5 de marzo de 2009

¿ALCALDE BILLY?

Por su collarín blanco y su cabellera rubia le conoceréis. Y por su defensa infatigable de las causas perdidas, desde la plaga de los Starbucks y los McDonald’s a la privatización los espacios públicos, como éste de Union Square desde el que acaba de lanzar su candidatura: "¡Votad al Reverendo Billy como alcalde de Nueva York!".
'Mitin' del Reverendo Billy en Central Park

De la obra y milagros de Bill Talen, más conocido como el Reverendo Billy, hemos dado cumplida cuenta en este blog, Crónicas desde EE.UU.

El popularísimo predicador/actor/activista, detenido cincuenta veces en el cumplimiento de su "misión" contra las fuerzas del consumismo, aspira ahora a rematar la función de su vida con un último acto de impostura política...

"Queridos amigos, hoy lanzo mi campaña para alcalde de Nueva York. Nos dedicaremos a la labor de alimentar y reforzar nuestra riqueza común, la herencia de nuestra ciudad, nuestros amados parques, nuestras calles y barrios, y la gente que vive en ellos. Esta ciudad nos perteneció una vez, y volverá a ser nuestra de nuevo".

Los mítines del Reverendo Billy pueden acabar en sesiones apócrifas de exorcismo, como tantas veces hemos podido comprobar en la iglesia profana de San Marcos. Pero su candidatura va en serio, con los colores del Partido Verde, que piensa aprovechar el tirón del cómico para poner contra las cuerdas al alcalde Bloomberg y denunciar el expolio de la ciudad.

"Todos sabemos cuáles son los tres pilares del millonario Bloomberg: los turistas, el ladrillo y Wall Street", proclamó el reverendo a megáfono abierto en el momento de anunciar su candidatura. "Los tres pilares se desmoronan ahora con la crisis ¿Y qué nos queda? Quedamos nosotros, los barrios y los vecinos de Nueva York, los mismos a los que cantaron Walt Whitman y Allen Ginsberg".

Bill Talen llegó tarde a Nueva York, todo hay que decirlo. Aterrizó en el 94, cuando Rudoph Giuliani barrió las calles en el nombre de la "tolerancia cero". Limpió la ciudad, es cierto, pero acabó lanzando el alma de la Gran Manzana por la borda de río Hudson. Times Square se convirtió en sucursal de Disneylandia, Manhattan degeneró en coto de los nuevos ricos y el puente de Brooklyn fue testigo de la diáspora que no cesa.

El Reverendo Billy se curtió por aquella época, con la hilarantes procesiones de Mickey Mouse cruficado en Times Square. El aspirante a alcalde se ha empeñado en desenmascarar ahora a su futuro rival: "No os dejéis engañar, la peatonalización de Times Square no es más que otra concesión a los turistas. La verdadera batalla es la que se libra aquí, en Union Square, que siempre ha sido la auténtica Plaza del Pueblo". El reverendo Billy, durante una de sus ceremonias. (Foto: C.F.)

En Union Square fuimos testigos de la penúltima detención del Reverendo Billy
, cuando protestaba pacíficamente contra la privatización del parque (una cuarta parte quedará en manos del magnate local de la restarauacíon, Danny Meyer). Las pancartas y los gritos de "¡Nuestro parque no está a la venta!" se sucedieron durante la cacerolada que arropó a la procesión. Culminada la escenificación, Bill Talen se dejó poner mansamente las esposas y subió al furgón policial.

Preguntamos a los agentes que cuáles eran los cargos. "Alteración del orden público", respondieron. Y amenazaron con llevarse a comisaría a todo el que se pusiera "gallito". Así se las gastaba la policía en la era de Giuliani y así siguen funcionando en la era de Bloomberg. Nos preguntamos si ahora que es casi candidato (sólo le faltan recoger las 7.500 firmas), el reverendo Billy merecerá un trato algo más respetuoso.

Con él en liza, y con Obama en Washington, las elecciones de noviembre prometen ser históricas en Nueva York. El multimillonario Bloomberg, que aspira a su tercer mandato, tendrá que hacer frente al anatema del predicador, compartido por decenas de miles de vecinos: "¡Esta ciudad no está a la venta!"

(P.S.: Ojalá tuviéramos en Madrid un Reverendo Billy que le clavara un aguijón a nuestro alcalde. Madrid tiene un transporte público que es la envidia de media Europa, es cierto, pero ese avance no ha ido acompañado de una propuesta seria para poner coto al coche, como se ha hecho en Londres con el peaje de congestión o como se hizo en Barcelona cuando se peatonalizó el barrio gótico. Otro indicio: Madrid es hoy por hoy una de las capitales más hostiles para la bicicleta, y no hay vuelta de hoja. Desde aquí animamos al alcalde a que siga el ejemplo valiente de Sevilla y cambie el pálpito de la ciudad en dos años, como recomienda el ex alcalde de Curitiba, Jaime Lerner. Todo lo demás es humo en el agua del Manzanares)

Carlos Fresneda desde Nueva York
Publicado el 4 de febrero 2009 en Crónicas desde EE.UU de El Mundo

Publicado en este blog estreno mundial: ''¡¡no compréis pecadores!! con más datos del reverendo Billy y enlaces a materiales disponibles

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