25 de marzo de 2011

A Sevilla en AVE, perdiendo tiempo y pagando por ello, aunque por la bici lo que sea

Tengo que hacer matematicas por necesidad. Vamos, los mileuristas somos así. Aquí va el ejercicio: cójase el trayecto Barcelona-Sevilla, la última vez utilize un tren Talgo nocturno divino superior litera lo mismo y sobrao de espacio para la bici, con lavamanos y percha, y en el precio entraba la botella de agua y una toallita, vamos viajes en trasporte colectivo más movidos y apacibles no he conoció. Pero esta vez no ha sido posible, porque el Talgo con nocturnidad dejó de existir. La velocidad y la modernidad se cargaron el movimiento inteligente por via de lo que va por vía. Si todavía funcionara el servicio hubiese salido en vez de las a las 15:50, a las 21:30 y a dormir después de bocata en bareto o hasta cena de lujo para celebrar las aventuras, ...osú que recuerdos.

Primer dato: 5 horas de mi tiempo. Eso si, en poco más de 5 horas en Sevilla, aunque anda, va y ha llegao con media hora de retraso (tengo 90 días para devolución - gastado en anticipo con mis colegas sevillanos anfitriones, tapeando de lo lindo). Realmente sorprendente atravesar el país a más de 250 km por hora, y todo para llegar de noche y tenerme que alojar en hostalillo apañao. Pero que dolor hacerlo con digamos un 20% de electricidad nuclear cuando en el Japón roto el mayor fracaso tecnológico humano puede estar a punto de cambiar el rumbo común hacia el futuro. Que ganas de un Spain 100% renovables, que ganas de viajar en tren a la velocidad de las energías limpias, que ganas....


Segundo dato: 35 euros la habitación iva incluido pero no el desayuno. A la hora después de aseao el Talgo con literas me hubiera dejao en la estación con el fresco de la mañana y venga, al destino. Si cuento mi tiempo productivo, a 10 euros por hora me salen 50 más los 35 del dormir, ya tenemos la suma del día, 85 euros. Bien, el Ave corre pero hay que pagarlo y para ajustarme al precio parecido al de venir a velocidad suficiente y sobando tuve que tener suerte y pillar tarifa web, aquí lo dejo en valor neutro, y por previsor. Osea, que venir a Sevilla a sumergirme en la reunión más grande de amantes de la bici, la sagrada y suprema máquina verde, por no tener al servicial, cómodo, placido y mucho más, el Talgo, me sale el tema por una inversión extra de 170 euros y digamos que casi dos días más de atención. Por lo tanto, como mileurista reclamo la recuperación del Talgo nocturno con literas, asientos y camas, me niego a la perdida y no soy un romántico, lo reclamo para unir todas las ciudades del país atravesando sus noches a suficiente velocidad para apoyar a las personas con menos recursos y más ganas de aprovechar el tiempo.

Pero vamos Velo-City 2001 vale lo invertido extra más lo invertido en normalidad (desde la segunda noche me alojo en un lugar con encanto, una de las nueve habitaciones que unas monjitas han puesto a disposición de fieles y ateos como yo, para financiar el mantenimiento de su espacio, de nombre Convento de Santa Rosalia, en una de esas calles estrechas por las que lo fieles pasean durante una semana a sus devociones. Esta mañana los pajarillos me han dao concierto y el despertar en espacio austero ha sido supremo, eso si, menos minibar, hay de todo. Ahora, el 50% por giro postal y el resto al retirar las llaves, 25 euricos por noche.
Y ya como nuevo no se si porque el colchón es de calidad, o por lo celestial del lugar, loco perdio buscando una bici publica del Sevici, ya que la organización ha tenido a bien dotar a todos los que imantaos nos hemos alistado en el ejercito de velohumanos que soñamos la revolución a la velocidad de las mariposas en todas las citys del mundo. Una cosa y que conste en acta, yo no he venio sin mi bici, vamos, cargao y contento, pero me dao licencia pa probar un día la bici compartida, a ver que tal.


Cuando era un niño, allá por el 97, soñaba con ser ciclista urbano, había superao la fase de la Orbea hacia más de un decenio, curiosamente plegable y color naranja, con la que mi padre nos premió, a mi el primero por ser el mayor aunque le insistia que yo quería una moto. Menos mal que no llegaba y que el progenitor siempre ha sio prudente en inversiones y en pasiones (todavía el hombre recuerda como la bicicleta que se trajo de Granada, (también en el tren y no me lo explico), su bicicleta que le ayudó tanto, la tuvo que llevar al chatarrero por que subían los hijos y bajaba el espacio del pisico, ...todavía recordamos a veces la perdida). Pero vamos todo esto para indicar en ese congreso de las naciones como unidas por todas las pasiones, visiones y complicidades que aporta la bici se celebró en Barcelona. No pasé de la puerta porque imaginé que todo sería en inglés y porque antes me cortaba, ahora no puedo.

Pues 14 años después, en esta ciudad donde la bicicleta va ganado batallas como en pocas, me venio a tomar la temperatura mundial de lo que ocurre con esa máquina perfecta y como yo unos 1000 velohumanos. Desde planificadores urbanos y sus concejales, de pueblos y ciudades de Spain, Europa y hasta de Dallas en Texas, promotores de la bici en Uganda, varios chinos, activistas probici que se ven a 100 metros por sus pintas y sonrisas, más comunicadores, tecnoempresarios (la expo es un viaje al futuro que ya llega) y bicempresarios (mensajeros, transportistas, divulgadores...) junto a profesores, sindicalistas, pasando por asesores en movilidad sostenible y curiosos como yo, todos juntos y revueltos, desde más de 55 países, me da a mi y hasta nombro el Velocity como la reunión de las Naciones Unidas del mundo formada por lo mejor de cada casa en eso de no ensuciar el aire de todos cuando se mueve cada cual a la velocidad de las mariposas. 

Claro, que para alguien que quiere estar en todos lados a ver que pasa, esto es un calvario diría un sufrido, pero yo digo, esto es extraordinario. Acaba los plenarios donde hablan los sabios y todos vibramos y llegan las sesiones de trabajo, aquí empieza el lio, en hora y media 8 presentaciones, 8 mesas redondas y cuatro talleres, toitos simultáneos, a comer y dale, otro plenario flipante donde dos eruditos consiguen que nadie y cierre un ojo y al acabar, café, y con este en la mano a visitar stand y flipar colores con mapas de Europa en bici, lo ultimo de RedLight (esa maravilla para que te vean sin gastar pilas) proveedor de portabicis para los morros de los autobuses, 


y los de Conbici animan a conseguir un millón mas de ciclista de aquí a 3 años, o los de las bicis publicas chic o los parkings elevados basculantes o el que cuenta sin que te des cuenta cuantos clicistas pasan por un lugar, o los que dan cursos online para promover la bici a todos los niveles, y van y de golpe no te avisan por megafonia que lo hacen a bocinazos suaves, para mover a todo el personal  al otro maratón como el matinal: resentaciones, mesas redondas y talleres,. Llegan las 18:30 e imagina, todos el bici a sus alojos y objetivos, faltaría. 


Y es extraordinario porque es tanto y todo por la bici lo que ocurre, que aunque no puedas estar en más que pocos como que te sientes que estás en ellos, porque lo que te apasiona a ti, apasiona a todos los que te rodean y cruzas por pasillos.


Y nada, aquí la esencia, es la canción de la primavera, del verano, del otoño y también del invierno. Es la canción de Velo-city Sevilla... no te entran ganas de que el aire te refresque la cara mientras no lo ensucias nada...


Mañana más, mañana acaba, mañana este mundo tendrá en su historial otra reunión más para la revolución en marcha a golpe de pedal por el mejor mundo para todos.

Manolo Vílchez, Sevilla 
...y olé, oleeeé, oleeeeé y oleeeé, y en bici, siempre oleeeeeeeeeé ¡¡

1 comentario:

José Luis dijo...

¡Cómo te lo pasas, Manolo! Reivindico en solidaridad contigo los talgos nocturnos y todo tipo de transporte adaptados a las distintas necesidades y bolsillos.

Sevilla es magnífica, y el trabajo que han hecho extendiendo la red de bicis es espectacular. Disfruta, aprende, imparte sabiduría y sigue trabajando por un mundo más sostenible. Un abrazo

José Luis