargado de negatividad”.

Con humor implacable y a todo tren, Annie Leonard hace cinco paradas tremendamente ilustrativas, con la ayuda de los dibujos diseñados por los Free Range Studios que hacen mucho más diregible el menú: Extracción, Producción, Distribución, Consumo y Residuos...

version en español original

“Cuando era niña me intrigaba la conexión que existe entre los bosques talados y los vertederos”, reconoce Annie, fotografiada para la ocasión con las botellas de plástico compactadas en su pueblo adoptivo, Berkeley. “Tuve que recorrer medio mundo y llegar a los 40 para darme cuenta de que son cara y cruz de la misma moneda... Pero no podemos hundirnos en el desaliento ante la destrucción del planeta. Para mí, el activismo ambiental es la más apasionante y divertida de las aventuras”.

Annie trabajó durante más de una década con Greenpeace y colabora ahora con el Fondo Internacional sobre la Globalización y otros grupos que abanderan la justicia ambiental, pero su voz emerge con rabiosa y contagiosa independencia en estos tiempos críticos y “escépticos”...

“Con el 5% de la población, Estados Unidos consume el 30% de los recursos y es responsable del 30% de los residuos. No hay que ser un genio de la matemáticas para darse cuenta de que harían falta de tres a cinco planetas si los 6.800 millones de habitantes de la Tierra siguieran nuestro pernicioso ejemplo”.

Tras convertirse en un fenómeno en Internet, “La historia de las cosas” ve ahora la luz como libro, con un epílogo final y una visión de futuro: “La cuestión no es si cambiaremos, sino cómo cambiaremos ¿Lo haremos gradualmente, con relativo esfuerzo, pero de un modo voluntario? ¿O lo haremos de un modo brusco y por omisión?”.

Carlos Fresneda, Berkeley, California
Publicado en el blog En la Ruta Verde de El Mundo América.es
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UN TROTAMUNDOS EN BICICLETA

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Con siete obras en sus alforjas, David Byrne ha logrado hacerse un hueco en el mundo de literatura, a medio camino entre la filosofía, la espistemología y la divagación poética en prosa. Su último libro es “Diarios de la bicicleta” (con el permiso del Che), en el que narra sus peripecias sobre las dos ruedas en Nueva York, San Francisco, Berlín, Londres, Buenos Aires, Estambul o Manila.


Curiosamente, una de las ciudades más hostiles a su bicicleta plegable ha sido Madrid: “La última vez que estuve allí fue hace dos años, con la instalación robótica de David Hanson “Voz de Julio” en el Reina Sofía... Y he de reconocer que me costó mucho abrirme paso: antes de salir tienes que tener muy claro por dónde vas, pues no hay apenas carriles-bici, aunque al final encuentras tu camino. Barcelona es otra historia... Un auténtico paraíso para la bicicleta, a no ser que tengas que subir el Montjuic después de una noche de farra”.

“La sensación de libertad física y psicológica que te proporciona la bicicleta no se puede comparar con ninguna otra experiencia”, asegura Byrne, treinta años enganchado al sillín, convertido en apóstol del transporte limpio en la Gran Manzana. Tan pública es su pasión (él mismo ha grabado en cámara sus peripecias urbanas por Nueva York) que el alcalde Michael Bloomberg le encargó el diseño de aparcaderos especiales adaptados a cada punto de la ciudad: la guitarra eléctrica en el East Village, la señal del dólar en Wall Street, la “call girl” en Times Square...

“Es increíble lo rápido que Nueva York se ha adaptado a la emergente cultura de la dos ruedas”, admite el autor de “Diarios de la bicicleta”, que se publica en otoño en España. “La recesión ha servido para que mucha gente le pierda el miedo y se lance a la aventura. La calle vuelve a ser el punto de encuentro y de exploración, desde una perspectiva radicalmente nueva”


Carlos Fresneda, Nueva York
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EL “RECICLAJE” NUCLEAR

Si algo llama la atención en el debate nuclear recién abierto en Estados Unidos es precisamente la falta de un “debate” real, por no hablar de la complacencia o de la desinformación a la que han contribuido los grandes medios.

Leyendo el editorial del New York Times, “Una apuesta razonable por la energía nuclear”, uno llega a la conclusión de que los residuos radiactivos no existen, como tampoco existen las “fugas” detectadas en 27 de los 104 reactores operativos en Estados Unidos, ni los problemas de seguridad, ni los efectos “colaterales” del uranio, ni las conexiones del “lobby” nuclear con la Administración Obama, ni la trama que ha permitido la reconversión de la moribunda industria en una solución “segura y limpia” contra el cambio climático.

La auténtica información, más allá de la decisión de Obama de triplicar los prestamos públicos (54.000 millones de dólares) para construir nuevos reactores, hay que buscarla con lupa en medios alternativos como Mother Jones, que revela cómo el “reciclaje” nuclear ha estado gestándose durante los últimos siete años en los circuitos de refrigeración de Washington.

El verdadero paladín del “revival” nuclear fue el republicano Pete Domenici, presidente del comité de energía del Senado durante la era Bush. Sus dos dignos herederos son ahora la republicana Lisa Murkowski y el demócrata Jeff Bingaman, impulsores de la “orwelliana” Administración para el Despliegue de la Energía Limpia (CEDA), que aspira a extender un cheque en blanco a decenas de proyectos nucleares sin la supervisión del Congreso.

Desde octubre del 2009, el demócrata John Kerry está negociando a puerta cerrada con los republicanos cómo incluir el “lenguaje nuclear” en la ley del clima, varada desde hace ocho meses en el Senado. El “reciclaje” nuclear y la apuesta por el carbón “limpio” son, a fin de cuentas, los dos grandes regalos de Obama a los escépticos del clima.

El presidente estaba también obligado a saldar su particularísima deuda: el gigante nuclear Exelon financió con 220.000 dólares sus campañas desde el 2003 y le prestó incluso a su impagable asesor para todo, David Axelrod. Obama eligió también a conciencia a Steven Chu como secretario de Energía y a John Holdren como consejero científico, a sabiendas de que los dos estaban dispuestos a “impulsar agresivamente la energía nuclear”.

Y en esto llegan dos grandes mitos del movimiento ecologista, el climatólogo de la NASA James Hansen y el fundador del Whole Earth Catalogue Stewart Brand, y rompen una lanza por “la nueva generación de reactores nucleares”. Bill Gates se apunta al clan “pro nuclear” y la onda expansiva llega de Seattle a Silicon Valley...

En el frente ortodoxo, sin embargo, Amory Lovins y Lester Brown apelan no ya a la conciencia ecológica sino a una cuestión práctica: a la energía nuclear no le salen las cuentas. El coste del kilovatio-hora de una central nuclear (14 centavos de dólar) es ya el doble del de un parque eólico de nueva planta (siete centavos).

Todas las energías reciben subsidios de una u otra manera, pero ninguna los devora con la misma fruición y a tan largo plazo como la industria nuclear. Hace apenas dos años, los gigantes financieros norteamericanas dirigieron una carta al Departamento de Energía justificando su resistencia a conceder créditos a al industria y alegando que las inversiones en enegía nuclear eran “demasiado arriesgadas”. La Oficina del Presupuesto del Congreso estimó por esas mismas fechas que el riesgo de incumplimiento de los proyectos nucleares era del 50%.

También en el 2007, la ciudad de San Antonio (Texas) y la compañía NRG Energy anunciaron un acuerdo para construir los dos reactores nucleares que iban a suponer “un hito para la energía del futuro”. En menos de un año, el coste inicial de 5.800 millones de dólares se había disparado hasta llegar a 13.000 millones. Dos años después, un informe externo calculó el precio real en 22.000 millones de dólares. El proyecto acabó en un fuego cruzado de acusaciones sobre el coste de los reactores.

Obama anuncia ahora que la Southern Company recibirá 8.300 millones de dólares de préstamos públicos para la construcción de dos reactores en Georgia. El presidente no sólo ha dado por zanjado el consabido debate ecológico, sino que ha subestimado sin duda la incipiente protesta popular por razones económicas.

“Nos sentimos muy decepcionados con la Administración Obama por sus planes para derrochar miles de millones de dólares de nuestros impuestos en la construcción de arriesgados reactores nucleares”, declara Glenn Carroll, coordinador de Nuclear Watch South. “Estamos ante un robo directo de la promesa de un futuro de energía renovable”.

El silencio de estos días ha sido el presagio, o eso parece, del auténtico debate. Más de 800 grupos como Greenpeace, Sierra Club o el Nuclear Information and Resource Service se han dado la mano bajo la campaña “Don’t nuke the climate” y han lanzado un mensaje muy directo al presidente Obama: “No apoyamos la construcción de nuevos reactores nucleares como una manera de hacer frente a la crisis del clima. Las energías revonables y las tecnologías de eficiencia energética son una manera más rápida, más barata, más segura y más limpia para reducir las emisiones de gases invernadero”.

Carlos Fresneda, Nueva York
Publicado en el blog Crónicas desde EE.UU. de El Mundo
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EL SENADO DE VERMONT VOTA A FAVOR DEL CIERRE DE UNA CENTRAL NUCLEAR

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.El reactor de Vermont Yankee ha registrado varias fugas radiactivas

.Es la primera vez en 20 años que se decide por votación el cierre de una planta nuclear en EEUU

.Varapalo a la decisión de obama de impulsar la energía nuclear.

Ocho días después de que el presidente Obama anunciara la resurrección de la energía nuclear, los senadores de Vermont votaron a favor del cierre de un viejo reactor de 1972 que ha experimentado varias fugas radiactivas y el desmoronamiento parcial de la torre de refrigeración.

La decisión del Senado de Vermont (por 26 votos a favor y 4 en contra) se interpreta como un severo varapalo para la industria nuclear, que ha visto sin embargo triplicadas las ayudas en forma de préstamos públicos (54.000 millones de dólares) bajo los auspicios de Obama.

Vermont, el estado más progresista de la unión, envía de paso una poderosa señal a Washington: la votación estuvo acompañada de una ruidosa manifestación antinuclear a las puertas del Capitolio local en Montpelier.

Se trata de la primera vez en 21 años en que la oposición de la población y de los legisladores fuerzan el cierre de un reactor nuclear en Estados Unidos. La votación de ayer estipula que la central Yankee Vermont deje de funcionar en el 2012, el año previsto inicialmente para su “jubilación”, y bloquea la posibilidad de una prórroga de 20 años que actualmente barajaba la Comisión Regulatoria Nuclear.

El detonante de la revuelta popular contra la central fueron las tres fugas de trititio –un isótopo radiactivo que puede causar cáncer- detectadas en el 2009 y que pudieron haber contaminado el suministro de agua potable en la zona. En el 2007 y el 2008 se desmoronó parcialmente la torre de refrigeración de la central, que suministra el 30% de la energía del pequeño estado del noreste.

El cierre anticipado de Vermont Yankee ha puesto sobre el tapete la seguridad de la primera generación de reactores todavía operativos en Estados Unidos. Según la Comisión Regulatoria Nuclear, al menos 27 de los 104 reactores han experimentado fugas de tritio en el subsuelo.

El pasado 18 de febrero, Obama anunció la concesión de un préstamo público de 8.300 millones de dólares para la construcción de dos reactores nucleares en el estado de Georgia. El presidente norteamericano aseguró que serían la avanzadilla de “una nueva generación de centrales nucleares seguras y limpias”.

Carlos Fresneda, Nueva York
Publicado en El Mundo
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A TODO PEDAL EN EL MIT

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Siguiendo la estela de y de un buen puñado de premios Nobel, uno llega con cierto asombro y veneración hasta el MIT: el templo de la tecnología y de la innovación, a la vera de Harvard y a tiro de piedra de Boston, que este verano se convertirá en la capital norteamericana de las dos ruedas.

Boston será la primera ciudad en incorporar a su flota de bicicletas públicas uno de los últimos inventos del MIT: la “rueda verde” o greenwheel”, capaz de transformar cualquier bici convencional en una eléctrica con un simple “cambio de neumático”. Al menos 200 de las primeras 2.500 bicis públicas de Boston gozarán del impulso extra de la “rueda verde”, recargable en 15 minutos e impagable para remontar las cuestas.



Hemos tenido la suerte de probar el último prototipo, en la sede futurista del Media Lab del MIT, y hemos de reconocer que el invento funciona: con una sola pedalada logramos la propulsión necesaria para trazar círculos y más círculos sin ningun esfuerzo (una pedalada hacia atrás rompe la magia y nos vuelve a convertir en ciclistas terrenales).

En un próximo número del semanal de ciencia Eureka conoceremos al inventor de la “rueda verde”, Michael Lin, y al jefe de proyectos del Media Lab, Ryan Chin, embarcado al mismo tiempo en el lanzamiento de otro proyecto del MIT que nos toca muy de cerca: el coche eléctrico que se fabricará en el País Vasco y que revolucionará por completo la movilidad urbana a partir del 2012.

"Inventando un futuro mejor”... Ese es el motor silencioso e invisible que mueve los hilos del Media Lab del Instituto Tecnológico de Massachussetts, que tiene algo de taller imaginario del otro mundo posible.

“La vida en las ciudades cambiará radicalmente en los próximos diez años”, vaticina Ryan Chin. “Tenemos la tecnología para empezar a hacerlo ya y va siendo hora de mentalizarnos. No podemos esperar a otra crisis para cambiar nuestros hábitos”

(La “rueda verde” no tiene nada que ver con la “rueda Copenhague”, presentada en la capital danesa por otro equipo del MIT, el Senseable City Laboratory. La rueda “eléctrica”, en este caso, almacena la energía de la frenada y de los descensos. El sistema se completa con un equipo de sensores que permitirán moverse de una manera “inteligente” por la ciudad).

Carlos Fresneda
Publicado en el blog En la Ruta Verde, de El Mundo América.es
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EL POSIBLE CIERRE DE UNA CENTRAL NUCLEAR EN VERMONT DEJA EN EVIDENCIA A OBAMA

.El reactor de Vermont Yankee fue construido en 1972 y podría dejar de funcionar en el 2012

.Ha sufrido varias fugas de tritio radiactivo y el desmoronamiento parcial de su torre de enfriamiento

.Los grupos ecologistas reactivan la campaña contra la “resurrección” nuclear


El posible cierre de una vieja central nuclear en el estado de Vermont amenaza con dejar en evidencia al presidente Obama, una semana después de que anunciara su intención de impulsar la construcción de una nueva generación de reactores nucleares “seguros y limpios”.

El Senado local del pequeño estado del noreste, el más progresista del país, votará seguramente a favor del cierre de la central nuclear Vermont Yankee en el 2012 y en contra de su extensión por otros 20 años de vida. La votación se producirá el miércoles y está siendo aprovechada ya por varios grupos ecologistas para reactivar la campaña contra la “resurrección” nuclear en Estados Unidos auspiciada por la Administración Obama.

“A los ciudadanos de Vermont no les interesa prolongar la vida de esta planta más allá de la fecha prevista”, aseguró el portavoz de la mayoría demócrata en el Senado, Peter Shumlin. “La central se está cayendo en pedazos”. El diario local más influyente, el Burlington Free Press reclamó el domingo el cierre de la central en un contundente editorial.

Al cabo de 38 años de funcionamiento, el reactor construido en su día por General Electric ha empezado a dar preocupantes señales de “envejecimiento”. Al desmoronamiento parcial de la torre enfriamiento en el 2007 y el 2008, se unieron el año pasado las tres fugas detectadas de tritio –un isótopo radiactivo que puede provocar cáncer- que pudieron contaminar el río Connecticut y llegar hasta el suministro de agua potable en la zona.

Según la Comisión Regulatoria de la Energía Nuclear, al menos 27 de los 104 reactores nucleares operativos en Estados Unidos han experimentado fugas de tritio que han llegado a contaminar los acuíferos del subsuelo.

El posible cierre de la central nuclear de Vermont, que suministra actualmente el 30% de la energía del pequeño estado de 600.000 habitantes, ha servido en cualquier caso para reactivar el debate de sobre envejecimiento de los reactores en EEUU, todos ellos construidos antes del accidente de Three Mile Island que provocó el parón nuclear en 1979.

El presidente Obama, asistido por el secretario de Energía Steven Chu y por su asesor científico John Holdren, ha decidido sin embargo dar nueva vida a la industria nuclear triplicando los créditos públicos (hasta llegar a los 54.000 millones de dólares) y anunciando el destino de los 8.300 millones al proyecto para la construcción de los dos primeros reactores nucleares de la “nueva generación” en el estado sureño de Georgia.

Carlos Fresneda, corresponsal Nueva York
Publicando en blog Crónicas desde EE.UU de El Mundo
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