16 de marzo de 2011

Obama y Chu prometen “reforzar” la industria nuclear en EEUU


El presidente de EEUU, Barack Obama, en una imagen tomada el pasado lunes. | EfeEl presidente de EEUU, Barack Obama, en una imagen tomada el pasado lunes. | Efe
  • 'Todas las fuentes de energía tienen sus contrapartidas', dice el presidente
  • El secretario de Energía asegura que la nuclear es necesaria en la tarta energética

El presidente Obama y el secretario de Energía Steven Chu han defendido el expediente de la energía nuclear en Estados Unidos y se han comprometido a "aprender de la experiencia de Japón para seguir reforzando la industria nuclear en América" (en palabras del propio Chu al Congreso).


"Las centrales han sido diseñadas para resistir ciertos niveles de terremotos", ha precisado Obama, en declaraciones a la CBS. "Pero dicho esto, nada es completamente seguro. De modo que cada vez que algo así ocurre, es muy importante que examinemos cómo podemos mejorar la seguridad y el funcionamiento de las centrales".

Lejos de anunciar un 'parón' nuclear en Estados Unidos, Obama ha asegurado que lo ocurrido en Japón debe servir "para mejorar las tecnologías y hacer frente a las preocupaciones adicionales sobre la seguridad que pueda tener la gente". Según el presidente, la Comisión Regulatoria de la Energía Nuclear está "supervisando constantemente la actividad sísmica y evaluando los riesgos".
Por su parte, el secretario de Energía Steven Chu ha defendido la necesidad de la nuclear dentro de la tarta energética del futuro en Estados Unidos, junto al crecimiento previsto de las energías eólica y solar. Chu aseguró que es "prematuro" hablar de cómo el accidente de Japón puede afectar a la industria nuclear en Estados Unidos, dos meses después de que la Administración Obama se comprometiera a garantizar préstamos de hasta 36.000 millones de dólares para la construcción de 20 nuevos reactores.

Ajeno las voces como la del congresista demócrata Ed Markey, que ha advertido de que "el trágico suceso de Japón puede ocurrir muy fácilmente en Estados Unidos", Chu ha asegurado que los 104 reactores comerciales en funcionamiento –que generan el 20% de la energía que consume el país- cumplen "las más altas normativas de seguridad".
"Las centrales construidas cerca de las fallas o de las costas están diseñadas para resistir el doble impacto provocado por un terremoto y un tsunami", dijo en referencia a las dos plantas de California –San Onofre y Cañón del Diablo- erigidas en zonas de alta actividad sísmica.
Chu ha asegurado que en la mayoría de los casos, sobre todo en la costa este, las centrales han sido construidas para resistir terremotos más destructivos de los nunca se han registrado en sus respectivas zonas.

Se reabre el debate sobre la seguridad nuclear

Desde 1979, cuando ocurrió el accidente de Three Mile Island en Pensilvania (con la fusión parcial del núcleo de uno de sus dos reactores), no se ha construido una nueva central nuclear en EEUU. De los cuatro primeros proyectos con los que se pretendía relanzar la industria, tan sólo uno –el de la construcción de dos reactores en la central de Vogtle, cerca de Augusta (Georgia)- avanza según las previsiones. Chu vaticinó que la tragedia de Japón servirá en cualquier caso para que los inversores "pongan un mayor énfasis en la seguridad".
El secretario de energía informó de que 30 expertos en seguridad nuclear de su departamento se encuentran en Japón, aistiendo en las labores de emergencia en Fukushima y otras centrales nucleares. Estados Unidos ha enviado también decenas de equipos de detección y medición de la radiación.

"Nos preocupa profundamente los efectos de la radiación en Japón", declaró por su parte Obama. "Hay peligros de que la nube radiactiva pueda afectar a la zona próxima a la central y otras partes de Japón. Pero me han asegurado que los riesgos se habrán disipado cuando llegue a la costas niponas, y más aún al territorio continental de Estados Unidos".

La crisis nuclear nipona ha reactivado el debate sobre la seguridad nuclear. Este mismo martes, la Unión Europea ha decidido que llevará a cabo pruebas de resistencia voluntarias a sus centrales nucleares, al tiempo que promoverá que estos test se efectúen también en el resto de países del mundo, según anunció el comisario europeo de Energía, Gunther Oettinger.
Por su parte, la canciller alemana Angela Merkel decidió paralizar las centrales alemanas más antiguas. El lunes, la canciller ya dio un giro en su política energética y anunció la suspensión de la prolongación de la vida de sus centrales (que había ampliado 12 años más) y estableció un nuevo plazo de tres meses que supondrán una especie de paréntesis de este plan.

Carlos Fresneda, Nueva York

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