13 de marzo de 2011

Un dia caliente, un dia duro, un dia especial, ¡¡ nuclear jamás, gracias ¡¡

Ayer viernes ya estaba en Madrid, y un colega me llamó por varios y lo primero fue si sabia lo que había ocurrido en Japón, le dije no, me hablo de caídas en bolsa fruto de un terremoto, y le pregunte, y las nucleares?, la dolorosa fiesta acabada de empezar y nada se sabía. Acabada de llegar y me pase todo el trayecto en ave.ncillo uniendo ciudades y luego liao con curros de pasión por lo solar cultural. A las 15 horas comía delicias con la alSolChef Laura en el ecodeli Menudavida e imaginábamos en los postres complicidades para el unir el reggae con las cocinas solares por tierras de Castellón cuando llegue el verano. Llevo ya varios viajes sin traerme la bici pero si usando ruedas, y es que mira que conociendo la rueda desde tiempos lejanos y la maleta igual, no hace tanto unimos los dos avances y menudo servicio a la humanidad. Y yo con lluvia suave y mi maletilla con ruedas ruidosas, alegre me refugio en centro cultural de consumo con el único objetivo de mirarme con calma la prensa online en busca de noticias. A las 18 supe que este fin de semana iba a ser muy especial. La señal del 3g no me deja pasar de los primeros segundos de vídeo online, nucleares tocadas con ambiente de drama telúrico. Con la batería ya baja, me pillo una radio portátil de esas peques, para sintonizar la radio pero va y no encuentro para sacarle el blister, de esos duros y la supervivencia por adipción a estar informado online me lleva a buscar un toma de tensión en un bareto de la plaza del Sol y mientras espero a colegas para acabar el día cenando con mantel a precio popular, en el portátil recarga¡ándose comienza otro rato para cambiar la intensidad, definitivamente, del fin de semana. Ya con el 24 h de la mejor TVE de este país, mi interior tiembla con el tsunami a vista de pájaro. 

Estoy en Madrid porque soy socio de Greenpeace, estoy porque me presente como cualquier socio puede hacer a formar parte del Consejo de la asociación, estoy porque represento junto a 10 consejeros a los casi 25 mil socios que aporta Catalunya al volumen asociativo total. El Consejo es el órgano supremo de representación de los 100 mil socios que por vía de la Junta Directiva elegida por el Consejo es el puente directo en propuestas, sugerencias y conocimiento del día a día con el director ejecutivo y todo el staff de la organización de trabajadores de la defensa ambiental y la justicia social local y global, más conocida del mundo. Hoy sábado ha tocao conocer los planes de participación desde la visión de Gp Internacional y dar bienvenida y presentar lo básico de la organización a los nuevos consejeros, en total 75 y presentes casi todos.
Miembros del staff no han podido evitarlo, estamos celebrando la reunión del Consejo en uno de los días más potentes de riesgo nuclear de la historia, y cuando se ha ido confirmando la catástrofe nuclear sobre la catástrofe natural de ese país del G8, han saltao a informar. Ellos son claro, los que nos representan a todos en las acciones científicas y de acción directa contra el mayor crimen tecnológico creado por nuestra frágil humanidad en un poderoso planeta que nos acoge con bondad exquisita y sus peculiares dinámicas de funcionamiento. Expectativa y respeto a todo y más allá del drama humano de ese pueblo que ya conoció de forma criminal el poder de lo atómico. Aquí directo al punto de información de seguimiento de Greenpeace sobre la catástrofe nuclear en Japón.

Al poco ha llegado un documental reciente sobre la vida de ahora de aquellos activistas que compraron hace varias décadas un barco al que llamaron Rainbow Warrior, con el que navegaron una vez pintao y listo para trabajar a interponerse entre los arpones balleneros y la vida de los grandes del mar. Al cabo de un tiempo, el barco, ahora el más conocido en el mundo, se fue a reclamar el fin de las pruebas nucleares en el Pacifico y a recoger como estas dejaron miedo y muerte a su paso en los humanos de las cercanías. Es conocido que donde va Greenpeace va siempre una cámara de fotos disparada por un profesional, y eso duele al tirano. Fernando murió por estar cerca de la bomba lapa que colocaron unos buzos agentes secretos franceses cuando ese barco ya era molesto para los ensayos del gran matar. Y vamos, mientras veía la actualidad y los recuerdos audiovisuales de aquellos que fueron allá y los he juntao con el acontecer del momento en Japón, a elevado más, si cabe, la altura ética y moral de todos los activistas de defensa de la vida que desde Greenpeace y todas las organizaciones del mundo que hicieron y hacen el trabajo más necesario para dar esperanzas a las mayorías de avanzar hacia lo incierto con ilusión, pasión y control del destino común civilizatorio. Por cierto, si quieres tener un barco, puedes ser parte del Rainbow Warrior III .



Ya en la cena, en interesante restaurante aderezado con ingredientes de justicia social de nombre Subiendo al Sur, momentos para encontrarnos y conocernos mejor. Por mi afición de observador, al recoger chaquetilla y macuto pillo al vuelo flyers de llamada, el de la tienda de zapatos mejor hechos, Ecozap y el del curso de agricultura ecológica dirigido a jóvenes, y me siento pero que muy bien con la innovadora propuesta de Reforesta, acabada de charlar con una joven que forma parte de la reciente Junta Directiva de los socios de van de 14 a 20 años y que me traslada con su ilusión por hacer cosas a cuando yo como tantos vimos en la TV como ya no lejos sino muy cerca una gente se metia debajo de unos bidones que se tiraban al mar, en su interior iban residuos nucleares, y allá están a 600 km de A Coruña. Estar allá, jugandose la vida, hizo que fueran los últimos.

Por cierto, parece ser que no ha sido el terremoto sino el tsunami el que ha puesto al mundo en emergencia nuclear, los bocazas que dicen a esto,? acaso no puede pasar lo mismo en toda central de esas más de 400 bombas atómicas, a las que están al lado del mar?, aquí debe sonar Vandellos,? que entregan un pequeño porcentaje de electricidad al mundo y desde ayer, el mayor temor tecnólogico de nuestra historia. Acaso el mar, en lo onirico, no nos devuelve lo que hicimos en él?

¿Nos sublevamos?, ya va siendo hora no, menuda temporada llevamos, la normalidad ya es historia y va pa largo, ahora lo extraordinario comienza a requerir una actitud extraordinaria de los que no queremos ver como se derrumban los logros de parte de la tan sufrida historia de nuestros antecesores, que lucharon porque ahora podamos trabajar, y no todos todavía, con justicia y dignidad, que soñaron con que sus hijos llegaran más lejos y vivieran mejor que ellos, con aquellos de soñaron que las compañeras de especie tenían todo el derecho a vivir en igualdad, con los que nos avisaron de que la democracia y su evolución era el camino, con los que soñaron y con los que piden un futuro energético limpio, renovable y pacífico. Vaya, que casualidad, prevista hace semanas para ayer sábado una mani en Alemania donde 60.000 europeos y un buen número de los Greenpeace ciudadanos, han pedido en cadena humana kilométrica que acabe la energía nuclear, el mismo día que comienza su final. Alguien sabe si se celebra, aunque más pequeña, alguna aquí?



Son las 4 de la madrugada, llevo tres siguiendo en directo el drama y me doy cuenta de que no controlo mis emociones, el canal 24 de TVE ha colocado de forma permanente el canal de TV público nipón (es la primera vez que vivo algo así), en directo, allá es domingo ya, medio día, el segundo reactor afectado comienza el camino al drama, estoy viviendo en directo con traducción simultanea las noticias que deben cambiar de una vez por todas la conciencia energética de nuestra especie, adiós nuclear, nunca debimos probarla, solo muerte y temor ha generado, los vatios se sacan de muchas otras fuentes que no sirven para hacer bombas atómicas ni poner en riesgo la vida.

Ya es noticia de que se ha fusionado el núcleo, y en breve el otro más, al poco Gadafi tirando a matar a los suyos que ya no lo quieren porque han perdido el miedo. Me meto en el sobre, creo que no he vivido hasta ahora un día donde el sentir de una colectividad activista por la mejor humanidad cuidándose en el planeta mejor cuidado para en el vivir ocurriera al tiempo de una catástrofe extraordinaria narrada en directo. Mañana jornada matinal de laboreo verde y pacifico y luego un paseo por el Botánico, a encontrarme con lo poco que me conecta con el sentir la vida y su fuerza, no te pierdas nunca observar a un árbol, donde sea. 

Manolo Vilchez,  Madrid

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