30 de junio de 2013

Vergeles por la Paz, por todas las paces¡¡. Sol Alimento, Sol Energía, Sol Vida

  
Impartimos experiencias y taller entorno a Vergeles por la Paz, en Ecocentro Pamies, Balaguer, Lleida, los próximos días 6 y 7 de julio. Y para tu información, no vaya a hacerte ilusión participar y luego digas que no informamos¡¡

PROGRAMA

"Todo empieza en el Sol, en el Sol externo y en el Sol interno, la conciencia transforma la materia y la energia, en vida. El Vergel es un laboratorio, de intención y formas, de alimento y salud, co-creamos con la Naturaleza, espacios de Luz: de biodiversidad, Abundancia y Belleza.

Desde el sol, a la mesa, pasando por el vergel. Sol Alimento, Sol Energía, Sol Vida

SOLiDARidad, SOLtenibilidat, SOLuciones

Localización Ecocentro Pamies: Coordenades GPS: N 41º 46' 31'' E 0º 48' 16''
 
La empresa familiar Pàmies Hortícoles se ubica en el término municipal de Balaguer conocido como Partida Primera Marrada, próximo al núcleo urbano. Los campos de cultivo rodean las instalaciones que están situadas en la huerta que queda entre la carretera C-12 y el río Segre, en el sur de la población. Saliendo del centro de Balaguer, dejando el río a vuestra izquierda por la C-12 (dirección Lleida), de la primera rotonda a mano izquierda parte el camino que, 400 metros más adelante, conduce a los invernaderos y almacenes de la empresa.

Sábado 6 julio


Visita Medicinal:
• 10:00 a 12:00 Visita guiada al jardin medicinal de la Dulce Revolución, Como utilizar las plantas, reconocimiento, como prevenir, como pueden curar. 


 • 12:00 a 14:00 Intercambio de conocimientos sobre como prevenir y curar cualquier problema de salud, guiado por Josep Pàmies


Taller introducción Solardomésticos por Manolo Vilchez

• 13:00 a 13.30 Taller de introducción activa a la cocina solar: Un arte energético/inteligente. Charleta con pase y presentación dinámica.
 
• 13:30 a 15:00 Elaboración participativa del menú del día
Posibilidad de trueque con la gente que ayude desde primera hora de la mañana, a preparar la comida, buscamos voluntarios con aspiración a chef sin emisiones¡

15:00 a 16:00 Comida compartida
Menú solar: Ensalada medicinal + Licuados vegetales autogestionaos + VeguiPaella + Tapas variadas seleccion alSol + Bizcocho y manzanas 00 en horno solar



• 16:00 a 16:30 Recorrido informativo Sol Energía
(autoconsumo solar, iluminación LED, secadores de hierbas medicinales i alimentos) (Manolo Vílchez)

Taller Didàctico Como hacer un bosque comestible, como cultivar todo tipo de plantas. 


• 16:30 a 19:30 Formación Sol Alimento Vergers per la Pau/Vergeles por la Paz (Julio Cantos Gázquez )
- Presentación teórica.
- Que es un vergel.
- Jardines y vergeles: Espacios comestibles a nuestro alcance. Casos prácticos.
- Modelos y patrones.
- Diseñando en el espacio y en el tiempo.
- Algunas especies clave.

• 19:30 a 20:30 Recorrido formativo Sol Vida (Josep Pàmies i Pau Pamies)
Visita por el jardin medicinal y el bosque comestible de la finca Pàmies, explicando los trucos para cultivar todo tipo de plantas.


Domingo 7 julio 

 
• 10:00 a 14:00 Practica Vergel por la Paz (Julio Cantos) 
- Interpretacion del entorno.
- Práctica de Diseño.
- Practica manual:
- Montaje riego.
- Plantación complementaria en Vergel Pamies

14:30 Comida solar
Ensalada superalimentos + patatas horno solar + licuados vegetales autogestionaos + veguifideua + fruta


Fin del Taller!

Reservas por email o tel.: 653 859 464 (reservad las comidas lo antes posible para la previsión)

Aportaciones por participación:
  • Taller de introducción activa a la cocina solar. Sábado Taller y comida 12.-€ 
  • Taller Didàctico Como hacer un bosque comestible. Sábado: 10-15.-€ depende asistencia
  • Práctica Vergel por la Paz. Domingo 10.-€
  • Comida Solar domingo. 7.-€

Os esperamos para transmitir todo nuestro conocimiento, responder vuestras dudas, y seguir caminando juntos para un mundo mas justo y verde!

Que todos los seres sean felices.

Pau,  Josep, Manolo y Julio

'Huerting' a la carta

Josep Tamarit junto a Pedro Amigo en 'Bicihuertos'. | C. F.
Josep Tamarit junto a Pedro Amigo en 'Bicihuertos'. C. F.


Al oreo de la huerta valenciana ha echado raíces '2T-Huerting'
Se trata de un proyecto de Josep Tamarit que impulsa todo tipo de huertos

Al oreo de la huerta valenciana, en esa fértil confluencia entre lo agrícola y lo urbano, ha echado sus raíces 2T-Huerting. La idea surgió directamente de un "catálogo de soluciones antricrisis" elaborado por Josep Tamarit, diez años trabajando en el campo de la arquitectura del paisaje, y algunos menos estrellándose contra la "nueva realidad económica"

"Habíamos llegado un punto en que lo superficial y lo ostentoso se había apoderado de los espacios públicos. La banalidad lo había inundado todo y lo había hecho sin responder a las necesidades reales, sin planes de futuro, sin pensar en los costes y en el mantenimiento. No podíamos seguir haciendo las cosas así, y en ese sentido la crisis ha sido una bendición".

La crisis ha despertado la vena más creativa y "revolucionaria" de este arquitecto paisajista de 35 años, natural de Albuixech. Desde su cálido terruño, bañado por el Mediterráneo, ha oteado eso que él mismo llama "la revolución de la lechuga" y que ha decidido impulsar con grandes dosis de idealismo práctico.

Huertos de ocio públicos y privados. Huertos comunitarios. Huertos corporativos. Huertos escolares. Huertos terapéuticos. Huertos de integración social. Camas de cultivo en las azoteas. Mesas de cultivo en los balcones. Alcorques comestibles en las calles.

Menú
El menú de 2T-Huerting, algo más que una consultoría de agricultura urbana, es tan ancho como el horizonte. Y la "visión" de Josep Tamarit ha empezado a tomar cuerpo. En Torrent ha contribuido a uno de los primeros proyectos de 'Huertos Compartidos' ("tú cultiva y yo te dejo el terreno"). En Rocafort acaba de concluir un huerto de ocio y autoconsumo que pretende convertir el cultivo en algo "accesible, atractivo y funcional". En Córdoba se ha involucrado en el ambicioso proyecto social de 'Te Pongo un Huerto'

"Las razones económicas son muy poderosas, pero creo que lo que está ocurriendo en las ciudades es un auténtico cambio de conciencia", asegura Tamarit. "Pienso que asistimos a una auténtica revolución del verde urbano. La jardinería ha muerto. Lo caro y lo ornamental ya no nos sirve. Los parques en la ciudades se transformarán hacia lo agrícola o lo forestal".

"La agricultura urbana, bien interpretada, será la alternativa a la agricultura convencional y acabará siendo fundamental para garantizar la seguridad alimentaria en nuestras urbes", asegura el arquitecto valenciano. «Desde su humildad, lo agrícola puede transformar de paso la cultura urbana y cambiar radicalmente nuestra forma de vivir y relacionarnos».

Josep Tamarit concibe precisamente los "espacios huerto" como herramienta de cambio cultural: "El hecho de cultivar y tener un contacto directo con la tierra nos transforma como individuos. Y sirve también para crear comunidades y contribuir de algún modo a una sociedad mejor".

La huerta valenciana
Tamarit nos lleva a tomarle la medida a lo que se cuece en la huerta valenciana con una fugaz visita a 'Sociópolis', con más de 300 huertos urbanos extendiéndose a la pies de las torres residenciales. Allí nos encontramos con María José Palacios (madre e hija), azadón en mano, trazando surcos en su terrenito de 100 metros cuadrados donde cultivan zanahorias, patatas, lechugas, tomates y hasta melones. El calor pega fuerte y las dos reconocen: "Nada se puede comparar al sabor de lo que cultivas con tus propias manos. Aunque esto es más duro de lo que parece".


María José Palacios (madre e hija) en 'Sociópolis'. | C. F.
María José Palacios (madre e hija) en 'Sociópolis'. C. F.


Pedaleando desde Valencia por la antigua Vía Churra, se llega hasta los 'bicihuertos' de Meliana, donde la norma es la agricultura ecológica y las emisiones cero (siempre que se pueda). Manuel Martín, 59 años, suele llegar en bici pero hoy se ha venido con el coche para cargar con la cosecha: de los calabacines gigantes a las alcachofas, pasando por las acelgas, las espinacas, los rábanos y las fresas.

"Con lo que me da el huerto no necesito comprar verdura durante seis meses", admite Manuel, que reconoce que el cultivo para el autoconsumo es tal vez lo más revolucionario que se puede hacer hoy en día. "Para mí ha sido como un doble reencuentro: con la lucha social y con las labores del campo".

Pedro Amigo, cofundador de los 'Bicihuertos', admite que las peticiones han superado sus mejores previsiones. Empezaron alquilando parcelas de 50 metros cuadrados, pero los terrenos se les han quedado pequeños en poco más de un año. Sin salir del carril-bici podemos comprobar cómo se extiende prodigiosamente el manto de la huerta, con su sucesión de alquerías, acequias, ermitas y casetas. Comprobamos también los estragos del hormigón durante la fiebre del ladrillo, y esa 'tierra de nadie' en la que han ido surgiendo chamizos y construcciones dudosas.

"La huerta, si la descuidas, puede tender a la precariedad y a la marginación", advierte Josep Tamarit. "Por eso hay que pensar en los espacios-huerto como en infraestructuras socio-agronómicas, en espacios públicos plenos con un potencial tremendo".

Expansión
El creador de 2T-Huerting trabaja ya mano a mano con varios ayuntamientos de la comunidad valenciana y de Andalucía para avanzar hacia esa visión de parques comestibles y avenidas agrícolas. Entre tanto, trabaja también con organizaciones sin ánimo de lucro como Cocemfe y Bona Gent, para facilitar agricultura "accesible" a los discapacitados, o con World Vision, para el desarrollo de huertos familiares en Bolivia.

Sus raíces las tiene sin embargo bien presentes: Almássera, Benimaclet, Alboraya, Burjassot, Alaquás. "La huerta valenciana se tiene que sostener. En la orla urbana tenemos este auténtico vergel comestible, y la crisis ha creado precisamente esta oportunidad para valorar y dar forma a lo que tenemos. Si la Administración no lo entiende, la Ciudad Huerto seguirá su curso, y será la propia gente quien empiece a hacerla realidad con sus normas y sus leyes".

Carlos Fresneda / Londres
Publicado en Ideas ante la Crisis de El Mundo.es

29 de junio de 2013

¡Embárcate¡ ...por la pesca sostenible


En la playa de Burriana jugué en su día con un humano que ya tiene 18 años y recuerdo mas de dos viajes en bici con carro desde la cercana pero no tanto Villareal, donde un urbano me intento multar por no cumplir la normativa de arrastrar cargas con la bici. Hoy vuelvo al puerto, no me ha sido posible no aceptar la invitación para cenar y dormir en una especie de hotel solarmarino, en mi ruta laboral hacia Murcia. Lo que son las cosas, llegaba a Valencia en barco desde la isla de la calma, el maestro permacultor Julio Cantos, y vamos, que se han cruzao los destinos del capitán Toni Font y la marinera Martha Zein, ambas responsabilidades con el adjetivo solar, con dos muy interesaos en sentirse parte de un barco especial. Punto de encuentro pantalan D, para encontrar el barco, aun de noche, no hay problema.

Dice el capitán que el puertecico es de su gusto en la distribución, se comparten risas, se siente la brisa, la calma y las buenas energías regadas de sentimientos. Surge la complicidad de navegar hasta Castellón a primera hora de la mañana y preparamos vivac en cubierta bajo techo tecnológico de paneles fotovoltaicos, 10 kilovatios de azul cielo, que aportan energía y sombra. La luna sale al tiempo que el permacultor da gracias a la casualidad y yo me escabullo dentro del saco, recordando más de 100 noches bajo las estrellas y esta bajo como el Sol, además.

El barco catamarán en cuestión es el Solar WWF, el primero electrosolar que cruzo el Atlántico en 2007 y ayudó a la ingeniería a evolucionar hacia otros más potentes, más sofisticados. Aquí la ficha y como se impulsa.

Donado a WWF es utilizado para realizar campañas por el Mare Nostrum, pasa el invierno en Alicante y el biólogo y activista, patrón y ahora capitán de barco solar Toni Font junto a la periodista y creativa Martha Zein lo pilotan este verano. Junto con los activistas ambientales de ANSE en Murcia, navegaron hace unas semanas en Murcia, por el Mar Menor, juntos para reclamar la protección de la Isla Grosa.

Ahora están posicionándolo hasta Barcelona, donde el próximo día 3 de julio se presenta la campaña de este año dedicada a la pesca sostenible y la importancia vital de los ecosistemas marinos, que recorrerá el litoral catalán recogiendo datos, informando a los profesionales del sector y medios de comunicación sobre la única pesca posible con futuro y brindando a la ciudadanía visita guiada, charlas y el obsequio, en casos, de minicruceros por el puerto que toque, para sentir lo que es navegar a la velocidad de las mariposas sin ensuciar el aire. Somos agua, somos mar, somos energía solar¡. Acceso a la campaña Embárcate 2013, con calendario de recorrido.

Y entre sensaciones y experiencias, guía para la acción, aquí la que tiene que ver con la vida marina y su proteina, el pescado. Nos dicen que encontrarás más de 100 especies de pescado y marisco con toda la información sobre su hábitat, estado de conservación y principales amenazas. Nos invitan a buscar y explorar para ser un consumidor responsable. Nos informan de que se utilizan distintas artes de pesca, pero no todas permiten la conservación de los mares y océanos. Podremos descubrir si la especie que vamos a consumir ha sido capturada con métodos de pesca sostenible. Y para ello nos informan de que los mares y océanos están divididos en zonas de pesca. Cada una tiene una numeración establecida por la FAO, que ayudan a situar las distintas pesquerías en el mundo. Con esto podemos averiguar de donde viene lo que, si lo consumimos, nos nutre.

Y navegando por la costa de la tierra adentro donde pase un tiempo hace ya tanto, todo cambia. No es lo mismo mirar a un horizonte marino que a uno terrestre, sintiendo que la frontera que los separa la impone la llegada del liquido vital, cargado de sales, analogía entre nuestra especie y la hidrosfera, de media 70% de agua somos, así como el 70% azul de la superficie de esta maravillosa bola cósmica que habitamos y del que un día salimos. A un lado y otro de la frontera nuestra huella es profunda, no iba a pasar desapercibida una especie que depreda para seguir avanzado, lastima que sin conciencia critica, aunque esta se intuye esta llegando y se anuncia parto.


Julio le echa mano a un banderín, junto al del la Ong del panda y el capitán Toni no tarda en indicar que es el del Slow Sailing, (Navegación Tranquila), Julio mueve la cabeza asistiendo contento con el descubrimiento de que hay quien reclama lo que en ese momento estamos haciendo.


Me pillo a Martha metiéndole mano a su cuaderno de a bordo, ella que lleva años siguiendo las rutas del agua. Mientras, la brisa va subiendo temperatura, el aire se huele limpio, el motor eléctrico suena lejano y el sol incide con lógica variable inclinación sobre el techo que nos acoge, prestando matutinos servicios energéticos. El Caos Sensible sobre la mesa me lleva a mi devota y confesa pasión por el agua, escrito como me indica Martha cuando ella nació y yo no se donde yo estaba. Theodor Schwenk, su autor, muestra como el agua sobre la que navegamos sin hacer mal, el agua que somos y que nos mantiene, la que llega al mar por sus ríos de cauce, la que está en los alimentos, la que emociona, no conoce la linea recta y se presta siempre a discurrir y moldearse alegre. Si el agua te emociona, la visión de la antroposofia (wiki) aumentará la intensidad. Y aquí, el libro te lo pueden facilitar

Atracamos en puerto del Grao de Castellón, no sin antes firmar en el libro de visitas. Julio subirá otra etapa y lo veré limpiando el generador fotovoltaico en labores de mantenimiento, Martha sigue plasmando sus sentires en el blog con titulo vinculado a este donde estás, yo en mi ruta y ella en Donde el Sol nos lleve.  Siempre, a ti y a todas, el Sol siempre nos acompañará, allá donde queramos ir.


A partir del 3 de julio, no dudes, ¡embárcarte! ...y no dejes nunca la navegación lenta pero segura hacia un futuro mejor, fruto de un rumbo acertado de tantos capitanes como humanos somos, de un solo barco, impulsados por la pasión, las buenas energías y el amor.



Manolo Vilchez
Publicado en el blog En Ruta Solar de El Correo del Sol

Generación “Ouishare”

 
Confianza. Esa empieza a ser ya la nueva “moneda” de cuño. Lo pudimos comprobar hace unos días en París, donde se celebró el “Ouishare Fest”, el primer gran encuentro europeo de la economía colaborativa. Más de 600 emprendedores, innovadores, conectores y ciudadanos de treinta países convergieron bajo la carpa del Cabaret Sauvage, donde se quedó flotando en el aire el estribillo contagioso y radicalmente optimista de Daft Punk: “Como en la leyenda del ave fénix/ todo acaba con un principio/ Así es como el planeta gira y gira…”.

Muchas historias orbitan en torno a la economía colaborativa, que se ha convertido en un poderoso imán. Casas compartidas, coches compartidos, crowdfunding, coworking, emprendimiento social, producción en código abierto, “makers”, bancos de tiempo, monedas virtuales… Todo eso y mucho más cabe en el universo de la “shared economy”, que ha dado el salto con pértiga desde la realidad paralela, como certificaba recientemente en portada nada menos que The Economist.

Hemos llegado demasiado lejos/ Como para renunciar a lo que somos/ Así que levantemos el listón/ Y brindemos con las estrellas…

En una noche cualquiera, alrededor del mundo, unas 40.000 personas alquilan casa en un servicio que ofrece 250.000 habitaciones en 30.000 ciudades de 192 países. Ese “servicio” se llaman Airbnb y lleva demostrando desde el 2008 de lo que es capaz la economía colaborativa. Desde España, y en apenas dos años, Knok ha tendido ya las redes en 159 países y se ha convertido en el portal por excelencia del intercambio de casas.


Hace unos años, la sola idea de alquilar a un vecino algo tan personal como tu propio coche era sencillamente impensable. Ahora, gracias a Social Car, con 15.000 usuarios en toda España, unos sacan rentabilidad al coche mientras no lo utilizan y otros tiran del volante sólo cuando lo necesitan (y a precios bastante más asequibles que una empresa convencional de alquiler).
“Para nuestra generación, compartir casa o coche es algo de lo más normal”, certifica Antonin Léonard, cofundador de Ouishare (junto a Benjamin Tincq). “Y lo mismo a la hora de compartir un espacio de trabajo o una idea… De lo que se trata ahora es de trasladar ese modelo a la economía, desde la producción en abierto al consumo colaborativo, y llegando a campos que eran imaginables hace unos años”.


El “share” de las redes sociales se ha convertido en el “meme” cultural que alimenta esta tendencia imparable de compartir y colaborar. La expansión de Ouishare en poco más de un año lo dice todo. La comunidad internacional de la economía colaborativa se está propagando a todo tren, por Europa y América, y se ha disparado en los últimos mesen en países como el nuestro.

Más de treinta emprendedores pusieron la nota española en el Ouishare Fest. Entre ellos, Juanjo Rodríguez de Knok, Mar Alarcón de Social Car, Ramón Blanco de Etece (solucionadores a domicilio), Olivier Schulbaum de Goteo (“crowdfunding for crowdbenefits), Jaume Gurt y Anne-Cécile Ragot (Infojobs y Prepárate, banco de tiempo),  Alberto González Pont (Workyland) y Tomás Díez (FabLabd de Barcelona).


Javi Creus (Ideas for Change) y Alfons Cornellá (Co-society) trajeron hasta París el mensaje de “colaboración” entre la vieja y la nueva economía. El fundador de Consumo Colaborativo, Albert Cañigueral (arropado por el infatigable Cristóbal Gracia) sirvió de hilo conector entre todo lo que se está cociendo por nuestras tierras.

“Es increíble la cantidad de iniciativas que están surgiendo en España”, asegura el cofundador de Ouishare, Antonin Léonard, en castellano y con acento argentino. “La crisis ha impulsado a la gente a buscar soluciones, pero también ha influido mucho el poder de las redes sociales y la mentalidad de la gente de nuestra generación, entre los veinte y los treinta, habituados como estamos a funcionar de otra manera”.

A sus 26 años, Léonard admite que su perfil no encaja en el del joven activista empeñado en cambiar el mundo… “Yo estudié economía convencional y trabajé de “pasante” haciendo auditorías. Digamos que mi motivación principal era viajar y conocer gente por el mundo. Así fui descubriendo lo que estaba pasando en el campo de la economía colaborativa, y vi que había una gran necesidad de conectar tanto virtualmente como el mundo real. Así nació “Ouishare”.


“La tecnología es ideal para conectar y ha permitido que la demanda salga al encuentro de la oferta con una eficiencia increíble”, sostiene Léonard. “Esa es una de la grandes virtudes del consumo colaborativo, que en el fondo responde a un principio muy básico de la economía convencional”.
“Pero para mí la gran ventaja de la economía colaborativa es que genera confianza. Una economía sin confianza no funciona, y sinceramente creo que en el fondo estamos asistiendo a una crisis general de confianza. Nosotros estamos intentando volver a poner ese ingrediente en el plato. Creemos que es del todo necesario volver a poner al hombre en el centro de la economía”.

Cómo humanizar la economía y fortalecer la confianza. Cómo convertir las redes locales en auténticas alianzas globales. Cómo vencer las resistencias de la vieja economía. Cómo usar estrategias colaborativas con las instituciones y los políticos. Cómo convertir las ciudades en los auténticos motores de la economía colaborativa…

De todo esto y mucho más se habló en tres días que dejaron huella en el Cabaret Sauvage, ese espacio mágico en el Parque de la Villette, donde el “Oui” y el “We” se fundieron en una unánime palabra, comprensible en todos los idiomas y reforzada por el mensaje positivo de los Daft Punk…
El regalo no tiene lazos/ Lo que diste sigue circulando/ ¿Qué es esto que estoy sintiendo?
Antonin, Albert, Pablo, Juanjo, Stefano Scrofina (fundador de la moneda virtual de trueque Dropis), Bastien Beaufort (organizador de la animada “disco soupe” de Slow Food) y tantos otros nos contagiaron hasta el final el espíritu de esa generación “Ouishare” de la que volveremos a hablar largo y tendido. Au revoir.



Carlos Fresneda

El alquimista de las armas



Las pistolas se convirtieron en metal fundido. Y el metal fundido se transformó en palas. Y las palas cavaron 1.527 hoyos para sembrar otros tantos árboles. Y los árboles están creciendo ya en Culiacán y otras nueve ciudades mexicanas, como desafío de vida ante el reguero de muerte del narco.



La idea la tuvo Pedro Reyes, de profesión “artista social”. La campaña Palas Por Pistolas ha tenido un profundo impacto en las conciencias de su país natal, sacudido por 70.000 muertes violentas en los últimos seis años. La vida y obras de este peculiar alquimista de las armas ha llegado al otro lado de la frontera, de donde proviene religiosamente el suministro letal…



“Casi todas las armas que entran a México vienen del norte. Allí acuden los carteles para armarse. Estados Unidos es el principal exportador del miedo y de la violencia. Tres de cada cuatro estadounidenses está armado, y esa mentalidad es la que se propaga por el mundo. Ya vemos lo que hace Obama con su mortíferos drones”.


Los “drones”, por cierto, ya se utilizan para labores de vigilancia en la frontera, quién sabe si algún día descargarán bombas como en Afganistán. Pedro Reyes sigue dándole vueltas a qué hacer con ellos si pudiera transformarlos en herramientas para la paz. Lo que sí tiene claro es lo que haría con un tanque: “Lo convertiría en un carillón gigantesco, en un órgano de iglesia o en un campanario”.



En eso anda ahora el singular artista mexicano de 41 años, transformando las armas en instrumentos musicales, que es una manera (como la de las palas y los árboles) de hacerle un corte de mangas a la muerte y a todos sus sicarios…


“Hay algo de exorcismo en esto de convertir los cañones recortados en flautas, o los cargadores en guitarras eléctricas”, sostiene Pedro Reyes, que se ha traído sus instrumentos “desarmados” a la galería Lisson de Londres. “Estamos sacando los demonios a las armas y entonando al mismo tiempo un réquiem por los que murieron. Pero estamos sobre todo celebrando la vida y propagando un mensaje: tenemos que retirar las pistolas de la circulación”.

“Disarm” da título a su peculiar exposición y “performance” de instrumentos autómatas, construidos con el vil metal por un equipo de “lutiers” pacificistas que usaron como materia prima más de 6.700 armas incautadas a los carteles en Ciudad Juárez.



Cincuenta pistolas Colt, soldadas entre sí, componen el inquietante armazón del violoncello magnético. Decenas de rifles y ametralladoras, alineados a modo de marimba, resuenan como el insólito “cañonófono”. Doce cargadores de fusiles AK47, dispuestos en forma de circunferencia y golpeados automáticamente por un “ejército” de baquetas, dan vida a un frenético instrumento de percusión: el “kalishniclock”…


La idea de “Disarm” se le ocurrió a Pedro Reyes a partir de una noticia inusual entre la portadas sangrantes de los periódicos mexicanos: “NADIE MUERE VIOLENTAMENTE EN CHIHUAHUA… mientras dura el festival internacional de música.”

“Fue curioso pensar en esa tregua no escrita”, recuerda Pedro. “En el fondo, las armas representan el miedo. La música es todo lo contrario: la confianza. Y es verdad que mientras suenan los mariachis y las bandas en Chihuahua la gente pierde el miedo y saca plácidamente sus sillas a la calle, como en los buenos tiempos”.

Ha llegado el momento de enterrar de una vez por todas la guerra contra las drogas y declarar la guerra al tráfico de armas. Ése es sin duda el negocio más sucio del mundo

Le dio por pensar a Pedro Reyes que la música es el mejor antídoto contra las matanzas… “Y qué mejor aún que transformar el agente de la muerte en puro oro social, trabajando precisamente con el mero metal. En el fondo, en un proceso de pura alquimia”.


La militancia pacifista de Reyes fue vital para salvar las 6.700 armas de Ciudad Juárez de la destrucción garantizada bajo las apisonadoras y los tanques. En pocas semanas, el peculiar anti-ejército de alquimistas musicales logró la transformación de las crisálidas metálicas.


Algunos instrumentos, los más reconocibles, son interpretados en vivo por una banda en la “performance” titulada “Imagine”, en memoria de John Lennon. El plato fuerte es sin embargo “Disarm”, interpretado aleatoriamente por el “kalashniclock”, el “cañonófono” , el violoncello de pistolas y demás instrumentos tan siniestros como indescifrables.


Con la guitarra “desarmada” al hombro, Pedro Reyes revindica la utilidad del arte frente la retos históricos y los conflictos sociales: “Creo que ha llegado el momento de enterrar de una vez por todas la guerra contra las drogas, que es la que nos ha llevado a esta situación de violencia extrema. Tenemos que trabajar en la prevención social y en el cambio de mentalidad. Y tenemos que declarar en todo caso la guerra al tráfico de armas. Ése es sin duda el negocio más sucio del mundo”.

 
Carlos Fresneda

Café de viajero


Tomarme el café matutino en un barrio tranquilo de Londres mientras el colega sale con el suyo y se dirige a su entreno diario es hábito desde hace unos días, además pillo la wifi y atiendo mis asuntos de humano conectado como nuevo creyente como en un dios que puede hacernos mejores. Mientras me bebo un café llevado a mi taza como producto final de decisiones de un lobby de la globalización con sede en la misma ciudad, me considero uno de esos viajeros, buscador de gentes y sus obras, en acto de servicio laboral y en lugares y geografías diversas de un país rico, yo que con sueldo básico y futuro digamos por decir, precario pero no menos emocionante, como tantas colegas, el otro día me saqué el lugar que ocupo en la lista de la riqueza global, y que después de los últimos ajustes que le han hecho a la calculadora, va y resulta que estoy mejor posicionao que la última vez, o hay más pobres pobres (que es que sí) o me fío del ajuste. Resulta que estoy en el top ten ocupando en la gran fila el puesto nº 612.228.817, el primero es el más rico y el último de los algo más de 7 mil millones de paisanos, el que menos o nada tiene.

En una mesa más alláuna pareja de paisanos, ligo la lengua que nos une y por momentos pongo antena para escuchar lo que debe ser parecido para tantos, que después de varios meses ninguna entrevista de trabajo, y eso en un país con el 7% de tasa de desempleo, que ahora mismo es como estar en el paraíso proletario.

Acabo el café y el sol aprieta, yo que pensé que aquí verlo costaba, va y me tocan unos días casi de verano donde los nativos tardan nada en quedarse con la mínima ropa que lo decente debe admitir. Ya paseando rumbo a unas horas dedicadas a eso de ver, una paisana me comenta que otra paisana trabaja cobrando por lo que pagan por un chavalín en una guardería, 1.500 libras/mes, saco la calculadora para pasarlo a esos euros de recorrido incierto y me salen 1.800 euros/mes. Jugamos a calcular el beneficio del educativo empresario y con 92 chavalines comenzamos a sacar sueldos, alquiler presunto e impuestos y nos quedamos con 40 chavalines al cambio. Le pregunto a la paisana que con lo que unos padres pagan por la guardería de un hijo quizás un barrio entero en uno de esos países lejanos de la cafetería del principio, comerían tres platos x día durante todo un mes y pagarían el sueldo del maestro de una clase a petar. Hay cifras que sorprenden, y pueden ser tres niveles mínimo, los que no llevan a sus hijos a guardería alguna, los que pagan 1.800 euros por ella y los que, si les va bien, mantienen con ello a toda una familia. Sí, hay un cuarto nivel, la familia que vive todo un año con lo que pagan los del segundo nivel por la guardería de un mes y se apañan con una libra al día per cápita.


Al poco, llegamos a una esquina con bareto en barrio fino, y que al lugar le hallan puesto Sun in Splendour, que con el traductor me sale Sol en todo su esplendor, vamos, decir que para un devoto solar en ruta como yo, como que me sube la bilirrubina y convierto al lugar así a lo pronto en un particular templo de culto a la energía que hizo posible tirar parriba al café, que lo transportaran del quinto pino a la cómoda cafetería (el petróleo es viejo sol bajo la tierra), que se conformara la porcelana de la blanca taza y que los paisanos de la mesa de al lao y yo pudiéramos atravesar los cielos quemando viejo sol mientras el sistema se tambalea porque más de la mitad de los paisanos de la fila delante del gran buffet que provee el ciclo de la vida no podrán coger más que lo mínimo para no poder tomarse quizás nunca un café viajero.


Me voy, que comienza la asamblea de Som Energía, y el sistema energético y el meneo de materiales más la creatividad humana hacen posible que después del café y el paseo sacando números y gracias a un sol en todo su esplendor, el streaming me permita estar como cerca de 300 humanos que quieren repartir mejor los privilegios del espacio de ocupamos en esa larga fila de soles estructurados, para que aunque sea remoto, el último de la fila tenga algo que coger, y que el último ser vivo de la fila después del último humano, también...

Manolo Vilchez

Bristol arrebata a Bruselas el título de capital 'verde' de Europa en 2015

Imagen del puente Clifton, en Bristol.
Imagen del puente Clifton, en Bristol.

El alcalde George Ferguson, que cobra su sueldo en libras de Bristol, ha prometido cambiar temporalmente sus celebérrimos pantalones rojos por unos pantalones verdes para celebrar el triunfo. Ferguson, arquitecto y urbanista, aspira a aprovechar el impulso para convertir la ciudad en "un laboratorio del cambio".

[foto de la noticia]

"Ha sido un triunfo para toda la ciudad", dijo el alcalde, al frente de la delegación que recibió la buena nueva en Nantes. "Lo que hemos logrado es fruto del trabajo conjunto de las instituciones, las empresas y los ciudadanos, unidos en una visión que puede servir de modelo al resto del mundo".
La noticia llega precisamente en plena celebración de la Gran Semana Verde, que reúne hasta el 23 de junio todo tipo actividades relacionadas con el medio ambiente y la economía local: desde el Festival de la Naturaleza hasta el Gran Mercado, con más de 200 puestos convirtiendo el casco antiguo en un auténtico bazar.

Bristol es también sede del Festival de las Ideas, con el patrocinio de 'The Observer', por donde han pasado este año, entre otros, el antropólogo Jared Diamond ('Colapso') y el autor de 'Sabe Comer', Michael Pollan.

La ciudad presume de ser la avanzadilla del Reino Unido en terrenos como la bioconstrucción, la agricultura urbana o el transporte 'limpio'. En período de rodaje se encuentra precisamente el primer barco de hidrógeno de Gran Bretaña, el Hidrogénesis, haciendo las veces de taxi fluvial, con el emblemático puente de suspensión de Clifton marcando la entrada a las gargantas del río Avon.
Bristol, capital verde europea del 2015, se impuso en la recta final no sólo a Bruselas, también a Liubliana (Eslovenia) y Glasgow (Escocia). En los últimos cinco años, el título había recaído en ciudades como Vitoria, Nantes, Copenhague, Hamburgo y Estocolmo.

Carlos Fresneda

La red de la gratitud

La modelo Lily Cole y otros participantes de la conferencia 'El Futuro Compartido'.| C.F.La modelo Lily Cole y otros participantes de la conferencia 'El Futuro Compartido'.| C.F.
Mientras los científicos se debaten entre el "gen egoísta" (Richard Dawkins) y el "gen altruista" (Edward O. Wilson), la economía se está lanzando a explorar como nunca antes la geografía del dar y compartir. En cierto modo, es como una vuelta a los orígenes, antes de que se inventara el dinero, pero multiplicado hasta lo imposible con las nuevas tecnologías y con la ayuda impagable de las redes sociales. 

Impossible da nombre precisamente a la red que aspira a romper las fronteras del altruismo. La impulsora no es otra que la modelo británica Lily Cole, que a sus 25 años tiene ya una larga trayectoria en defensa de las causas sociales y ecológicas. Como padrinos tiene al fundador de Wikipedia, Jimmy Wales, y a la economista y creadora de Ethical Markets, Hazel Henderson.
"Impossible nace a partir de una idea utópica... Podemos construir una 'economía del don' que funcione sin necesidad de dinero. Podemos hacer que la gratitud sea la nueva 'moneda' de cuño. Y creo que todo este será posible gracias a las redes sociales".

Hablamos con Lily Cole a su paso por la conferencia 'El Futuro Compartido' ('The Shared Future'), recién celebrada en Londres bajo los auspicios de KweekWeek y The People who Share. Decenas de emprendedores de la nueva y de la vieja economía buscaron un territorio común y llegaron a la conclusión de que estamos decididamente en medio de un profundo cambio social, propiciado por las redes y propagado ya al mundo de las finanzas y de las empresas.

 

Financiación colectiva

En 'The Shared Future' se habló largo y tendido del 'crowdfunding', del 'kickstarting', del 'coworking' y demás tendencias que están transformando desde dentro la economía y que están teniendo un efecto multiplicador como respuesta a la crisis.

"Los cambios tardan tiempo en gestarse, pero una vez se ponen en marcha no hay manera de pararlos", vaticinó Eric Van der Kleij, de la aceleradora de empresas Level39. "En 10 años, el mundo no se parecerá nada a lo que tenemos ahora. Las plataformas colaborativas y P2P (entre particulares) serán un buen pedazo de la tarta económica. Los grandes bancos y otras instituciones desfasadas habrán caído por su propio peso".

 


Benita Matofska, colabora-jefa de 'The People who Share' habló del crecimiento imparable de la tendencia y de la pregunta obligada que todas las compañías deben hacerse ante la nueva tesitura: "¿Cuánto estamos dispuestos a compartir?". Según Matofska, la economía convencional será cada vez más "colaborativa" por necesidad, las redes tocarán todos los aspectos de nuestra vida y lo que hoy conocemos como "gift economy" se habrá incorporado como parte esencial a la nueva realidad social.
Con esa idea nace precisamente Impossible, que ha tenido sus dificultades económicas y técnicas para arrancar, pero que finalmente levantará el vuelo la próxima semana con un lema tan ingenuo como audaz: "Make a wish, take a wish, say thanks" ("Formula un deseo, toma un deseo, di gracias").

Con la espigada y pelirroja Lily Cole ya coincidimos cuando se manifestaba en las calles de Londres a los gritos de "¡No recortéis nuestro futuro!". La modelo británica, que figura en las listas de los jóvenes más ricos del Reino Unido, reconoce que el contraste entre el mundo de la moda y la realidad social que ha podido comprobar en sus viajes le hizo abrir los ojos.

Fue precisamente durante al viaje a un campo de refugiados entre Tailandia y Burma cuando concibió la idea de Impossible.com. "Descubrí cómo los lazos de comunidad y cooperación pueden ayudar a la gente a salir adelante. Al volver a mi ciudad me topé con la otra cara de la realidad: los londinenses conocen a un solo vecino por término medio. Hemos perdido algo fundamentalmente humano y no nos damos cuenta".

 

La red social del altruismo

En sus charlas con Muhammad Yunus y en sus encuentros con Jimmy Wales acabó fraguando el formato de Impossible, que aspira a ser algo así como "la red social del altruismo". El sistema ha rodado en fase beta en las universidades de Cambridge y Oxford y se propone llegar al máximo número de países.

"Nuestra idea va más allá de la economía compartida", explica Kwame Ferreira, que supo darle los ajustes técnicos necesarios a Impossible. "En vez del dinero, el tiempo es nuestro catalizador. Pero no somos un banco de tiempo. La gente pide un deseo y ofrece un 'deseo' sin esperar nada a cambio. Tú dices lo que te hace falta, y otra gente en tu área local se ofrece a ayudarte. Ese es el principio de la 'gift economy' que queremos respetar".

"Lo que tú des o recibas no tiene por qué ser recíproco", apostilla Lily Cole. "Si alguien te enseña español, no tienes necesariamente que darle algo a cambio. La única recompensa es la sensación que queda tras un acto generoso. En Impossible, quienes dan reciben a cambio un 'gracias': ésa será la única contrapartida, que no es poca".

Carlos Fresneda (corresponsal) | Londres

¿Para qué sirve la economía?

Imagen de John de GraafJohn de Graaf. | Foto: Isaac Hernández
La pregunta del siglo le llevaba rondando la cabeza a John de Graaf desde el 2007, meses antes de la debacle financiera, cuando convocó en Washington un singular encuentro titulado: 'What's the economy for, anyway?' ('¿Para qué sirve la economía, en cualquier caso?').

La respuesta esquiva, y ahí le duele a los políticos, la dio en 1905 Gifford Pinchot, el primer director de los servicios forestales americanos: "La economía sirve para crear el mayor bien posible, para el mayor número de gente y al más largo plazo".
O sea, todo lo contrario de lo que se ha hecho en esto últimos cinco años.

Retomamos el contacto con John de Graaf, crítico implacable del hiperconsumismo en 'Affluenza', clamando por una revuelta contra la tiranía del tiempo en 'Take Back Your Time', promoviendo alternativas al Producto Interior Bruto con la Iniciativa de la Felicidad. Desde la proa de Seattle, con sus documentales y sus libros, De Graaf lleva más de dos décadas impulsando la receta de simplicidad+felicidad como respuesta necesaria a los males de la economía, incluso en tiempos difíciles.

"Entiendo que la felicidad puede percibirse como un lujo en España después de la crisis y con el altísimo nivel de desempleo", reconoce De Graaf. "Pero tenemos que reconocer que fueron los excesos materiales y la burbuja financiera los que nos llevaron a esta situación, y eso ocurrió tanto en Estados Unidos como en España".
"La felicidad colectiva no debería ser un lujo sino un objetivo, como lo es en Bután, el país que acuñó el término de Felicidad Interior Bruta (FIB)", agrega de Graaf. "La meta del Gobierno no es tanto procurar el crecimiento material y económico por sí mismo, sino promover un bienestar equitativo y sostenible... Uno de los países más pequeños y pobres del planeta está dando una lección a los países ricos sobre cómo vivir de una manera más enriquecedora".

 

Un callejón con salida

De Graaf se ha unido al panel de expertos internacionales que asesora al Gobierno de Bután y que intenta al mismo tiempo extraer lecciones que puedan valer para países como España... "Aunque pueda parecer una paradoja, el mejor camino para salir de la crisis económica es precisamente cambiando el foco de lo material a lo esencial. La felicidad no debería ser un lujo, sino una meta".

"Por supuesto que los Gobiernos deberían regular estrictamente los bancos, mantener a raya a los especuladores y gravar los beneficios excesivos de las corporaciones", advierte de Graaf. "Pero la receta de una economía feliz pasa necesariamente por la simplicidad, el trabajo compartido, el refuerzo de los lazos sociales y la regeneración de las economías locales, empezando por la producción de alimentos. Esa fórmula vale para todos los países".

Esa "fórmula" sirve también de respuesta a la pregunta del siglo, en menos de 140 caracteres: "The Greatest Good for the Greatest Number over the Longest Run".
Lamentablemente, la economía sigue funcionando exactamente igual que antes de la crisis: el mayor beneficio, a corto plazo y para unos pocos. Contra esa premisa se rebelan John de Graaf y David Batker (fundador de Earth Economics) en ese documental en 13 "actos trágicos" que nos llega también en forma de libro: '¿Para qué sirve la economía, en cualquier caso?'.

La pregunta se le ocurrió a De Graaf como reacción automática a otra cuestión con la que a menudo se enfrentaba cada vez que intentaba impulsar proyectos de cambio social.. "La gente me preguntaba: '¿Y cómo afectará eso a la economía?' Lamentablemente, la idea más extendida es que somos los humanos quienes estamos al servicio de la economía, cuando debería ser precisamente al revés".
"La economía es al fin y al cabo una herramienta creada por los humanos y va siendo hora de que la pongamos a trabajar en beneficio de todos", sostiene De Graaf. Así llega a la respuesta definitiva y larga a la pregunta del siglo XXI: "La economía debería servir para procurar a todos una vida saludable y feliz, con tiempo para uno mismo y para los otros, con una alto nivel de igualdad y en un mundo sostenible para las generaciones venideras".

Carlos Fresneda (Corresponsal) | Londres
Publicado en Ideas ante la crisis de El Mundo.es

La economía solidaria

Nuria del Río muestra un billete de cinco 'boniatos' durante la Feria. | C. F.Nuria del Río muestra un billete de cinco 'boniatos' durante la Feria.|C. F.
  • La Feria de Economía Solidaria de Madrid reúne a más de 10.000 personas
  • Hubo 130 expositores en Matadero, la mayor parte cooperativas
  • En España funcionan más de 70 monedas sociales y 300 bancos de tiempo
"¿Y esto no es economía sumergida?", le preguntaron a Julio Gisbert, a su paso por la Feria de la Economía Solidaria de Madrid. "Ante una economía fallida como la que tenemos, es lógico que la gente busque alternativas", respondió el experto en monedas sociales. "En Argentina, después del 'corralito', más de seis millones de personas participaron en grupos de intercambio y de trueque. En España, ahora mismo, funcionan más de 70 monedas sociales y 300 bancos de tiempo… En situaciones como la que vivimos, es más fácil pedir perdón que pedir permiso".

Con un pie en la economía oficial (trabaja en la Obra Social de La Caixa) y con otro en la economía 'paralela' (es autor de 'Vivir sin empleo'), Julio Gisbert habla ya de la coexistencia inevitable de los dos sistemas. Por un lado, el sistema que nos ha llevado a este punto: monetario, especulativo y competitivo. Por otro, el que reclama los 'viejos' valores de la cooperación, la solidaridad y la ayuda mutua.

La Feria de la Economía Solidaria que congregó a más de 10.000 personas en el Matadero el pasado fin de semana fue si acaso el mejor muestrario de esa 'otra' economía. Hubo 130 expositores, la mayor parte cooperativas, cubriendo un amplísimo abanico: de la alimentación a las energías renovables, de la banca ética a los seguros solidarios, de la información a la informática, de la asesoría legal al alquiler de bicicletas…

Julio Gisbert, autor de 'Vivir sin empleo', en Matadero Madrid. | C. F.Julio Gisbert, autor de 'Vivir sin empleo', en Matadero Madrid. | C. F.

Lejos de los agobios y de las sensación de bazar continuo de otras ferias, el cónclave de la economía solidaria fue fiel al lema de 'Otra formar de hacer economía' (empezando por la entrada gratuita). 'Cooperar para transformar' fue otra de las consignas más repetidas, con el aliciente que da el uso de la moneda social. Se realizaron en total más de 40.000 intercambios en 'boniatos', canjeados por euros en uno de tantos puestos alineados en el emblemático Matadero.

 

Un movimiento en expansión

Este fin de semana, la feria de la economía solidaria llega a Zaragoza, mientras en Valencia abre sus puertas la Fira Alternativa (26 años al pie del cañón). El 14 y 15 de junio, la cita en es Pamplona, y en septiembre en Bilbao, y a finales de octubre de nuevo en Barcelona, donde todos los intercambios se realizarán en 'ecosoles'. Las ferias y los mercados sociales se multiplican por nuestra geografía y se retroalimentan a través de la Red de Redes de Economía Alternativa y Solidaria (REAS).

"El movimiento de la economía solidaria lleva trabajando en España desde hace casi 30 años", advierte Nuria del Río, organizadora de la Feria de Economía Solidaria de Madrid con la REAS, mientras muestra con orgullo el billete de cinco boniatos que circuló estos días en el Matadero. "Los movimientos sociales llevan un tiempo resucitando y reinventándose. Yo diría que esto es fruto del trabajo de hormiguitas de mucha gente de los sectores sociales y económicos, más comprometidos y más solidarios, que han salido al encuentro del hartazgo de la gente. Como se dice popularmente, se ha juntado el hambre con las ganas de comer".

La comida da sabor a la economía 'paralela', y ahí tenemos proyectos como la Ecomarca de Cyclos, poniendo en contacto a productores locales y grupos de consumo. O El Canto del Huerto, que reparte a domicilio verduras ecológicas. O La Repera, frutería y catering de zumos y cócteles ecológicos.
La Feria de la Economía Solidaria sacó a la calle lo mejor del Mercado Social madrileño, donde pronto será posible hacer de casi todo, pagando en 'boniatos' en vez de euros. Así lo contaba Diagonal, el medio más comprometido con la causa: te despiertas con Som Energia (cooperativa solar), desayunas con productos de tu grupo de consumo traídos a casa por La Veloz (cooperativa de mensajería), presentas tu propio proyecto de cooperativa a Coop57 (que se encarga de buscar financiación), abres una cuenta en Fiare (banca ética), te apuntas a clases de chino en Cronopios (cooperativa de idiomas)…

 

Trabajo en red

'Su crisis, nuestras alternativas'… Es uno de los lemas que más se escuchan en las ferias solidarias. Nuria del Río nos remite a la Carta de Principios para recalcar los principios básicos de la 'otra' economía, que pone en el centro a las personas, al medio ambiente y al desarrollo sostenible, que funciona por democracia directa y aspira a la transformación social

"Que esta economía que promovemos se convierta en la 'alternativa' depende de varios factores. Lo principal no es cambiar una hegemonía por otra, sino una tendencia por otra... La 'tendencia' consiste en preguntarse a quién afectan mis elecciones económicas, con quién sentarme y con quién no, para que las cosas vayan mejor para 'el común' de la sociedad".

Expositor de fruta y cócteles ecológicos en la Feria. | C. F.Expositor de fruta y cócteles ecológicos en la Feria. | C. F.
"A veces, lo más económico es lo que no se hace", precisa Nuria del Río. "Y no estoy hablando de decrecimiento, sino de mirada global, de ver el circuito económico completo y ver las consecuencias de nuestras decisiones… La otra tendencia es la formación de redes y alianzas, la necesidad de fortalecerse y actuar juntos, para sobrevivir a la crisis o los recortes. Pero ahí nos falta también mucho por avanzar para tener esa perspectiva global".

"Sembrar continuamente, no podemos parar de sembrar", insiste Nuria del Río. "Es el signo de los tiempos: compartes lo que tienes y alguien continúa tu tarea un poco más tarde, o la lleva un poco más lejos. También es fundamental encontrar tiempo para el encuentro… Esta Feria, al fin y al cabo, ha supuesto una 'oportunidad de cooperación masiva' por etapas y por círculos concéntricos. Es una nueva forma de construir tejido social".

Cerramos el círculo con Julio Gisbert en su taller de monedas sociales, invitándonos a mirar más allá de nuestro propio horizonte y tocar con nuestras propias manos la libra de Bristol, el sol violeta de Toulouse y el sampaio de Brasil, como anticipo a la Segunda Conferencia Internacional de Monedas Complementarias que se celebrará el 19 de junio en La Haya (como contrapunto a la reunión del G-8 en Belfast por las mismas fechas).

"Hasta ahora ha existido un desinterés claro entre la dos economías", asegura Gisbert. "Pero la banca ha empezado a responder. Y lo mismo están haciendo las empresas. La economía informal sigue siendo minoritaria, pero está creciendo muy rápidamente en estos momentos de crisis. Creo que las instituciones no tardarán en reconocer esa 'coexistencia'. Acabaremos teniendo quizás dos apartados en la cartera: uno para el dinero global y otro para la moneda social. Aunque lo más posible es que acabemos pagando en una u otra moneda con cuentas manejables con el teléfono móvil. La tecnología se ha convertido en una gran aliada de la innovación social y económica".

Carlos Fresneda (corresponsal) | Londres

El poder de la 'Ajudada'


"Hola a todos... Como sabéis, mi país, Portugal, está luchando. Y Portalegre, en el Alto Alentejo, está todavía en peores condiciones. En los últimos cinco o diez años, casi toda la industria local ha ido cerrando. Supongo que muchos de los jóvenes con agallas se han ido. Y no es sorprendente que en el pueblo se respire la negatividad y la falta de iniciativa. Hay estudios que vaticinan que en 20 años Portalegre puede incluso dejar de existir".

"Ante esta situación, la pregunta es: ¿Cómo puede prosperar una iniciativa de transición cuando hay tanta desesperación económica y social?". La respuesta es la 'Ajudada', el encuentro ideado por Filipa Pimentel y más de un centenar de voluntarios, que han arrimado el hombro para resucitar el espíritu de aquella celebración colectiva que "ayudaba" a aliviar la dureza del trabajo en el campo.

Durante tres días, la pequeña ciudad de 25.000 habitantes y a 70 kilómetros de Badajoz, conocida al otro lado de la frontera por su famoso mercadillo, se ha volcado en la nueva 'Ajudada', poniendo al día la misma fórmula que se practicaba desde tiempos inmemoriales en las comunidades rurales portuguesas: la ayuda mutua y la cooperación.

"Ha llegado el momento de repensar por completo la economía", sostiene Filipa Pimentel, con un pie siempre el Portalegre y el otro en Bruselas, donde coordina los "hubs" de transición en todo el mundo. "En estos tiempos de crisis, una de las ideas más básicas que hay que replantearse es la "necesidad" de usar dinero para todo, cuando existen otras fórmulas".

Más allá de las monedas sociales o de los grupos de trueque e intercambio, la 'Ajudada' reivindica el poder de la ayuda mutua en eso que se ha dado en llamar la 'gift economy', traducida indistintamente como la economía del obsequio, del regalo, del don o de la dádiva (esta última palabra tiene la virtud de derribar las barreras lingüísticas y culturales con el portugués, que tanta falta nos hace).

"La 'gift economy' consiste básicamente en mantener un flujo de "regalos" dentro de la comunidad y compartir al mismo tiempo los recursos", explica Filipa. "La dádiva se hace sin esperar nada a cambio. No se produce la transacción directa como cuando empleamos dinero, pero la reciprocidad existe de otra manera. En el fondo, lo que estamos generando en una cadena de "donaciones" que aumenta la cohesión social de las comunidades y recupera valores como la solidaridad y la generosidad".

En Portalegre, y gracias al impulso del grupo de transición local, funciona desde hace meses un centro comunitario bajo un principio que parecía utópico: "cero euros". Unos ofrecen mano de obra gratis, otros llevan muebles, otros donan ropa vieja, telas, máquinas de coser... En poco tiempo, el centro (que antes era una tienda) ha generado un círculo de "economía de la dádiva" que sigue creciendo y que a partir de hoy contará además con una nueva sede, en una casa cedida por el Ayuntamiento y rehabilitada con la ayuda de más de 300 manos.

"Manos" (reclamando la acción y las experiencias prácticas) ha sido el lema del tercer y último día de la 'Ajudada' de Portalegre, que ha culminado precisamente con 'O Grande Projecto Colaborativo' en torno a la nueva casa común, y en el que se han volcado por igual mujeres y hombres, mayores y niños.
La segunda jornada obedeció a la consigna "Corazón" (el factor emocional y personal), y la primera se organizó en torno a la "Cabeza". O sea, la dimensión racional y el potencial real de esta otra forma de gestionar los recursos que el pensador norteamericano Charles Einsenstein ha rebautizado como "la economía sagrada".

Charles Einsenstein y el 'transicionista' Gary Alexander fueron precisamente los dos grandes soportes de Filipa Pimentel en la travesía de la 'Ajudada'. El autor de 'La Economía sagrada' recordó en el Jardim de Corredoura de Portalegre los orígenes reales del dinero, "que nace en el contexto del 'espíritu del don', como un ritual que conecta y coordina la actividad humana hacia un fin común".
El mallorquín Juan del Río, fundador de Transición Sostenible, participó también muy activamente en la 'Ajudada', intentando acortar las distancias a veces insalvables entre las dos culturas limítrofes. Los sabores del campo portugués son esencialmente los mismos que se dan en nuestras tierras, y los deseos de un profundo cambio económico entre la población no entienden de fronteras (ahí tenemos sin ir más lejos de la Red Vecinal de Ayuda Mutua del barrio madrileño de Aluche).

"En la 'gift economy', lo que cuentan son las relaciones humanas y la capacidad de compartir los recursos que existen dentro de la comunidad", sostiene Juan del Río. "Al contrario, la economía de mercado funciona siempre con la expectativa de recibir una recompensa a cambio de bienes y servicios, y sólo las personas y actividades que generan dinero están valorizadas".

Del Río no podrá olvidar el abrazo colectivo de más de 300 personas haciendo piña en las plazas y jardines de Portalegre, ni los incontables talleres en el centro de artes y en el centro de trabajadores, ni las dinámicas de grupo ni las incontables muestras de generosidad de los vecinos lusos, ni las comidas colectivas en las que todos "ayudaron" a su manera sin necesidad de pagar nada...

Filipa Pimentel acabó tan cansada "que ni te puedes imaginar". La 'madrina' de la 'Ajudada' piensa ya en la manera de dar continuidad a tanta energía social como la acumulada estos días en las cuestas de su pequeña gran ciudad, donde "todos estamos aprendiendo a encontrar nuestro papel en la economía de la comunidad".

Carlos Fresneda

¡Que vienen los makers!


            Fotos: Isaac Hernández

El enigmático Mr. Jalopy huye de todas las etiquetas. Aunque si tuviera que definirse a sí mismo en pocas palabras lo haría tal que así: "Soldador experimental, trabajador de la madera, mecánico de bicicletas, tratante de neumáticos, reparador electrónico, bordador, diseñador industrial, vendedor de garaje, constructor, blogero y activista". En resumidas cuentas, un perfecto "maker"...
    
Estamos ni más ni menos que ante el pionero del movimiento que ha revolucionado Norteamérica. Este fin de semana, en San Mateo, en el corazón del Silicon Valley, más de 100.000 entusiastas del Do it Yourself (Hazlo tú mismo) se darán cita en el Makers Faire, con ramificaciones en Austin, Nueva York y Detroit.
    
A finales de junio, en Barcelona, tendremos la Minimakers Faire, aunque el gran salto europeo será el 3 de octubre en Roma, en el primer gran cónclave de los "hacedores" del viejo continente, impulsados por la fiebre tecnológica, el "boom" de las impresoras en 3-D, la producción en código abierto y ese renovado afán por reusar, reparar y compartir experimentos.
     
Y todo empezó aquí, en el taller de bicicletas de Riverside, donde el visionario Mr. Jalopy recibió un buen día la visita de Dale  Dougherty -hasta entonces dedicado a la publicación de libros técnicos- y Mark Frauenfelder, deseoso de darle un giro a su carrera tras haber vivido de primera mano el "pinchazo" de la burbuja tecnológica. 

   
Frauenfelder recuerda la visita al taller de Mister Jalopy donde ahora estamos como una experiencia iniciática... "Su garaje era la expresión personal de su filosofía. En su mundo particular, todos los objetos aparentemente inservibles adquieren un nuevo significado. Toda su vida gira en torno a reparar cosas o a inventar cosas nuevas a partir de lo que va comprando o recogiendo en otros garajes".
    
Aunque el propio Mr. Jalopy (que antes se llamaba Peter) intenta restarle méritos a su contribución a los Makers:  "Puede que la última chispa haya brotado aquí, pero la verdad es que la cultura del DiY (Do it Yourself) existe desde tiempos inmemoriales . La gente ha inventado siempre en sus garajes, en todos los vecindarios conocíamos al "manitas" capaz de arreglar cualquier cosa".
    
"Lo que ha cambiado ha sido la conciencia de grupo", reconoce Mr. Jalopy, en su mundo particularísimo (y sorprendentemente pulcro) de radios, pedales y llantas. "Somos muchos y, gracias a la tecnología, nos estamos multiplicando. Internet está cambiando el mundo más rápido de lo que pensamos: ya no nos limitamos a crear redes, ahora nos vemos las caras, compartimos conocimientos y fabricamos objetos tridimensionales". 

  
En la tribu de los "makers" convergen los inventores de toda la vida, los "nerds" de la tecnología, los genios de las electrónica, los programadores precoces, los mecánicos lunáticos, los artistas del bricolaje, los soñadores y creadores de todos los pelajes... Todos ellos se dan la mano en Mr. Jalopy, que cuenta entre sus inventos con el iPod más grande del mundo y con el triciclo videoproyector para sesiones de cine al aire libre.
    
"A los makers nos une un espíritu "punk", de "amauterismo" total", palabra de Mr. Jalopy. "No hay mejor manera de avanzar que aprendiendo de tus mismos errores, y en eso estamos. No competimos entre nosotros porque no se trata de patentar ningún invento, sino de compartir nuestros proyectos. Casi todos somos autodidactas y a casi todos nos mueve el mismo impulso de hermanar lo físico y lo digital".
     
Desde su taller en Los Angeles, Mr. Jalopy reivindica todas las erres posibles (reusar, reciclar, reconstruir) mientras da nueva vida a las bicicletas moribundas que caen en sus manos: "La mejor bici para el medio ambiente es la que ya existe, no la que está hecha con materiales nuevos... Hay un valor añadido en trabajar con lo que otras manos han moldeado, como si los objetos tuvieran alma y les diéramos nueva vida".
     
"Cuando tomamos la iniciativa recuperamos nuestra capacidad de aprendizaje, pensamos críticamente, asumimos riesgos"... El último reto del profeta de los "makers" es llevar esa mentalidad del DIY a los grandes fabricantes y revolucionar la manera en que producimos y consumimos: "Las compañías deben de empezar a ver a los clientes como "colaboradores", y sacar todo el beneficio posible a esa relación. La innovación no acaba en la cadena de montaje. ¡La innovación tiene que ser compartida!".
    
Aunque cuesta mucho sacarle de su taller, Mr. Jalopy se dejará caer probablemente estos días por San Mateo, para proclamar a micrófono abierto su Declaración de Derechos de los Makers, o para invitar al común de los mortales a sumarse con la llave inglesa al subversivo Manifiesto de los Auto-reparadores: "Reparar es mejor que reciclar. Reparar es salvar el planeta. Reparar es compartir y conectar"...

Carlos Fresneda
Publicado en el blg EcoHéroes de El Mundo.es