A la mierda las nucleares y los nucleares, siempre con el debido respeto

Acabo de leerme la columna sobre Garoña de Ignacio Escolar en Público, brillante y absolutamente recomendable, por eso desde AQUI en mayúsculas, enlazada. El otro día en un debate de TV Anton Losada, ya van dos admirados periodistas, se mordía el labio de rabia cuando se le atacaba por antinuclear humanista y unas cifras sobre victimas. Y hace un momento acabo de recibir el vídeo del rap de los currantes de Garoña. Con todo esto y después de escuchar los gritos ayer en Plaza Sant Jaume de ¡ Volem una terra verda, nuclears a la merda !, mientras Fukushima sigue manteniendo en vilo a la humanidad entera menos quizás a los pronucleares a los que imagino conpinchaos preparando su defensa, ...ya están aquí estos ecologistas (idiotas y emocionales) con lo Txérnobil (la Perestroika) y la nuclear no falla, falla la naturaleza (Japón) ignorante humanidad, déjanos a nosotros que con nuestra inteligencia e ingeniería nos encarguemos del caso)...


INGOBERNABLE en mayúsculas, bravo Carlos Bravo por adjetivar a la tecnología criminal que lleva más de medio siglo atemorizándonos por menos del 20% de la electricidad (como ya están no hacen falta las renovables...) y mucho plutonio para bombas y contrabando. Imagino un mundo sin nosotros, imagino un tormentón solar como nunca sentido hasta el momento, que desestabilice las redes informáticas y los controles de seguridad, imagino que la única tecnología energética que acabaría con la Humanidad, por lo menos su anhelo de felicidad, serían esos putos más de 400 reactores fusionando. Imagino a los desprestigiados (por los enemigos) aerogeneradores o a la humilde y pacifica huerta solar fotovoltaica. pasada la tormenta y con el sol que siempre nos acompañará, al rato del evento en servicio pleno y sin daño a nada vivo. 
INGOBERNABLE siempre ha sido y será la energía nuclear mientras la tecnonucleocracía nos ha colocado el infierno y ahora deja Tokio en jets privados, rumbo a sus paraísos (en lo metafórico). A la mierda se vayan, con todos los respetos a la materia orgánica.

Me llegó nada más salí, lo ví y lo deje de lado, me mordí el labio como Losada, de eso hace unas semanas, ahora está online todavía y no lo embebo por motivos obvios y porque no podrías hacer lo que te recomiendo, ves directo al espacio youtube, miratelo, veras Fukushima por dentro a 80 km de Madrid, verás como los currantes invitados por los vips del negocio se marcan un rap para mearse encima de toda la inteligencia y Humanidad que lleva décadas pidiendo Paz energética.  Cuando acabes, deja que el vídeo ladre, pero vota si quieres, en rojo y dedo pabajo. Imagino a los artistas atómicos ante una emergencia, se quedarían en la sala de mandos? pondrían la mierda de su banda sonora para ambientalizar? tendrían el coraje de liquidar su vida para no liquidar la de otros?. A la mierda Garoña, a la mierda toda las nucleares del mundo y a la mierda todos los que no se puedan convertir a inteligentes y honestos humanos.

PD: puede parecer que ahora es fácil expresarse mandando desde el teclado a la mierda a los pronucleares, pero debo decir que llevo 25 años haciéndolo y ahora me hierve la sangre.
En honor a todos los liquidadores de Txernobil, a todos los abuelos que han ido a morir antes a Fukushima, en honor a todos los activistas del mundo entero, que representados ayer, entre otros por Pep Puig y Anna Rosa Martinez animaron con la fuerza de todos, en BCN y en un porrón de ciudades a MANDAR A LA MIERDA CUANTO ANTES A LA TECNOLOGIA NUCLEAR, Y QUE FLORECAN LAS ENERGIAS PARA LA PAZ, LAS LIMPIAS Y RENOVABLES, LAS QUE NOS LLEVARAN AL MUNDO QUE ANHELAMOS LAS MAYORIAS Y LUEGO YA IREMOS HACIENDO EN ESTA HERMOSA NAVE. 

¡¡ FUERZA JAPÓN, VENCEREMOS JUNTOS !!

Manolo Vilchez

Homenaje de un amigo a Japón

Lo más cerca que he estado de Japón fue gracias a Guillem. Hace ya años encontró en Japón sentido a su destino personal y respuestas a su búsqueda de un mundo mejor. No tardó en brindar a todos sus colegas su casa y en ella la presencia de un abuelo sabio que trabajó para reforestar este mundo con su revolución de una brizna de paja. De aquellos días, aquí un viaje en el tiempo.

Masanobu Fukuoka ha sido maestro de Guillem y lo fue de todos los que pudimos conocer Japón desde su vida y su compromiso. Aunque el maestro japonés revolucionó el mundo con su nengodango, unas bolas de arcilla donde colocaba una mezcla de semillas para esparcir por el mundo deforestado e intentar el retorno al paraíso vegetal, a la producción de comida, a la mejor relación con el cuidado del agua y la tierra.

Acabo de recibir su homenaje a ese país, mientras el Libia las mayorías, el pueblo y no los tiranos,  agradecen la ayuda por llegar pronto y desde Fukushima, con nivel 5 en la escala de desastres atómicos, no lejos de donde Fukuoka puso en marcha su revolución, entre otros, unos abuelos se sacrifican a la desesperada por frenar el infierno nuclear sobre la desagracia natural que ha tocado a ese pueblo y esas tierras. Por mi parte me he atrevido a poner Paz con mayúscula.

Manolo Vílchez


UNA ORACION PARA UN PUEBLO QUE AMO


Madre Tierra Padre Cielo, haz que la Paz absoluta reine en todo el mundo.
Que las guerras terminen muy pronto.
Que las comunidades de la Tierra se unan con amor puro.
Que todos alcancemos la Paz y la prosperidad,
esta Paz eterna que supera toda comprension.
Que todos podamos trabajar juntos con armonía y espíritu de sacrificio para la Paz del mundo.
Que podamos desarrollar el amor y la fraternidad universal.
Que podamos contemplar a Dios en todos los rostros.

Madre tierra Padre Cielo, cóncedenos un corazón comprensivo
amplia tolerancia y adaptabilidad.
Cóncedenos el ojo interior de la sabiduría
que nos permita contemplar la unidad del Ser en todas partes.

Que la Paz esté en el este! que la Paz esté en el oeste !
Que la Paz esté en el norte ! que la Paz esté en el sur !
Que la Paz esté arriba! que la Paz este abajo !

Que la Paz esté en todas las criaturas del universo !

Que la Paz, el amor y la confianza estén en Japón !
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UNA ORACIÓ PER UN POBLE QUE ESTIMO

Mare Terra Pare Cel, fes que la Pau absoluta regni a tot el món.
Que les guerres acabin molt aviat.
Que les comunitats de la Terra s'uneixin amb amor pur.
Que tots aconseguim la Pau i la prosperitat,
aquesta Pau eterna que supera tota comprensió.
Que tots puguem treballar junts amb harmonia i esperit de sacrifici per la Pau del món.
Que puguem desenvolupar l'amor i la fraternitat universal.
Que puguem contemplar Déu en tots els rostres.

MareTerra PareCel, feu un cor comprensiu
àmplia tolerància i adaptabilitat.
Concediu-nos l'ull interior de la saviesa
que ens permeti contemplar la unitat de l'Ésser a tot arreu.

Que la Pau estigui a l'est! que la Pau estigui a l'oest!
Que la Pau estigui en el nord! que la Pau estigui al sud!
Que la Pau estigui a dalt! que la Pau estigui abaix!

Que la Pau estigui a totes les criatures de l'univers!

Que la Pau, l'amor i la confiança estiguin al Japó!

Guillem Ferrer

Itaca, el futuro posible

 

No hay una manera mejor de tomarle el pulso a la “otra” América que volver una y otra vez a Itaca. Allí, en esa pequeña gran ciudad emboscada entre lagos y cataratas, arrancamos nuestra “ruta verde” hace casi año y medio. Allí vamos a cerrar ahora el círculo en estos tiempos de crisis, con una de sus más ilustres vecinas marcando la senda del futuro posible.
     
“Choosing a Sustainable Future” da título al libro de Liz Walker, cofundadora de la ecoaldea de Itaca y exploradora de las mil y una iniciativas que convergen en esta ciudad vibrante y “verde” como pocas. Mientras gran parte del país se empantanaba en la recesión, el activismo social y ecológico de Itaca entraba precisamente en ebullición, como pudimos comprobar en nuestra última visita.

   
“Esta ciudad se ha convertido en el punto de encuentro de gente deseosa de mantener otra relación con la tierra”, sostiene Walker. “Y en los últimos años se ha acentuado lo que yo llamo el “efecto de racimo”, gracias al espíritu cooperativo y a la competencia sana. Aquí valoramos y apoyamos mucho la economía local, y eso nos ha permitido afrontar mejor los tiempos difíciles”.
       
El mercado de granjeros de Itaca fue uno de los pioneros entre los 5.000 que hoy por hoy existen en la geografía norteamericana. La popularísima Greenstar fue también la primera piedra de las cooperativas de comida sana. Allí se puede puede pagar por cierto con las “horas” de Itaca (“el tiempo es dinero”), la colorista divisa local. O abonarse al sistema de coche compartido (Ithaca Carshare). O tener el derecho a un seguro médico universal (Ithaca Health Alliance). O lograr líneas de crédito e interés para los pequeños ahorradores impensables en cualquier otro lugar de Estados Unidos (Alternatives Federal Credit Union).


     
Itaca, con una tradición progresista que se remonta casi a la época de los indios Cayuga (Liz Walker cree ver en ellos las raíces del pacifismo, el feminismo y la sostenibilidad), se aproxima tal vez a eso que cualquier militante del Tea Party llamaría despectivamente una “ecociudad socialista”.
   
En este país estamos viviendo una guerra civil política y cultural”, admite Liz. “Cada vez hay una bache más grande entre la gente que quiere vivir de un modo respetuoso hacia el medio ambiente y la extrema derecha que quiere acabar con todas la protecciones ambientales”.
    
Pero ahora que la mayoría de la población vive en ciudades, no nos queda más remedio que buscar nuevos modelos, y el que propone esta ciudad de apenas 50.000 habitantes (la mitad de ellos, estudiantes de la prestigiosa Universidad de Cornell o del Ithaca College) es sin duda esperanzador y estimulante.


   
Por así decirlo, Itaca abanderó el movimiento de “ciudades en transición” antes incluso de que existiera, apostando por la agricultura ecológica, por la movilidad urbana, por la eficiencia energética, por la energía solar o las edificicaciones “verdes” con una o dos de décadas de adelanto.
     
“Quizás más que niguna otra cosa, lo que el mundo necesita es inspiración”, escribe Liz Walker en “Eligiendo un Futuro Sostenible”. “Necesitamos saber que otra manera de vivir no sólo es posible sino que ya existe... y además funciona”.
      
Para Liz Walker, ese futuro “posible” empezó a forjarse en 1990, con la Caminata Global para un Mundo Vivible que emprendieron 150 activistas entre Los Angeles y Nueva York. Walker, que bebió de niña del progresismo de Vermont y estuvo muy involucrada en el activismo antinuclear en California, decidió que había llegado el momento de poner en práctica sus principios.
    
Junto a Joan Bokaer, y después de la eterna “caminata” de costa a costa, decidió echar raíces en los Finger Lakes. Allí arrancó en 1991 el proyecto de la Ecoaldea de Itaca que se ha convertido en un modelo mundial de sostenibilidad. A un kilómetro del centro de la ciudad, los “pioneros” compraron un terreno boscoso y le dieron la vuelta a los planes de “urbanismo”: el 90% sería espacio “verde” (bosque, agricultura y esparcimiento) y se edificaría sólo en el 10% restante.

    
La ecoaldea, con 170 vecinos distribuidos en dos barrios (Frog y Song), acaba de plantar el primer árbol de lo que será la tercera fase (Tree), con construcciones pequeñas, ultraeficientes y asequibles a casi todos los bolsillos. Hoy por hoy, los residentes de las ecoaldea de Itaca consumen un 40% menos de recursos que el americano medio, producen una parte de su energía y de sus alimentos, compostan la basura orgánica, comparten el transporte y mantienen rabiosamente vivo el espíritu comunitario.
    
“Como la ecoaldea, Itaca está llena de apasionantes ejemplos del futuro posible”, sugiere Liz Walker, invitándonos a acercarnos en la próxima visita a Nueva York. “Aquí estamos, a poco más de cuatro horas del Empire State...” .

Carlos Fresneda, Nueva York
Publicado en el mundo En la Ruva Verde de El Mundo.es

23 reactores nucleares en EEUU usan el mismo sistema obsoleto de Fukushima

Especialistas japoneses analizan la situación de la central atómica Fukushima. | AP
Especialistas japoneses analizan la situación de la central atómica Fukushima. | AP

Un total de 23 reactores nucleares en Estados Unidos –concentrados en la costa este y la zona de los Grandes Lagos- utilizan el obsoleto sistema de contención usado en la central Fukushima en Japón.

Durante cuatro décadas, los expertos norteamericanos han dado la voz de alarma por los "inaceptables riesgos para la seguridad" de la generación de reactores de agua en ebullición Mark 1, fabricados por General Electric en los años 60 y 70, y dotados de una vasija o edificio de contención menos resistente y robusto que el utilizado en los últimos 30 años en los reactores de agua a presión.

Las "vasijas" de contención, construidas habitualmente con hormigón y acero, son la última barrera de "defensa" de una central en el caso de fusión del reactor nuclear al que envuelven. Su misión consiste en "sellar" la posible fuga radiactiva y evitar un escape al exterior.
"El hecho de no haber prohibido a tiempo estos reactores puede suponer el fin de la energía nuclear", declara este miércoles al New York Times el ingeniero David Lochbaum, director del programa de seguridad nuclear de la Unión de Científicos Preocupados (UCS, en sus siglas en Inglés).

Puntos débiles de los sistemas de contención

Según Lochbaum, que trabajó en tres centrales de este tipo, General Electric identificó los "puntos débiles" de los Mark 1 en los años setenta. Aunque la compañía ha adoptado sucesivas modificaciones para reducir la presión en el reactor en el caso de sobrecalentamiento, hasta la fecha persistía la incertidumbre de cómo responderían las vasijas de contención en situaciones de emergencia como la vivida en Japón.

General Electric sostiene sin embargo que el historial de los 32 reactores Mark 1 que aún funcionan en el mundo ha sido impecable y reitera que en los últimos 40 años no se ha producido una sola fuga en sus edificios de contención.

En 1972, sin embargo, Stephen Hanauer, responsable de Seguridad de la Comisión de la Energía Atómica, recomendó que cesara la fabricación de los reactores Mark 1 por sus riesgos para la seguridad (incluido el diseño de la “vasija”, más pequeña de lo habitual y por tanto más susceptible a la presión o a la rotura por una explosión por combustión de hidrógeno).

A mediados de los ochenta, otro experto de la Comisión Regulatoria Nuclear, Harold Denton, advirtió que los Mark 1 tenían hasta un 90% de posibilidades de "reventar" o "fundirse" en caso de sobrecalentamiento del reactor. Varias compañías eléctricas amenazaron incluso con llevar a los tribunales por los fallos de diseño a General Electric, que se comprometió a efectuar sustanciales modificaciones para mejorar la seguridad de los edificios de contención.
Entre los 23 reactores Mark 1 en EEUU se encuentra el de la central Yankee Vermont, cuya licencia de funcionamiento concluye en el 2012 y no ha sido renovada por varias fugas de tritio, el colapso de una torre de refrigeración y el ocultamiento sistemático de los problemas de seguridad.

Carlos Fresneda, Nueva York
Publicado en El Mundo.es América

Narbona: 'La energía nuclear no es una respuesta sostenible'

Cristina Narbona, en una imagen de archivo. | El Mundo.
Cristina Narbona, en una imagen de archivo. | El Mundo.
  • Cristina Narbona interviene hoy en la Asamblea General de la ONU
  • La ex Ministra de Medio Ambiente participa en el panel de la sostenibilidad
"Nadie ha planteado la energía nuclear como una respuesta sostenible", afirma con contundencia la ex ministra de Medio Ambiente Cristina Narbona, que hoy intervendrá en la Asamblea General de la ONU como miembro del panel de sostenibilidad global que prepara las líneas maestras para la cumbre Río + 20.

"Estos días estamos viendo dramáticamente cuáles son los riesgos potenciales de la energía no renovable del uranio", dijo la actual embajadora ante la OCDE, en referencia a la polémica reabierta sobre la energía nuclear. "Pero incluso antes del accidente de Japón, y a pesar de sucesivas oleada de la industria nuclear, nadie se había atrevido a plantearla en el marco de la ONU como una solución de desarrollo sostenible o ante el cambio climático, ni siquiera Estados Unidos".

Narbona defendió la política de Zapatero de "reducción gradual de la energía nuclear" y destacó el hecho de que la mitad de los 27 países de la Unión Europea "ni tiene centrales nucleares ni se plantea tenerlas", pese al peso específico de potencias nucleares como Francia o Reino Unido.
"Mucho antes de que sucediera el accidente cuyas consecuencias aún no conocemos, y más allá de cualquier otra consideración, estaba claro que la energía nuclear no nos sirve para resolver los problemas de dos terceras partes de la humanidad que vive en condiciones precarias", agregó Narbona, horas antes de su intervención ante la ONU.
"La Agencia Internacional de la Energía, a la que no se puede acusar precisamente de antinuclear, ha dejado claro que la nuclear será un porcentaje muy pequeño de la oferta mundial de energía", precisó la ex ministra. "Además, el tiempo de carga que requerirían las nuevas centrales es muy largo y va más allá del horizonte estratégico del cambio climárico del 2020 o del 2030. Todo lo que no hagamos antes no nos va a servir para prevenir el calentamiento del planeta".

Cambio climático

A Narbona le parece "mentira" que haya políticos que sigan negando a estas alturas el cambio climático. Aun así, la embajadora reconoce que desde la cumbre del clima de Compenhague ha habido un parón en esa "conciencia colectiva" que empezó a fraguar en la cumbre de Río hace 20 años y que, tal y como no reconoce el propio panel de expertos de la ONU, ha defraudad las expectativas.
Encabezado por la presidenta finlandesa Tarja Halonen y por el presidente surafricano Jacob Zuma, el panel de alto nivel de sostenibilidad global defiende la necesidad de "un cambio de paradigma económico" para cuantificar factores como la pérdida de biodiversidad, la contaminación atmosférica, la erosión de los suelos, la calidad del agua y el deterioro del medio ambiente, tan estrechamente ligados a la pobreza y a otros problemas sociales.
Tras el desastre nuclear en Japón, y ante la encrucijada mundial, Narbona apeló a la "urgente revolución energética" planteada estos días en las páginas del 'Financial Times' por los economistas Nicholas Stern y Fatih Birol, que claman por el impulso definitivo de la eficiencia energética y de la eólica y la solar como principales fuentes renovables.

Carlos Fresneda, Nueva York

Con mi alma rota, preparando el paso a la acción


Escribo cuando quizás esté a punto de fusionar el núcleo y explotar el reactor 4 de Fukushima y probablemente en cadena los restantes. Y las emociones me pueden. Toda mi vida he trabajado contra la energía nuclear como he podido, nunca la he apoyado siempre la he despreciado, porque su verdadero poder siempre lo he considerado, el poder del crimen tecnológico. Txernobil lo viví joven, y siempre me ha estado presente en emocionates exposiciones y repaso continuado al noticiario limitado. No nos gusta tratar lo desagradable y más cuando toca intereses. Toda mi vida activista he sido antinuclear, quizás el azar hizo que escuchara al humanismo y no al mercantilismo tecnocrático y a todos sus canallas. Por ser antinuclear he recibo insultos y hasta he sufrido emocionalmente cuando la gran pancarta en la fachada de La Pedrera en BCN no conseguí que se desplegara. 

Escucho a los perros ladrar defendiendo sus miserias, ni me inmuto, creo que ya estoy más allá. A Japón  la naturaleza lo rompió el otro día y la tecnología nuclear le ha colocado una tercera bomba atómica, a los japoneses y a todos los que vibramos con la vida. Quizás esta catástrofe nos pondrá más en el camino hacia el despertar de una conciencia crítica de especie.  Quizás, si la gente reaccionamos, mandemos a la mierda los indicadores financieros, los índices en la bolsa y los cuentos de los lobbys de poder, ...quizás, quizás. Tengo la sensación de pertenecer ahora a una especie estúpida que sabiendo decidió apostar a la ruleta rusa con el cargador lleno.

En fin de la era nuclear toca al comienzo, y no serán técnicos ni políticos los que hagan el trabajo por si solos, nos queda a toda la gente el mayor esfuerzo imaginable para conseguir que sea mañana mismo el comienzo del fin, aún sin saber si lo conseguiremos, me consuelo imaginando que somos más y mejores los humanos críticos con el poder del miedo y el control impuestos.

La herencia nuclear la tendrán que gestionar miles de generaciones, esto es lo que más me duele, yo estuve y viví en la época en la que la especie jugo con el fuego de la destrucción hasta que esta le cambio el destino. Y la mierda, para ellos. 

Por Japón y contra la tecnocracia nuclear, saldré el jueves a gritar con todas mis fuerzas y convicciones NUCLEARES, SE ACABO.

Llueve en Barcelona y estoy conectado al mundo, llueve, nieva, hace frío y corre el viento en Japón, me duele el alma, me duelo todo.

Manolo Vilchez

Jueves 17 de marzo de 2011
Día de Acción

Obama y Chu prometen “reforzar” la industria nuclear en EEUU


El presidente de EEUU, Barack Obama, en una imagen tomada el pasado lunes. | EfeEl presidente de EEUU, Barack Obama, en una imagen tomada el pasado lunes. | Efe
  • 'Todas las fuentes de energía tienen sus contrapartidas', dice el presidente
  • El secretario de Energía asegura que la nuclear es necesaria en la tarta energética

El presidente Obama y el secretario de Energía Steven Chu han defendido el expediente de la energía nuclear en Estados Unidos y se han comprometido a "aprender de la experiencia de Japón para seguir reforzando la industria nuclear en América" (en palabras del propio Chu al Congreso).


"Las centrales han sido diseñadas para resistir ciertos niveles de terremotos", ha precisado Obama, en declaraciones a la CBS. "Pero dicho esto, nada es completamente seguro. De modo que cada vez que algo así ocurre, es muy importante que examinemos cómo podemos mejorar la seguridad y el funcionamiento de las centrales".

Lejos de anunciar un 'parón' nuclear en Estados Unidos, Obama ha asegurado que lo ocurrido en Japón debe servir "para mejorar las tecnologías y hacer frente a las preocupaciones adicionales sobre la seguridad que pueda tener la gente". Según el presidente, la Comisión Regulatoria de la Energía Nuclear está "supervisando constantemente la actividad sísmica y evaluando los riesgos".
Por su parte, el secretario de Energía Steven Chu ha defendido la necesidad de la nuclear dentro de la tarta energética del futuro en Estados Unidos, junto al crecimiento previsto de las energías eólica y solar. Chu aseguró que es "prematuro" hablar de cómo el accidente de Japón puede afectar a la industria nuclear en Estados Unidos, dos meses después de que la Administración Obama se comprometiera a garantizar préstamos de hasta 36.000 millones de dólares para la construcción de 20 nuevos reactores.

Ajeno las voces como la del congresista demócrata Ed Markey, que ha advertido de que "el trágico suceso de Japón puede ocurrir muy fácilmente en Estados Unidos", Chu ha asegurado que los 104 reactores comerciales en funcionamiento –que generan el 20% de la energía que consume el país- cumplen "las más altas normativas de seguridad".
"Las centrales construidas cerca de las fallas o de las costas están diseñadas para resistir el doble impacto provocado por un terremoto y un tsunami", dijo en referencia a las dos plantas de California –San Onofre y Cañón del Diablo- erigidas en zonas de alta actividad sísmica.
Chu ha asegurado que en la mayoría de los casos, sobre todo en la costa este, las centrales han sido construidas para resistir terremotos más destructivos de los nunca se han registrado en sus respectivas zonas.

Se reabre el debate sobre la seguridad nuclear

Desde 1979, cuando ocurrió el accidente de Three Mile Island en Pensilvania (con la fusión parcial del núcleo de uno de sus dos reactores), no se ha construido una nueva central nuclear en EEUU. De los cuatro primeros proyectos con los que se pretendía relanzar la industria, tan sólo uno –el de la construcción de dos reactores en la central de Vogtle, cerca de Augusta (Georgia)- avanza según las previsiones. Chu vaticinó que la tragedia de Japón servirá en cualquier caso para que los inversores "pongan un mayor énfasis en la seguridad".
El secretario de energía informó de que 30 expertos en seguridad nuclear de su departamento se encuentran en Japón, aistiendo en las labores de emergencia en Fukushima y otras centrales nucleares. Estados Unidos ha enviado también decenas de equipos de detección y medición de la radiación.

"Nos preocupa profundamente los efectos de la radiación en Japón", declaró por su parte Obama. "Hay peligros de que la nube radiactiva pueda afectar a la zona próxima a la central y otras partes de Japón. Pero me han asegurado que los riesgos se habrán disipado cuando llegue a la costas niponas, y más aún al territorio continental de Estados Unidos".

La crisis nuclear nipona ha reactivado el debate sobre la seguridad nuclear. Este mismo martes, la Unión Europea ha decidido que llevará a cabo pruebas de resistencia voluntarias a sus centrales nucleares, al tiempo que promoverá que estos test se efectúen también en el resto de países del mundo, según anunció el comisario europeo de Energía, Gunther Oettinger.
Por su parte, la canciller alemana Angela Merkel decidió paralizar las centrales alemanas más antiguas. El lunes, la canciller ya dio un giro en su política energética y anunció la suspensión de la prolongación de la vida de sus centrales (que había ampliado 12 años más) y estableció un nuevo plazo de tres meses que supondrán una especie de paréntesis de este plan.

Carlos Fresneda, Nueva York

'Lo ocurrido en Japón puede pasar muy fácilmente en Estados Unidos'

Central nuclear de San Onofre. | awnisALAN.
Central nuclear de San Onofre. | awnisALAN.
  • El congresista demócrata Ed Markey reclama un nuevo 'parón' nuclear
  • 'Vamos a pisar el freno hasta que entendamos lo ocurrido', asegura Lieberman
  • El secretario de Energía Steven Chu comparece el miércoles en el Congreso
"El trágico suceso de Japón puede ocurrir muy fácilmente en Estados Unidos", ha advertido este lunes el congresista demócrata Ed Markey, en un duro comunicado que ha hecho temblar a la industria nuclear. Markey ha reclamado un "parón" temporal de la construcción de nuevos reactores y ha pedido que no se renueven los permisos de funcionamiento de las centrales californianas de San Onofre y el Cañón del Diablo, construidas en zona de alto riesgo sísmico de la falla de San Andrés.
La petición de Markey ha tenido un amplio eco en el Congreso, dos días antes de la comparecencia del secretario de Energía Steven Chu para informar sobre los planes de prevención ante desastres naturales en las centrales nucleares de EEUU.
Hasta el senador independiente Joe Lieberman, uno de los más firmes impulsores del 'renacimiento' nuclear, ha admitido la necesidad de una reflexión colectiva: "No vamos a dejar de construir centrales nucleares, pero vamos a pisar el freno hasta que entendamos las ramificaciones de los que está pasando en Japón".

Estados Unidos cuenta hoy por hoy con 104 reactores en funcionamiento en 65 centrales, que generan el 20% de la energía del país. Una gran parte de los reactores están situados cerca de la costa o en las cercanías de grandes ciudades, como Los Angeles, San Diego o Nueva York.
Al menos 23 de los reactores funcionan con el sistema de contención conocido como Mark I, similar al de la planta de Fukushima Daiichi, dañada por el terremoto de Japón.

Alerta en California

"Las plantas más vulnerables en Estados Unidos son sin duda las dos que se encuentran sobre la falla de San Andrés", asegura a la CNN Robert Alvarez, experto en tecnología nuclear del Instituto para Estudios de Política y ex funcionario del Departamento de Energía.
"Fueron construidas para soportar terremotos de la magnitud 7,5, muy inferior al ocurrido en Japón o incluso en San Francisco en 1906. Pienso que no se deberían renovar sus licencias de funcionamiento".

La emergencia nuclear de Japón se produce apenas dos meses después que el presidente Obama anunciara el destino de 36.000 millones de dólares para impulsar la construcción de 20 centrales nucleares.
Bill Gates, accionista mayoritario de TerraPower, alardeó hace unos meses de su alianza con Toshiba para fabricar un reactor de 'cuarta generación' con uranio 'empobrecido'. El terreno estaba finalmente abonado para el 'renacimiento' nuclear en EEUU, por primera vez desde el accidente de Three Mile Island que supuso un 'parón' para la industria en 1979.

La opinión pública norteamericana le había perdido el miedo a la energía nuclear y republicanos y demócratas habían dirimido incluso sus diferencias.
La única voz 'insensible' al accidente de Japón ha sido estos días la del líder republicano en el Senado, Mitch McConnell, que se ha quedado prácticamente solo ante el peligro en el momento de declarar: "No pienso que justo después de un gran desastre ambiental sea el momento para tomar decisión sobre la política doméstica y energética de América".

Carlos Fresneda | Nueva York

Un dia caliente, un dia duro, un dia especial, ¡¡ nuclear jamás, gracias ¡¡

Ayer viernes ya estaba en Madrid, y un colega me llamó por varios y lo primero fue si sabia lo que había ocurrido en Japón, le dije no, me hablo de caídas en bolsa fruto de un terremoto, y le pregunte, y las nucleares?, la dolorosa fiesta acabada de empezar y nada se sabía. Acabada de llegar y me pase todo el trayecto en ave.ncillo uniendo ciudades y luego liao con curros de pasión por lo solar cultural. A las 15 horas comía delicias con la alSolChef Laura en el ecodeli Menudavida e imaginábamos en los postres complicidades para el unir el reggae con las cocinas solares por tierras de Castellón cuando llegue el verano. Llevo ya varios viajes sin traerme la bici pero si usando ruedas, y es que mira que conociendo la rueda desde tiempos lejanos y la maleta igual, no hace tanto unimos los dos avances y menudo servicio a la humanidad. Y yo con lluvia suave y mi maletilla con ruedas ruidosas, alegre me refugio en centro cultural de consumo con el único objetivo de mirarme con calma la prensa online en busca de noticias. A las 18 supe que este fin de semana iba a ser muy especial. La señal del 3g no me deja pasar de los primeros segundos de vídeo online, nucleares tocadas con ambiente de drama telúrico. Con la batería ya baja, me pillo una radio portátil de esas peques, para sintonizar la radio pero va y no encuentro para sacarle el blister, de esos duros y la supervivencia por adipción a estar informado online me lleva a buscar un toma de tensión en un bareto de la plaza del Sol y mientras espero a colegas para acabar el día cenando con mantel a precio popular, en el portátil recarga¡ándose comienza otro rato para cambiar la intensidad, definitivamente, del fin de semana. Ya con el 24 h de la mejor TVE de este país, mi interior tiembla con el tsunami a vista de pájaro. 

Estoy en Madrid porque soy socio de Greenpeace, estoy porque me presente como cualquier socio puede hacer a formar parte del Consejo de la asociación, estoy porque represento junto a 10 consejeros a los casi 25 mil socios que aporta Catalunya al volumen asociativo total. El Consejo es el órgano supremo de representación de los 100 mil socios que por vía de la Junta Directiva elegida por el Consejo es el puente directo en propuestas, sugerencias y conocimiento del día a día con el director ejecutivo y todo el staff de la organización de trabajadores de la defensa ambiental y la justicia social local y global, más conocida del mundo. Hoy sábado ha tocao conocer los planes de participación desde la visión de Gp Internacional y dar bienvenida y presentar lo básico de la organización a los nuevos consejeros, en total 75 y presentes casi todos.
Miembros del staff no han podido evitarlo, estamos celebrando la reunión del Consejo en uno de los días más potentes de riesgo nuclear de la historia, y cuando se ha ido confirmando la catástrofe nuclear sobre la catástrofe natural de ese país del G8, han saltao a informar. Ellos son claro, los que nos representan a todos en las acciones científicas y de acción directa contra el mayor crimen tecnológico creado por nuestra frágil humanidad en un poderoso planeta que nos acoge con bondad exquisita y sus peculiares dinámicas de funcionamiento. Expectativa y respeto a todo y más allá del drama humano de ese pueblo que ya conoció de forma criminal el poder de lo atómico. Aquí directo al punto de información de seguimiento de Greenpeace sobre la catástrofe nuclear en Japón.

Al poco ha llegado un documental reciente sobre la vida de ahora de aquellos activistas que compraron hace varias décadas un barco al que llamaron Rainbow Warrior, con el que navegaron una vez pintao y listo para trabajar a interponerse entre los arpones balleneros y la vida de los grandes del mar. Al cabo de un tiempo, el barco, ahora el más conocido en el mundo, se fue a reclamar el fin de las pruebas nucleares en el Pacifico y a recoger como estas dejaron miedo y muerte a su paso en los humanos de las cercanías. Es conocido que donde va Greenpeace va siempre una cámara de fotos disparada por un profesional, y eso duele al tirano. Fernando murió por estar cerca de la bomba lapa que colocaron unos buzos agentes secretos franceses cuando ese barco ya era molesto para los ensayos del gran matar. Y vamos, mientras veía la actualidad y los recuerdos audiovisuales de aquellos que fueron allá y los he juntao con el acontecer del momento en Japón, a elevado más, si cabe, la altura ética y moral de todos los activistas de defensa de la vida que desde Greenpeace y todas las organizaciones del mundo que hicieron y hacen el trabajo más necesario para dar esperanzas a las mayorías de avanzar hacia lo incierto con ilusión, pasión y control del destino común civilizatorio. Por cierto, si quieres tener un barco, puedes ser parte del Rainbow Warrior III .



Ya en la cena, en interesante restaurante aderezado con ingredientes de justicia social de nombre Subiendo al Sur, momentos para encontrarnos y conocernos mejor. Por mi afición de observador, al recoger chaquetilla y macuto pillo al vuelo flyers de llamada, el de la tienda de zapatos mejor hechos, Ecozap y el del curso de agricultura ecológica dirigido a jóvenes, y me siento pero que muy bien con la innovadora propuesta de Reforesta, acabada de charlar con una joven que forma parte de la reciente Junta Directiva de los socios de van de 14 a 20 años y que me traslada con su ilusión por hacer cosas a cuando yo como tantos vimos en la TV como ya no lejos sino muy cerca una gente se metia debajo de unos bidones que se tiraban al mar, en su interior iban residuos nucleares, y allá están a 600 km de A Coruña. Estar allá, jugandose la vida, hizo que fueran los últimos.

Por cierto, parece ser que no ha sido el terremoto sino el tsunami el que ha puesto al mundo en emergencia nuclear, los bocazas que dicen a esto,? acaso no puede pasar lo mismo en toda central de esas más de 400 bombas atómicas, a las que están al lado del mar?, aquí debe sonar Vandellos,? que entregan un pequeño porcentaje de electricidad al mundo y desde ayer, el mayor temor tecnólogico de nuestra historia. Acaso el mar, en lo onirico, no nos devuelve lo que hicimos en él?

¿Nos sublevamos?, ya va siendo hora no, menuda temporada llevamos, la normalidad ya es historia y va pa largo, ahora lo extraordinario comienza a requerir una actitud extraordinaria de los que no queremos ver como se derrumban los logros de parte de la tan sufrida historia de nuestros antecesores, que lucharon porque ahora podamos trabajar, y no todos todavía, con justicia y dignidad, que soñaron con que sus hijos llegaran más lejos y vivieran mejor que ellos, con aquellos de soñaron que las compañeras de especie tenían todo el derecho a vivir en igualdad, con los que nos avisaron de que la democracia y su evolución era el camino, con los que soñaron y con los que piden un futuro energético limpio, renovable y pacífico. Vaya, que casualidad, prevista hace semanas para ayer sábado una mani en Alemania donde 60.000 europeos y un buen número de los Greenpeace ciudadanos, han pedido en cadena humana kilométrica que acabe la energía nuclear, el mismo día que comienza su final. Alguien sabe si se celebra, aunque más pequeña, alguna aquí?



Son las 4 de la madrugada, llevo tres siguiendo en directo el drama y me doy cuenta de que no controlo mis emociones, el canal 24 de TVE ha colocado de forma permanente el canal de TV público nipón (es la primera vez que vivo algo así), en directo, allá es domingo ya, medio día, el segundo reactor afectado comienza el camino al drama, estoy viviendo en directo con traducción simultanea las noticias que deben cambiar de una vez por todas la conciencia energética de nuestra especie, adiós nuclear, nunca debimos probarla, solo muerte y temor ha generado, los vatios se sacan de muchas otras fuentes que no sirven para hacer bombas atómicas ni poner en riesgo la vida.

Ya es noticia de que se ha fusionado el núcleo, y en breve el otro más, al poco Gadafi tirando a matar a los suyos que ya no lo quieren porque han perdido el miedo. Me meto en el sobre, creo que no he vivido hasta ahora un día donde el sentir de una colectividad activista por la mejor humanidad cuidándose en el planeta mejor cuidado para en el vivir ocurriera al tiempo de una catástrofe extraordinaria narrada en directo. Mañana jornada matinal de laboreo verde y pacifico y luego un paseo por el Botánico, a encontrarme con lo poco que me conecta con el sentir la vida y su fuerza, no te pierdas nunca observar a un árbol, donde sea. 

Manolo Vilchez,  Madrid

Las "guerras" de la bicicleta




La oleada “anti verde” que sacude Estados Unidos ha golpeado finalmente Nueva York. Un grupo de vecinos pudientes, al más puro estilo “Tea Party”, ha decidido amotinarse y llevar a los tribunales el “carril bici” que desde hace unos meses rodea el pulmón verde  de Prospect Park en Brooklyn.

Las bicicletas, aseguran, son una amenaza para la seguridad vial. El carril rompe la estética “histórica” del barrio. Hay menos sitios para aparcar los “todoterreno”. Y no hay derecho a que le “roben” un carril al coche para cedérselo alegremente a las dos ruedas.

Moraleja: mejor tragar humo que pedalear a pleno pulm'on...
La batalla definitiva por el futuro de la bicicleta en las grandes ciudades se está librando estos días en Brooklyn, como anticipaba nuestro colega Matt Seaton en The Guardian. Anoche fuimos testigos de hasta dónde está llegando este enfrentamiento visceral entre los defensores de la biciceta (la abrumadora mayoría) y la poderosa “resistencia”, orquestada entre otras por Iris Weinshall (esposa del senador demócrata Charles Schumer).

Aprovechando su notoriedad y su influencia, la esposa del senador ha fichado a un abogado de altos vuelos, Jim Walden, para cargarse el carril “verde” y pasarse por el forro al 71% de los vecinos que –según el Ayuntamiento- apoyan el derecho de las bicis a contar con su propio espacio sobre el asfalto.

Ahí les duele a los detractores de las dos ruedas. En apenas cuatro años, la red de “carriles bici” se ha duplicado en Nueva York y llega ya a los 650 kilómetros. El número de ciclistas urbanos ha aumentado un 25% y supera los 200.000. En varias avenidas de Manhattan y en la polémica West Park Slope, se han construido medianas para que las bicis puedan avanzar separadas del tráfico rodado, al más puro estilo centroeuropeo.

      
Y todo gracias a la valentía de la “jefa” del Departamento de Transportes, Janette Sadik-Khan, que predica con el ejemplo y suele ir a trabajar en bicicleta. Esta misma semana, mientras arreciaba la batalla de Brooklyn y se escuchaban voces pidiendo su dimisión, la “Juana de Arco” neoyorquina cortaba en Washington la cinta de la Cumbre Nacional de la Bicicleta, instando a los norteamericanos a superar su dependencia enfermiza del coche...

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“La gente tiene que entender que cuando creamos “carriles bici” con separadores estamos mejorando la seguridad de todos. Rediseñar las calles no es fácil, y a veces puede resultar doloroso. Pero estamos poniendo en práctica métodos ya probados que sirven para calmar el tráfico y hacer de la ciudad un espacio más vivible”.
En Brooklyn, sin embargo, el grupo bautizado como Vecinos por Mejores Carriles Bici ha llevado el asunto esta semana hasta los tribunales. “Nos han llamado de todo, pero no somos el enemigo de nadie”, aseguró anoche Louise Hainline, portavoz del grupo en el acalorado debate en el que participaron 300 vecinos. "Lo que queremos es mejorar la seguridad y devolver su carácter a 
nuestros bulevares".

     

En una proporción de ocho a uno, ganaron los defensores de la bici, que contaron con la complicidad del concejal Brad Lander: “Quienes cuestionan la seguridad deben saber que no se ha producido ni un solo accidente ocasionado por la bicicletas. Es más, las heridas causadas por los coches han registrado un mínimo histórico, y eso en gran parte debido a las medidas para “calmar” el tráfico”.
    
La “manía” contra las bicicletas está alcanzando unos niveles absurdos”, denuncia por su parte Aaron Naparstek, al frente de la iniciativa Calles Vivibles. “Ese sentimiento está totalmente divorciado de la realidad, no se sostiene con hechos y está siendo instigado por el “lobby” jacobino contra las dos ruedas”.
     
Espoleando la campaña contra las bicicletas –y reclamando la hegomonía del coche- tenemos al New York Post de Rupert Murdoch. El New York Times, que esta semana destacó la historia en portada, no se queda atrás. Y entre uno y otro están contribuyendo a que la mecha se propague por el Upper West Side y por el East Village, donde ya se está cuestionando la “escasa utilización” del espacio robado por los "carriles bici".
    
A estas alturas, y con esto lo dejamos, conviene recordar cómo arrancó la ofensiva contra las dos ruedas en Nueva York. Todo empezó en el 2009, cuando el “carril bici” de Williamsburg provocó el furor de los judíos jasídicos, “horrorizados” por la provocativa estampa de mujeres con faldas y pantalones ajustados sobre el sillín. Pero eso dará ya para otra historia: “Demasiado “sexy” para Nueva York”...

Carlos Fresneda, Nueva York
Publicado en el blog Crónicas desde Nueva York de El Mundo