28 de febrero de 2012

20 detenidos en el desalojo de los 'indignados' de Londres

  • Se lanzó la operación a la medianoche y los 'ocupantes' montaron barricadas
  • Los 'indignados' acusan a la catedral de haber 'traicionado' al movimiento
  • 'No es el principio del final, sino el final del principio', afirman
La policía esperó a las campanadas de la medianoche en St. Paul para desalojar a los 'indignados' que llevaban acampados desde el pasado 15 de octubre en las escalinatas de la catedral londinense. Unos levantaron con resignación sus tiendas de campaña y formaron círculos de plegaria. Otros levantaron barricadas y opusieron resistencia.


Uno veinte miembros de Occupy London fueron detenidos en el forcejeo con la policía, que se empleó a fondo para "limpiar" el campamento y dejar el menor rastro posible de la "ocupación" pacífica que ha golpeado la conciencia de la City.

Los manifestantes acusaron a las autoridades de la catedral de haber claudicado ante la Corporación de la City y de haberles "traicionado" en el último momento. Aunque lo cierto es que las decenas de "indignados" que resistían a los pies de la catedral llevaban contando las horas desde la pasada semana, cuando un tribunal londinense dio el visto bueno a la orden de desalojo.

"No es el principio del final, sino el final del principio", declaró ante las cámaras de la BBC George Barda, uno de los cinco miembros de Occupy London que decidió llevar el desalojo ante el Tribunal Supremo.
"No podemos permitir el drama eclipse las cuestiones importantes que afrontamos en este país y en todo el mundo", añadió Barda. "No me cabe duda de que, conforme la situación económica siga empeorando, más y más gente se va a unir a nuestro movimiento".


Otro 'indignado', Ed Green, plantó resistencia hasta el último momento y se unió a un grupo parapetado tras lo que había sido la cocina colectiva del campamento: "Hay gente que elige la resistencia pacífica, pero yo pienso que no hay nada malo en ejercer la autodefensa".
La policía actuó ayudada por potentes reflectores. A las dos de madrugada hubo un apagón general, aprovechado por algunos miembros de Occupy London para atrincherarse en las puertas de la catedral. La policía reveló poco después que tenía el permiso explícito de St. Paul para evacuar a los "indignados" de las escalinatas, usadas durante los cuatro últimos meses como anfiteatro en las asambleas populares.

Poco después del desalojo, y antes del amaneces, muchos de los 'indignados' se trasladaron con sus bártulos al segundo campamento de Occupy London en Finsbury Square, al otro lado de la City, donde recalcaron su mensaje con nuevas y viejas pancartas: "No podéis desalojar una idea cuyo momento ha llegado".

Los miembros de 'Occupy London' que protestaban entre otras cosas por los excesos de la Banca y las grandes corporaciones, han pedido a través de sus cuentas en Twitter "la necesidad urgente de observadores legales" y denuncian que las fuerzas del orden están llevando a cabo arrestos.

Carlos Fresneda (Corresponsal) | Londres

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