31 de marzo de 2011

Obama entre bombas y en Harlem

 

Muchas bombas han llovido desde que Obama puso por penúltima vez el pie en Harlem. Y aun así en el corazón negro de Nueva York se le seguía venerando hasta ahora como el “profeta”, equiparado en los murales con Martin Luther King, Malcolm X y Nelson Mandela.
La calle 125 ha vuelto a vibrar fugazmente con la llegada de Barack, el “bendito”, pero ni mucho menos como en aquella noche mágica en que fue elegido, ni siquiera como en septiembre del 2008, cuando aún era candidato y vino a visitar a Bill Clinton (que por cierto acaba de desertar del barrio).
Ha venido esta vez Obama a estrechar la mano y a “aflojar” la cartera de un puñado de ricachones, emplazados en The Red Rooster, el restaurante de su amigo el “chef” Marcus Samuelsson. Más de 50 financieros de turno pagaron 30.800 dólares por cubierto. La “cuenta” de un millón y medio de dólares fue a las arcas del Partido Demócrata, pensando ya en la campaña para la 
reelección del 2012.

 

Ajenos a la visita del afroamericano ilustre, Harlem siguió a su tren, menos trepidante y más colorista que el del anodino Midtown, pese al “desplazamiento racial” que sube inevitablemente hacia el norte.
Ahora todos estamos mezclados y eso es bueno, pero lo jodido es que las rentas se han disparado y yo mismo ando buscando ahora un apartamento en el Bronx”, se lamenta John Bailey, 58 años, veterano y ex marine, como atestigua el carné que asoma por debajo de la guerrera. Bailey se ajusta las gafas de sol y cuadra la pose frente a uno de tantos murales de Obama que aún quedan en el barrio, en el cierre metálico de Puppy’s Leather (cerrado por la crisis).
“Obama no se ha ocupado mucho de nuestros problemas, la verdad, pero yo creo que es un buen hombre”, asevera Bailey, cerveza en mano, con una efusividad que uno no sabe si atribuir al alcohol o a su natural simpatía. “Lo de Libia es un fastidio, porque lo último que necesitaba este país es otra guerra. Pero el loco de Gadafi no le ha dejado otra opción. Te lo digo yo, que a los 19 años me hirieron en un entrenamiento y no pude participar en ninguna batalla. Pero he perdido muchos amigos...”.

     
Bailey se encamina como tantos con la ilusión de atisbar las orejas del “bendito”, pero las vallas le impiden ya acercarse más de la cuenta. Uno de los últimos mortales que pudo asomarse con las mejores intenciones al escaparate de The Red Hood fue André Evens, agente inmobiliario: “Obama es ahora el auténtico poder negro. Está muy bien conectado, no cabe duda. Creo que saldrá elegido sin problemas. ¿A quién van a presentar los republicanos? ¿A Sarah Palin”?”.
     
Pudo haber elegido Sylvia’s, la cuna del “soul food”, pero Obama apostó por el nuevo y más pudiente Harlem (aunque seguramente tragó sapos y ranas cuando vio el primer plato del menú: encurtido de remolacha con avellanas). Tampoco pasó por la noche “amateur” del Apollo, sino por el Studio Museum, donde le esperaban más donantes de copetín.


     

Comprobó finalmente que hay vida, mucha vida más allá de la calle 125, y llegó a leer tal vez de pasada el elocuente titular del New York Amsterdam News: “Obama’s war”. El 27% de los negros desaprueba la acción militar en Libia. El líder de la Nación del Islam, Louis Farrakhan, le ha lanzado una advertencia “en el nombre de Alá”. Y Cornel West, la voz irreverente de la conciencia de los afroamericanos, no puede oculta su decepción: “Obama está con los bancos y las corporaciones, como los republicanos, y está subestimando el poder del pueblo y de la gente pobre... No, hasta ahora no ha cumplido ni mucho menos el sueño de Martin Luther King”.


Carlos Fresneda, Nueva York
Publicado en el blog Crónica desde Nueva York de El Mundo

29 de marzo de 2011

XIII FÒRUM DE L’ENERGIA SOSTENIBLE

Indignados y preparándonos para la acciones de cambio que necesitamos con urgencia, ciudadanas y ciudadanos nos proponemos ser parte de la solución a la complejidad de un sistema que hace aguas por todos lados. Dialogamos y concertamos avanzar hacia una sociedad inteligente y pacífica, y lo celebramos. Desde Yo Cambio vibramos y damos todo nuestro soporte al XIII FÒRUM DE L’ENERGIA SOSTENIBLE y a la XXV CONFERÈNCIA CATALANA PER UN FUTUR SENSE NUCLEARS I ENERGÉTICAMENT SOSTENIBLE
Y animamos a toda la ciudadanía a celebrar la primavera, a celebrar festivamente la ganas y las acciones que ya no pueden frenar la construcción de un futuro más limpio, justo y solidario. Durante el fin de semana, en ese regalo de la ciudad, el Parc de la Ciutadella se celebrará la
16ª FIRA PER LA TERRA - MERCAT DE LA TERRA. ¡ Pasaló !

Dia 13 d’abril del 2011
Es reunirà en el marc del Dia de la Terra – 2011
Un espai de diàleg i concertació entre els diversos actors en el camp de l’energia.
Un espai per discutir i crear estratègies per fer avançar el nostre país per la via de la sostenibilitat energètica.
1a. Sessió (mati):  
Treu del calaix les teves eines de reducció. Ús i comunicació de les eines de reducció d’emissions de CO2

A la Sala entressòl de La Pedrera de CatalunyaCaixa. Passeig de Gràcia 92, Barcelona

!cid_part1_02070201_07010303@energiasostenible 

De 10 a 13 h. Presentació d’eines de reducció de les emissions de CO2

- Des Gel 3.0, Diputació de Barcelona
- Calculadora de CO2, Fundació Terra
- El laboratori del clima, Fundació Ersilia
- La Copa del Clima dels ciutadans europeus, Ecoserveis
- Emitools, Emissions.cat
- Cmpanya 10:10, 10:10 Barcelona/ecoUnión
- Agents pel Clima i Cero CO2, Acciónatura

De 13 a 14 h. Ponència – taller a càrrec de Miquel Àngel Violán.
- Estratègies de comunicació aplicada.

2a. Sessió (tarda):

XXV Conferència Catalana per un Futur Sense Nuclears i Energèticament Sostenible
Mudant l’energia: què s’ha fet malament i què s’huria de fer?
A l’Auditori La Pedrera de Catalunya Caixa Passeig de Gràcia 92, baixos, Barcelona

17:00 h. Obertura
Dr. Josep Puig
Membre del GCTPFNN

17:10 h. Tancar les nuclears a Catalunya sense augmentar les emissions de CO2
Kristian Petrick
Consultor i co-autor de l’estudi, All Green Energies. Sitges, Catalunya

17:40 h. Catalunya Solar II: un sistema elèctric 100% renovable per a Catalunya
Harry Lehmann
Coautor de l’estudi, Isusi. Alemanya

18:10 h. Passi del film ‘The Sacrifice’ d’Emmanuela Andreoli i Wladimir Tchertkoff (VO subtitulada en anglès)

18:45 h. Changing the way the world Works
Walt Patterson
Associate fellow Energy, Environment and
Development Program, Chatham House and visiting
fellow, University of Sussex. Londres, Anglaterra, Regne Unit

19:30 h. Presentació de la ‘Fundación Renovables’
Javier Garcia Breva, president
Fundación Renovables. Madrid, Espanya

20:00 h. Estrena del film ‘The 4th Revolution: Energy Autonomy’ (VO subtitulada en castellà)

21:15 h. Cloenda
Josep Enric Llebot (pendent de comfirmar)
Secretari de Medi Ambient i Sostenibilitat. Generalitat de Catalunya

Enllaç amb la XXV CCFSNiES

Si es vol baixar el tríptic del programa, clica aqui

28 de marzo de 2011

El fantasma del desastre nuclear de 'Three Mile Island' aún sigue vivo

Manifestantes con velas y carteles en una vigilia por el 32 aniversario de Three Mile Island. | AFP

  • Se cumplen 32 años del accidente que causó el 'parón nuclear' en EEUU
  • Vecinos de la zona se manifiestan a las puertas de la central
  • La planta sigue funcionando con un solo reactor
  • Una sensación de 'normalidad' se respira en Middletown y Harrisburg
Mary Osborn aún recuerda el día en que dejaron de trinar los pájaros. Fue el 28 de marzo de 1979, y era bien temprano cuando notó el silencio y "un olor a metal" en el aire. Poco después recibió una llamada del grupo 'Three Mile Island Alert', creado por un grupo de vecinos para mantener bajo vigilancia la central nuclear.

Había habido un accidente, le dijeron, pero se desconocía el alcance. Las radios informaron poco después de que se había producido una "fuga", pero que estaba "bajo control". A las seis de la tarde, Walter Cronkite confirmó sin embargo en la CBS que se había producido "un incidente serio", y nadie fue capaz de dormir ya en el pueblo de Middletown y en la cercana Harrisburg (50.000 habitantes), intentando averiguar la verdad.

Aún pasaron días hasta que trascendió lo ocurrido: el reactor TMI-2, que llevaba apenas tres meses funcionando, sufrió una fusión parcial del núcleo. La "vasija" de contención fue capaz de resistir la explosión y el agua usada para enfriar el reactor fue contenida dentro de la estructura. Aun así, se estimó que unos 2,5 millones de curios de gas radiactivo fueron emitidos en las primeras horas del accidente (la cifra se elevaría con el tiempo a 13 millones).

Las autoridades emitieron una orden de evacuación "voluntaria", aunque recomendaron a las mujeres embarazadas y a los niños a que se alejaran de la central nuclear. Cientos de vecinos hicieron las maletas y decidieron no regresar, pese a la insistencia oficial en que nunca existió un grave peligro para la población.

Mary Osborn fue de las que se fueron y volvieron, reconvertida en activista antinuclear. Con camisetas donde podía leerse 'They Lie' ('Ellos Mienten') y con símbolos de 'no' a las centrales, Osborn se ha unido a decenas de vecinos de la zona que han manifestado a las cuatro de la madrugada –la hora exacta en que ocurrió el accidente- ante las vallas de la central nuclear, donde aún funciona a pleno rendimiento el otro reactor (su licencia expiraba en el 2014 y ha sido renovada en el 2034).

"Lo ocurrido en Japón ha vuelto a reactivar los peores fantasmas", asegura Osborn a una emisora local. "Y pese a todo lo ocurrido desde el accidente en Three Mile Island, hay un hecho que no cambia: nunca nos dirán la verdad".
Aunque los estudios epidemiológicos realizados en un radio de siete kilómetros alrededor de la central nuclear demuestran que no ha habido un aumento en la incidencia de distintos tipos de cáncer, Osborn no se cansa de exhibir fotos de animales deformes y mutaciones en las flores y los vegetales que ella atribuye a las radiaciones emitidas en 1979.

"Japón nos ha traído recuerdos, pero estamos mucho mejor preparados ahora", asegura en declaraciones al Washington Post el alcalde de Middletown, Robert G. Reid.
Pese a la sombra inquietante del reactor activo y de las dos torres gigantes de refrigeración, en el pueblo se respira una relativa 'normalidad', como atestigua Deb Fulmer, que vive a 300 metros de la central y decidió volver con su familia después de haber evacuado: "El miedo es lo que ocurre cuando no tienes un plan, cuando no tienes dónde ir o no sabes cómo interpretar el sonido de las sirenas".

Se cumplen pues 32 años del mayor accidente de la energía nuclear en Estados Unidos, y se echan en falta reflexiones sobre los que supuso entonces y lo que significa ahora. Hasta 1993 no acabó de evaporarse el agua usada para enfriar el reactor accidentado. Las operaciones de limpieza y descontaminación se prolongaron durante casi dos décadas y costaron 1.000 millones de dólares.
La industria nuclear sufrió un 'parón' de tres décadas, hasta que Obama decidió rescatarla del limbo y anunciar este mismo año el destino de 36.000 millones de dólares en préstamos para la construcción de hasta veinte nuevos reactores.

Pero el accidente de Fukushima ha alterado la percepción de los norteamericanos: el 70% admite ahora su preocupación por la 'seguridad', aunque el número de partidarios y detractores de la energía nuclear anda casi a la par (44% frente al 47%).

Carlos Fresneda | Nueva York

27 de marzo de 2011

Con Twitter y sin techo


"Buenos días, mi gente, que Dios les cuide"... Daniel Morales empieza así todas las mañanas, encomendándose al de más arriba y saludando a sus 4.295 seguidores en Twitter que están al tanto de sus tribulaciones minuto a minuto.

Danny es uno de los más de 40.000 'homeless' en Nueva York: sus días discurren entre Brooklyn y Harlem: del refugio donde duerme todas las noches a su añorado barrio por donde deambula hasta que cae la tarde, pendiente a todas las horas del móvil y de los mensajes que le envían desde Colombia, desde Venezuela, desde Ecuador, desde Puerto Rico...
"Saludos, Danny ¿nos comemos un mondongo?"

Con Twitter y sin techo. Es el pan de cada día de Danny, más conocido en las redes sociales como @putodanny, perseguido por las televisiones desde que recibió el móvil de turno y consiguió localizar a su hija Sarah, a quien no veía desde hacía once años.

"¿Quién me lo hubiera dicho? Yo pensaba que esto de Twitter y Facebook era cosa de jóvenes y que no servía de mucho... Y sin embargo aquí me tienes. No sólo me he reencontrado con mi hija, sino que ahora tengo 4.000 amigos más que antes no tenía. Y todos se portan estupendamente conmigo, me ayudan a sentirme mejor a pesar de la situación en la que estoy. La soledad puede ser tremenda cuando te ves en la calle".

"A toda mi gente, sois ya parte de mi vida, le rezo a Dios por ustedes"
Danny Morales nació hace 58 años en San Sebastián, Puerto Rico. Cortó caña de azúcar y trabajó en los cafetales desde los diez años. Saltó a Nueva Jersey a finales de los sesenta y desde entonces estuvo yendo y viniendo. Se casó con la 'mai' Teresa, que le puso cariñosamente el mote de "puto" ("yo le llamaba vieja"). Tuvo dos hijos, se separó y acabó perdiendo la pista a la familia.

Volvió a la isla, y luego se afincó en Nueva York en el año 2000. Trabajó en la construcción, como "troquero" (conductor) de camiones y como guardia de seguridad. Cayó por unas escaleras y quedó medio impedido por una lesión en la baja espalda. Intentó negociar su pensión de invalidez, mientras se acumulaban las deudas. Primero le cortaron la luz, finalmente, le desahuciaron de su apartamento en la calle 129.

"Piensas que algo así nunca te va a pasar a ti, pero de un día para otro te ves como un 'homeless'. Me quedé sin casa en diciembre, prefería dormir en el metro antes que en la calle. Estuve un tiempo en un refugio en el Bajo Manhattan, el 'NYC Rescue Mission', y allí vinieron un día pidiendo voluntarios para usar teléfonos con Twitter. Yo me ofrezco siempre voluntario para lo que sea".

"Aquí en Nueva York, en un día de lluvia, deseándoles a todos ustedes suerte".
El proyecto de Twitter para los 'homeless', concebido por tres becarios de la agencia publicitaria BBH, se llama 'Underheard New York'. Además de Danny, tenemos a Derrick (@witness2011), Albert (@albert814) y Carlos (@jessie550). Con teléfonos en mano y una tarjeta de prepago, los cuatro separaron su camino, con el compromiso de dar puntualmente cuenta de sus experiencias.
"Si de algo ha servido ya esto ha sido para hacernos visibles", asegura Danny. "Parecía que los 'homeless' no existiéramos en esta ciudad, y de pronto todo el mundo nos quiere. Te envían a las cámaras de la CNN, te tratan como una auténtica celebrity".

Aún se estaba familiarizando Danny con la tecnología cuando un día tuvo la ocurrencia de insinuar a sus seguidores bilingües: "Me gustaría encontrar a mi hija Sarah, hace once años que no la veo". Le recomendaron que colgara en el móvil la última foto que tenía de ella, con 16 años, y en poco más de 24 horas una 'seguidora' anónima logró localizarla con la ayuda de Facebook.

La buena nueva no le llegó por Twitter, sino por una llamada convencional: "Papá, soy yo, ¿cuándo nos vemos?". Se vieron al día siguiente en Bryant Park, con profusión de cámaras y micrófonos. Se presentó Sarah con dos nietos de la mano: Nevaeh (4 años) y Akai (un año)... "Fue uno de los días más felices de mi vida. La nena no me soltaba de la mano y no dejaba de decirme te quiero, grandpa". Como dice mi hija, "la sangre llama".

Aunque la vida ha sido también dura con Sarah, que duerme en un refugio para mujeres maltratadas en Brooklyn. El sueño de Danny es llegar a tener un hogar común donde poder reconstruir poco a poco su familia... "Pero el encuentro con mi hija llegó en el peor momento, cuando no tengo nada que ofrecerle. Yo quisiera darles un techo, pero para eso necesito un trabajo, de cualquier cosa. El trabajo honra y da sentido a tu vida".

"Encontré un sitio donde vivir. El problema es cómo pagar la renta. Le quiero pedir al que pueda que me ayude". Pequeñas ayudas le van llegando a su viejo domicilio, donde conserva la llave del buzón (166 West 129 Street, Apt 21. New York, NY 10027). Pero Twitter le ha dado hasta ahora más alimento moral y "espiritual" que otra cosa... "El día en que me digan: Danny, tenemos un trabajito para ti, le estaré eternamente agradecido a este invento".

Con esa esperanza dejamos a Danny, sonriendo ante la adversidad, a la salida del grupo de terapia ocupacional al que asiste en Harlem, "porque siempre viene bien contar tus problemas y escuchar a la gente que te puede ayudar. Eso sí, por más bajo que esté en este mundo, sé que hay un Dios que me está viendo y que va a hacer lo posible para sacarme de esta situación en la que me encuentro".
"Animo, putodanny, todo irá seguramente a mejor".

Carlos Fresneda | Nueva York

25 de marzo de 2011

Desnuda en la gran ciudad

 

Todo lo que necesitó fue un trípode, un disparador remoto y una dosis de adrenalina. Las primeras veces se le puso la piel de gallina, por culpa del frío y del pudor. Pero la experiencia fue al final muy gratificante y tremendamente “liberadora”, como bien puede comprobarse en la actitud festiva de la fotógrafa Erica Simone, exhibiéndose desnuda por todos los rincones de Nueva York.
Ahí la vemos tal cual, comprando un pretzel o un perrito de caliente, viajando como si nada en el metro o barriendo la nieve con el culo al aire en pleno Village. En la pose más provocativa, Erica se hace pasar por una “homeless” sin nada encima, pididendo cinco dólares para comprarse ropa. Aunque la imagen que más pasiones ha levantado de momento es la de la fotófraga haciendo “footing”, con la botella de agua en la mano y con el pubis de “diseño” a la vista de paseantes y ciclistas.

west side highway jogspare change on houstonwest broadway dog
    
Todas las imágenes forman parte de “Nue York: Self Portraits of a Bare Urban Citizen”. Aún faltan días para la apertura de la exposición (el 14 de abril, en la Dash Gallery de Tribeca), pero Erica ha saltado ya a los grandes titulares por méritos propios.
La fotógrafa de 25 años, nacida en París, vino a Nueva York con la idea de capturar el pulso de la gran ciudad. Se dejó influir, entre otros, por el trabajo de Miru Kim, pionera en esto de los desnudos neoyorquinos, con un trasfondo industrial. Erica quiso ir sin embargo más allá y poner la piel en “un contexto cotidiano”.

La idea la tuvo hace dos años, cuando cubría la Semana de la Moda y le asaltó repentinamente del pensamiento: “¿Que haríamos sin ropa? ¿Cómo nos miraríamos o nos compararíamos con otros? ¿Cómo mostraríamos nuestro estatus social?”.
Su pasión por la ciudad es tan solo comparable con el desdén que ha llegado a sentir por la obsesión de gran parte de los neoyorquinos por las apariencias... “Si tu bolso de Chanel no es de esta temporada o si tus Christian Louboutins están más gastados de lo que debieran, el mundo puede colapsar a tus pies”.

Ese el “mensaje” detrás de sus desnudos callejeros... Al principio pensó fotografiar a gente corriente, pero cada vez le intrigaba más saber qué se sentiría callejeando en cueros por Nueva York. “No soy exhibicionista y pensé que no tenía el nervio para hacer esto”, confiesa. Pero todo fue ponerse...
      
Aunque estaba haciendo algo “ilegal” y la policía llegó a merodear, nunca llegaron a detenerla. La gente reaccionaba sonriendo o con incredulidad cuando la vieron tirando la basura, sacando dinero del cajero automático o leyendo el periódico a la luz del día y sin nada que ocultar. Nunca le echaron en cara que estaba en pelotas y muchos pasaron a su lado con absoluta normalidad. Only in New York...
(Todas las fotografías reproducidas en este artículo son de Erica Simone y forman parte de la exposición “Nue York: Self Portraits of a Bare Urban Citizen”).

Carlos Fresneda, Nueva York

A Sevilla en AVE, perdiendo tiempo y pagando por ello, aunque por la bici lo que sea

Tengo que hacer matematicas por necesidad. Vamos, los mileuristas somos así. Aquí va el ejercicio: cójase el trayecto Barcelona-Sevilla, la última vez utilize un tren Talgo nocturno divino superior litera lo mismo y sobrao de espacio para la bici, con lavamanos y percha, y en el precio entraba la botella de agua y una toallita, vamos viajes en trasporte colectivo más movidos y apacibles no he conoció. Pero esta vez no ha sido posible, porque el Talgo con nocturnidad dejó de existir. La velocidad y la modernidad se cargaron el movimiento inteligente por via de lo que va por vía. Si todavía funcionara el servicio hubiese salido en vez de las a las 15:50, a las 21:30 y a dormir después de bocata en bareto o hasta cena de lujo para celebrar las aventuras, ...osú que recuerdos.

Primer dato: 5 horas de mi tiempo. Eso si, en poco más de 5 horas en Sevilla, aunque anda, va y ha llegao con media hora de retraso (tengo 90 días para devolución - gastado en anticipo con mis colegas sevillanos anfitriones, tapeando de lo lindo). Realmente sorprendente atravesar el país a más de 250 km por hora, y todo para llegar de noche y tenerme que alojar en hostalillo apañao. Pero que dolor hacerlo con digamos un 20% de electricidad nuclear cuando en el Japón roto el mayor fracaso tecnológico humano puede estar a punto de cambiar el rumbo común hacia el futuro. Que ganas de un Spain 100% renovables, que ganas de viajar en tren a la velocidad de las energías limpias, que ganas....


Segundo dato: 35 euros la habitación iva incluido pero no el desayuno. A la hora después de aseao el Talgo con literas me hubiera dejao en la estación con el fresco de la mañana y venga, al destino. Si cuento mi tiempo productivo, a 10 euros por hora me salen 50 más los 35 del dormir, ya tenemos la suma del día, 85 euros. Bien, el Ave corre pero hay que pagarlo y para ajustarme al precio parecido al de venir a velocidad suficiente y sobando tuve que tener suerte y pillar tarifa web, aquí lo dejo en valor neutro, y por previsor. Osea, que venir a Sevilla a sumergirme en la reunión más grande de amantes de la bici, la sagrada y suprema máquina verde, por no tener al servicial, cómodo, placido y mucho más, el Talgo, me sale el tema por una inversión extra de 170 euros y digamos que casi dos días más de atención. Por lo tanto, como mileurista reclamo la recuperación del Talgo nocturno con literas, asientos y camas, me niego a la perdida y no soy un romántico, lo reclamo para unir todas las ciudades del país atravesando sus noches a suficiente velocidad para apoyar a las personas con menos recursos y más ganas de aprovechar el tiempo.

Pero vamos Velo-City 2001 vale lo invertido extra más lo invertido en normalidad (desde la segunda noche me alojo en un lugar con encanto, una de las nueve habitaciones que unas monjitas han puesto a disposición de fieles y ateos como yo, para financiar el mantenimiento de su espacio, de nombre Convento de Santa Rosalia, en una de esas calles estrechas por las que lo fieles pasean durante una semana a sus devociones. Esta mañana los pajarillos me han dao concierto y el despertar en espacio austero ha sido supremo, eso si, menos minibar, hay de todo. Ahora, el 50% por giro postal y el resto al retirar las llaves, 25 euricos por noche.
Y ya como nuevo no se si porque el colchón es de calidad, o por lo celestial del lugar, loco perdio buscando una bici publica del Sevici, ya que la organización ha tenido a bien dotar a todos los que imantaos nos hemos alistado en el ejercito de velohumanos que soñamos la revolución a la velocidad de las mariposas en todas las citys del mundo. Una cosa y que conste en acta, yo no he venio sin mi bici, vamos, cargao y contento, pero me dao licencia pa probar un día la bici compartida, a ver que tal.


Cuando era un niño, allá por el 97, soñaba con ser ciclista urbano, había superao la fase de la Orbea hacia más de un decenio, curiosamente plegable y color naranja, con la que mi padre nos premió, a mi el primero por ser el mayor aunque le insistia que yo quería una moto. Menos mal que no llegaba y que el progenitor siempre ha sio prudente en inversiones y en pasiones (todavía el hombre recuerda como la bicicleta que se trajo de Granada, (también en el tren y no me lo explico), su bicicleta que le ayudó tanto, la tuvo que llevar al chatarrero por que subían los hijos y bajaba el espacio del pisico, ...todavía recordamos a veces la perdida). Pero vamos todo esto para indicar en ese congreso de las naciones como unidas por todas las pasiones, visiones y complicidades que aporta la bici se celebró en Barcelona. No pasé de la puerta porque imaginé que todo sería en inglés y porque antes me cortaba, ahora no puedo.

Pues 14 años después, en esta ciudad donde la bicicleta va ganado batallas como en pocas, me venio a tomar la temperatura mundial de lo que ocurre con esa máquina perfecta y como yo unos 1000 velohumanos. Desde planificadores urbanos y sus concejales, de pueblos y ciudades de Spain, Europa y hasta de Dallas en Texas, promotores de la bici en Uganda, varios chinos, activistas probici que se ven a 100 metros por sus pintas y sonrisas, más comunicadores, tecnoempresarios (la expo es un viaje al futuro que ya llega) y bicempresarios (mensajeros, transportistas, divulgadores...) junto a profesores, sindicalistas, pasando por asesores en movilidad sostenible y curiosos como yo, todos juntos y revueltos, desde más de 55 países, me da a mi y hasta nombro el Velocity como la reunión de las Naciones Unidas del mundo formada por lo mejor de cada casa en eso de no ensuciar el aire de todos cuando se mueve cada cual a la velocidad de las mariposas. 

Claro, que para alguien que quiere estar en todos lados a ver que pasa, esto es un calvario diría un sufrido, pero yo digo, esto es extraordinario. Acaba los plenarios donde hablan los sabios y todos vibramos y llegan las sesiones de trabajo, aquí empieza el lio, en hora y media 8 presentaciones, 8 mesas redondas y cuatro talleres, toitos simultáneos, a comer y dale, otro plenario flipante donde dos eruditos consiguen que nadie y cierre un ojo y al acabar, café, y con este en la mano a visitar stand y flipar colores con mapas de Europa en bici, lo ultimo de RedLight (esa maravilla para que te vean sin gastar pilas) proveedor de portabicis para los morros de los autobuses, 


y los de Conbici animan a conseguir un millón mas de ciclista de aquí a 3 años, o los de las bicis publicas chic o los parkings elevados basculantes o el que cuenta sin que te des cuenta cuantos clicistas pasan por un lugar, o los que dan cursos online para promover la bici a todos los niveles, y van y de golpe no te avisan por megafonia que lo hacen a bocinazos suaves, para mover a todo el personal  al otro maratón como el matinal: resentaciones, mesas redondas y talleres,. Llegan las 18:30 e imagina, todos el bici a sus alojos y objetivos, faltaría. 


Y es extraordinario porque es tanto y todo por la bici lo que ocurre, que aunque no puedas estar en más que pocos como que te sientes que estás en ellos, porque lo que te apasiona a ti, apasiona a todos los que te rodean y cruzas por pasillos.


Y nada, aquí la esencia, es la canción de la primavera, del verano, del otoño y también del invierno. Es la canción de Velo-city Sevilla... no te entran ganas de que el aire te refresque la cara mientras no lo ensucias nada...


Mañana más, mañana acaba, mañana este mundo tendrá en su historial otra reunión más para la revolución en marcha a golpe de pedal por el mejor mundo para todos.

Manolo Vílchez, Sevilla 
...y olé, oleeeé, oleeeeé y oleeeé, y en bici, siempre oleeeeeeeeeé ¡¡

La larga emergencia

 

Lejos queda ya la tragedia de Japón, enterrada por el fragor de las bombas en Libia. Lejos también la alerta radioactiva de Fukushima, mitigada por la campaña de la industria nuclear para dar la vuelta a la tortilla: si una central resiste el terremoto más potente del último siglo, será capaz de soportarlo todo...
Los medios llaman a capilla a sus enviados especiales, los “desvían” hacia la nueva zona de guerra y cuentan los días hasta el próximo desastre natural. Apenas queda tiempo  para la reflexión. El vértigo de la actualidad lo devora todo.

Pronto, demasiado pronto, Japón será un eco lejano en los telediarios, como pasó con el tsunami de Indonesia en el 2004, como ocurrió con el huracán Katrina en el 2005, como sucedió con el terremoto que causó más de 200.000 muertos en Haití, con los temblores de Chile y Nueva Zelanda, con la sequía de Rusia, con el vertido del Golfo de México o con las inundaciones que dejaron sin hogar a cuatro millones de personas en Pakistán hace unos meses.

Cualquiera diría que los desastres naturales suceden cada vez con más frecuencia, y con la misma rapidez decidimos olvidarlos, incapaces de extraer lecciones que podrían sernos bien útiles para mitigar en lo posible futuras catástrofes.

Quienes echen en falta estos días un espacio para calibrar las auténticas dimensiones  sociales y humanas de lo ocurrido, quienes estén hartos de los balances estrictamente económicos, quienes quieran responder a la eterna pregunta -¿qué puedo hacer yo ante una tragedia de tal magnitud?-, pueden sumarse a las Voces en Transición, una comunidad global extendida ya por un larga decenas de países con la espinosa misión de cambiar nuestras pautas de producción y consumo y nuestra relación con la Tierra.

Las últimas catástrofes parecen esconder siempre un mensaje cifrado que nos resistimos a escuchar: la combinación devastadora de la pobreza y la degradación ambiental (Haití), cara y cruz del cambio climático (Rusia y Pakistán), la cuenta atrás de la era del petróleo (Golfo de México), los riesgos de la energía nuclear (Japón).

Todo lo que está ocurriendo revela el margen de fragilidad de la vida moderna”, escribe el ecologista Bill McKibben, autor de “El fin de la naturaleza” y del más reciente “Eaaarth”. Sostiene McKibben que el planeta, por una combinación de causas naturales y humanas, está dejando de ser el paraíso habitable que permitió la “civilización”, y que va siendo hora de que vayamos adaptándonos. “La lección que deberíamos aprender es tal vez que ha llegado el momento de replegarse un poco, que no hay nada suficientemente duradero, estable o robusto”.

En la misma línea, Lester Brown publica estos días “El mundo en el límite”, en el que advierte del efecto combinado de la crisis de la energía y de la crisis de la producción de alimentos, que se está larvando por debajo de todos los desastres y que está teniendo ya un grave impacto en los países en desarrollo.

Estamos tal vez entrando en lo que James Howard Kunstler llama “La larga emergencia”: un período de convulsión económica, política y social estrechamente ligado a la falta de recursos y en un planeta cada vez más hostil y proclive a las catástrofes.
Sostiene Kunstler que, de todos los países del mundo, tal vez el peor preparado para la “larga emergencia” es precisamente Estados Unidos, donde todo o casi todo ha sido diseñado a la medida del coche en la era del petróleo barato. Kunstler, autor de una de las más desvastadoras críticas del “sueño americano” (“La geografía de ninguna parte”), predice la muerte irreversible de los suburbios y la agonía de las grandes ciudades.

Los lugares mejor preparados para la “larga emergencia”, sostiene, serán las pequeñas ciudades que sean capaces de “relocalizar” la economía, autoabastecerse de energía y destinar el espacio suficiente al cultivo de sus propios alimentos. La autogestión, la autosuficiencia y los lazos comunitarios serán las reglas de oro de esta era incierta en la que la movilidad será mínima y deberemos escoger a conciencia nuestro “lugar en la tierra”.

Kunstler ya ha elegido el suyo, al norte de Nueva York, y desde allí interpreta todo lo que está pasando últimamente como síntomas inequívocos de que el momento ha llegado, así le llamen apocalíptico y alarmista... “Cuando me preguntan que cuánto nos queda para entrar en la “larga emergencia”, suelo responder que ya estamos en ella. Están ocurriendo definitivamente muchas cosas”.

Carlos Fresneda, Nueva York

21 de marzo de 2011

Celebrando la llegada de la primavera y mucho más

Tiene para mi un alto valor simbólico escribir este post y es que acaba que quedar inaugurada la primavera de calendario. Y como todas las primaveras, para los que vivimos en algo parecido al paraíso climático, le toca ser momento de renovación, de brotes, de temperaturas agradables, de alteraciones de lo vivo.


Y comienza plena esta primavera, entre las mil cosas que pasaran en ella, mañana es el Día Mundial de la Poesía y el Día Mundial Forestal. aunque este es el año grande de los Bosques, y pasado mañana es el Día Mundial del Agua. Y ayer comenzaron a caer otras bombas sobre la energética Libia y en Yemen caen predemocratas en actos de servicio, y en Siria arde un palacio y en el cercano Marruecos los jóvenes claman cambio y en tantos lugares de este mundo que no salen en el noticiario y muy poco en la redes, mil o mas luchas por la la libertad, la justicia y la dignidad, siguen su camino. Mañana, también hará 10 días que Japón cayó en desgracia telúrica y también nuclear. Si, la primavera que aquí ya está, va a ser especial como cada una de ellas, pero está es la que nos toca.

El jueves en Plaza Sant Jaume gritamos Paz energética y hoy en Madrid ha sonado con mucha fuerza grito similar, paz energética sin nucleares. Y no por el momento solo, es un grito con más 40 años de historia, y si nos ponemos es un grito tan necesario y muy parecido a los gritos que reclaman Paz y democracia en tantos lares. Los recursos energéticos y sus fuentes de transformación tienen mucho que ver con tanto grito aquí y allá, con tanto dolor y temor, aquí y allá, con tanta injusticia. Pero eso, la primavera ya está aquí.

Ando mosqueao con la previsión del tiempo online, la estatal tenia esta mañana un nubarrón sobre Barcelona del que salían unos goterones tremendos y la previsión local daba sol de fiesta. Para unos atrevidos cocineros solares la previsión es importante, porque cuando se dispone uno a elaborar papeo sin emisiones, las nubes son nada deseadas. Bueno, aunque está René en Finestrat que también se ha sumao por su parte hoy a celebrar tantas cosas como nosotros y ha inflao a garbanzos y lentejas a sus paisanos poniendo tres kilos de aluminio reflectante mirando al sol. El más tranquilo porque se ha especializado en cocinar con el sol con cielos del 2. Y que es eso del 2, pues nada, que el mencionado alSolChef René Bijloo ha presentado al mundo su tabla de cielos para el tema del cocinar por la paz energética. Y esta mañana los dos paisanos llegando con bártulos atravesando uno de los más hermosos parques públicos temáticos de Barcelona, el de nombre Mossèn Cinto Verdaguer, en Montjuïc, andábamos con el cachondeo de anda, cielo 1, toma ya la previsión, joer que viene la nube, cielo 2, ondia que se queda, cielo 3, en fin, como fuese el cielo que tocará, allá estábamos.
Y esto de andar por medio un parque moviendo parabólicas y pensando en la guardia urbana a ver que dicen, tiene que ver porque llegó por email la infor del evento, y entre el dolor por el pueblo japonés, la rabia por el drama nuclear y la conmoción por las nuevas bombas sobre Libia, (gracias Ignacio Escolar por el repaso crítico) y la primavera a una horas, había que ir, vamos si teníamos que venir.

 

El evento de nombre Eat-In parte de la propuesta del movimiento Slow Food para que un grupo de personas ser reuna en espacios públicos para compartir alimentos preparados en casa (aquí, pues nosotros, pues que no, que lo preparábamos allá mismo). El evento es una protesta en contra de la comida-basura ( le dedico un rato abajo al menú de día de comida-tesoro). Y sugiere la convocatoria: Prepara un platillo, puede ser una receta de tu abuela o algo que te guste cocinar, que sea fácil de compartir con los demás. Para este primer encuentro se ha propuesto un PICNIC de fiambrera. 

 

Pues nada, nosotros pa celebrar tanto le hemos puesto a las fiambreras convocadas una parábola alSol 1.4 y una K10, de la que hemos sacao con cielo 1,5 (apunta René, los susodichos incorporamos los cielos medios, pa innovar y darle mas meneo al tema), pues eso, que si un bizcocho de un kilo  (receta) y una fideúa de 7 (receta).


Café y tisana a la fresa han completao la ofrenda a la primavera, toito sin emisiones, toito sin tener que ver nada con la industria electronuclear (por cierto, me ha dao por seguir mandando a la mierda a todo lo que tiene que ver con el tema, aunque me he moderao por eso de estar con gente maja, pero es que como que me llegaban los gritos desde Madrid y entre mover fideúa, hablar con la gente paseante interesada sobre bosques, sobre agua, sobre energía, y seguir pensando en el reactor 3 de Fukushima, como que no he podio evitarlo).




 El alSolChef Carles Duran, con los resultados, a él tampoco le gustan la nucleares, pero es más fino cuando habla sobre ellas.

Pero atentos y aquí dejo constancia, la coca de recapte, tremenda; los rollitos griegos al trigo sarraceno con yogurt, supremos; las ensaladas variadas, insuperables; la quinoa con verduras, única; la quiché, ufff; la pizza curiosa, pues curiosa; y los postres, mama mía, que las tartas de manzanas, mejor imposible; los cookies contundentes, pero contundentes, todo regado con agua más que bendita, vinos cercanos (ahh, ese regalo solar) y cerveza artesana local , Cervesa del Montseny y los panes de  verdad de BarcelonaReykjavi. Mira, que quieres que te diga, pero el paraíso y el evento, parecidos estoy seguro.


José Carlos, el agitador principal del evento, que salió de México hace un tiempo, ha recalao en BCN en su búsqueda de información para un trabajo de investigación sobre el sistema de Mercado Municipal, todo lo que hace que esos templos de la energía nutricional funcionen como funcionan para elevar sus resultados a la labor del movimiento internacional Slow Food y concluir su tesis doctoral. Andaban él y los colegas de Slow Food Barcelona contentos, hemos sido más de treinta y todos saludablemente nutridos hasta en eso del compartir, tan interesante actitud para el mejor mundo anhelado. Anuncian los colegas más Eat-In, y le anunciamos que los alsoles igual repetimos, a ver si toca celebrar un paso más allá en el evolución de la conciencia crítica de especie, con líos porque nos gusta pero con más Paz y justicia en el mundo. En fin, que a la siguiente, aunque la previsión de lluvia a mares, igual allá estamos, pero sin fiambrera, con todos los respetos solares. Aquí enlace correo de la coordinación Eat-In, por si ya te estás pensando apuntarte a la siguiente.

Pués el martes 22, de 10 a 12 horas, inundaos de sentimientos poéticos y como símbolo, a modo de una vela por la Paz en este mundo patas arriba, sacamos en alSol una cocina solar a la calle, para hervir agua, si, sólo para eso que no parece gran cosa pero que para nosotros tiene un elevado valor, no nos hará falta electricidad nuclear, y pondremos en el agua las cáscaras secas de una mandarina que lleva toda la semana en un bolsillo olvidado. Sus esencias saldrán por un rato al aire de Barcelona, solemnemente le daremos a los aires de la primavera un toque, un anhelo de que llegue lejos el aroma, citrico, un soplo por la paz energética, por la paz entre humanos y de estos con los demás vivientes.

Manolo Vílchez

20 de marzo de 2011

La central nuclear más 'peligrosa' de EEUU, a 50 kilómetros de Nueva York

La central nuclear de Indian Point. | C.F.
                        La central nuclear de Indian Point. | C.F.


  • Indian Point está construida sobre una falla geológica
  • Figura en la "lista negra" de seguridad de la Comisión Regulatoria Nuclear
  • El gobernador Mario Cuomo quiere cerrar los reactores en el 2013 y en el 2015
David Rinaldi creció con la vista de las dos "jorobas" de los reactores nucleares desde su ventana. Su casa, la misma en la que ha vivido desde 1972, está a tan sólo 800 metros de la central nuclear de Indian Point. "Pero la central siempre ha sido una buena vecina; nunca nos han dado problemas. A mí, que trabajaba de bombero, jamás me han detectado más radiaciones de lo normal. Aquí estamos satisfechos y no queremos que la cierren. Gracias a ella, ahorramos con la factura de la luz y no nos falta empleo. Pregunta en el pueblo, pregunta".

En el pueblo, Buchanan, viven apenas dos mil almas y casi nadie cuestiona la central nuclear, ni siquiera tras la tragedia de Fukushima. La vida discurre apaciblemente aquí, a orillas de río Hudson y a menos de 50 kilómetros de Nueva York, que puede divisarse a lo lejos desde la cercana Bear Mountain. Y aun así, Indian Point está considerada como la central más "peligrosa" de Estados Unidos, de acuerdo con la última evaluación del Consejo Regulatorio Nuclear (CRN). Uno de sus dos reactores operativos está construido sobre una falla geológica. La central figura en la "lista negra" por incidentes de seguridad en los últimos 12 meses. Y más de 10 millones de personas viven en una área de 50 kilómetros a la redonda.

"La proximidad de esta central a Nueva York no es un riesgo asumible", ha declarado esta misma semana el gobernador Mario Cuomo, en el momento de anunciar que pedirá el cierre de los reactores en el 2013 y en el 2015 (cuando expira la licencia de funcionamiento al cabo de 40 años de su puesta en marcha). "Indian Point es una auténtica bomba de relojería", afirma por su parte el geólogo de la Universidad de Hofstra Charles Merguerian. "El peor caso posible es sin duda una movimiento de la falla de Ramapo, que pasa por debajo del reactor número 3".

Un estudio del observatorio terrestre Lamont-Doherty de la Universidad de Columbia calificó en el 2008 la falla de Ramapo –de Connecticut hasta el valle del Hudson- como "zona de actividad sísmica". En 1985 se produjo un temblor de 4,1 en la escala Richter. La compañía Entergy asegura sin embargo que la planta ha sido construida para soportar temblores de 6,1 y que aun así el riesgo es "extremadamente bajo".

"Cuando nos tenga que llegar el momento nos llegará", se encoge de hombros el puertorriqueño John Bracero, 52 años, media vida pescando en las inmediaciones de la central nuclear. "Tengo mi bote y todo, y a veces remonto el río, pero me gusta venir aquí a pescar pargos, que suben por el estuario. Estoy habituado a ver y a vivir con la central. Para mí forma ya parte del paisaje".
En el 2007, la CRN multó con 130.000 dólares a Indian Point por no cumplir con el plan de emergencia de 150 sirenas en un radio de 16 kilómetros. Aunque la auténtica alarma se desató en el 2001, a raíz de los atentados del 11-S, cuando quedó en evidencia la vulnerabilidad de la central ante una ataque terrorista que habría puesto en peligro la vida de cientos de miles de personas.
"Chernobyl en el Hudson" da título a un informe elaborado entonces por el físico Edwin S. Lyman, miembro de la Unión de Científicos Preocupados (UCS, por sus siglas en inglés), ahondando en los riesgos de un atentado terrorista.

Lyman concluyó que en el peor de los escenarios la "zona de peligro" sería de 90 kilómetros a la redonda y afectaría toda el área metropolitana de Nueva York y Nueva Jersey.
"La Comisión Nuclear y Entergy no han creído sin embargo necesario ampliar sus planes de emergencia más allá de las 16 millas", asegura Lyman. "La población de Nueva York está totalmente desprotegida en el caso de un accidente".
La Coalición de Indian Point para una Energía Segura (IPSEC) y la asociación Riverkeeper, velando por todo la integridad del anchuroso río Hudson (la columna vertebral del estado de Nueva York), han redoblado sin embargo su campaña por el cierre de la central tras el desastre de Fukushima.
"Cuando algo así ocurre, es lógico preguntarse: ¿Puede pasar aquí?", advierte Paul Gallay, al frente de Riverkeeper. "Y cuando tenemos en cuenta la imposibilidad de evacuar a toda la población, admitida incluso por las autoridades federales, hay una cosa segura: esta central de 40 años no debería tener un futuro".

Carlos Fresneda. Nueva York

Los republicanos sabotean la política ambiental de Obama

El republicano James Inhofe y la demócrata Barbara Boxer, senadores. | Brendan Hoffman/ Afp
  El republicano James Inhofe y la demócrata Barbara Boxer, senadores. | Brendan Hoffman/ Afp

  • "Nunca he visto nada que se parezca remotamente a esto"
  • Los republicanos quieren impulsar la Ley de Prevención de Tasas de la Energía
  • En última instancia, sus iniciativas se enfrentarán al veto de Obama
Se trata de la mayor ofensiva 'anti-verde' de las tres últimas décadas. Todos a una, congresistas, senadores y gobernadores republicanos han decidido sabotear no sólo la política ambiental del presidente Obama, sino todos los avances en la lucha contra la contaminación, prevención del cambio climático y protección de especies.
Con la excusa de los "recortes presupuestarios", espoleados por ola anti-Gobierno del Tea Party y por los "intereses especiales" (con mención de honor a los multimillonarios hermanos David y Charles Koch), los convervadores han torpedeado el Capitolio desde todos los flancos posibles.
"Nunca he visto nada que se parezca remotamente a esto", admite Sean Hecht, director ejecutivo del Centro para las Leyes Ambientales de la Universidad de UCLA. "El alcance de todas estas medidas es abrumador".

Contra la Agencia de Protección Ambiental

El principal objetivo de los republicanos es sin duda la Agencia de Protección Ambiental (EPA), cuyo presupuesto aspiran a recortar en un 30%. Esta misma semana, la mayoría republicana ha votado a favor de impedir que la EPA pueda regular las emisiones de CO2 de las centrales eléctricas y de las fábricas, una de las contadísimas medidas de prevención contra el cambio climático anunciadas por el presidente Obama. Los republicanos pretenden limitar también los poderes de la EPA para velar por la calidad de las agua o regular los niveles de mercurio en las emisiones tóxicas.
A falta de una ley del clima –saboteada hace meses en el Senado- los republicanos quieren aprovechar ahora su nueva mayoría en la Cámara de Representantes para impulsar la así llamada Ley de Prevención de Tasas de la Energía.
"Vamos a impedir de una vez por todas que se pueda poner en marcha un mercado de bonos de carbono", ha declarado esta misma semana el senador James Inhofe, alineado con los 'negacionistas' del clima. "Vamos a acabar con el régimen regulatorio de la EPA, que está poniendo un peso extraordinario sobre las empresas y pasando factura al consumidor americano... Dejemos que sea la gente la que decida cuál la política del clima que realmente nos conviene".

Una ofensiva de largo recorrido

La Casa Blanca ha sufrido ya de antemano los efectos de la ofensiva 'anti-verde'. A finales de enero presentó su dimisión como asesora de cambio climático y energía Carol Browner, la última 'empotrada' de Al Gore en la Administración Obama. Su puesto ha desaparecido de la noche a la mañana, como ocurrió con el de 'zar' de 'empleos verdes' tras la dimisión de Van Jones (víctima prematura de la campaña conservadora).
Otra de las voces más sonadas de la 'contrarrevolución' republicana es la del congresista californiano Devin Nunes, que se ha atrevido a comparar los "ecologistas radicales" con el radicalismo islámico. "En el nombre de Gaia o de la Madre Tierra, estos grupos actúan como auténticos cultos, extorsionando si hace falta a nuestras comunidades", ha declarado Nunes, metido hasta el cuello en la 'guerra del agua' del río San Joaquín y en la disputada protección del salmón (otro programa que quieren liquidar los republicanos).

La congresista california Barbara Boxer ha sido precisamente quien más ha levantado la voz estos días contra los recortes presupuestarios de los republicanos: "Están atacando por la puerta de atrás todas y cada una de las leyes ambientales que han marcado un hito a nivel nacional".
Muchas de las iniciativas propuestas por los republicanos han de pasar por el 'filtro' de la mayoría demócrata en el Senado y se enfrentan en última instancia al veto del presidente Obama, que ha advertido que los recortes presupuestarios no pueden dejar desprotegido el medio ambiente. Aun así, la estrategia republicana es muy clara: bombardear al mismo tiempo por todos los frentes para poder sacar adelante el mayor número posible de iniciativas.

En Idaho, Montana y Wyoming, entre tanto, el lobo gris está a punto de perder su condición de "especie protegida". En Virginia del Oeste, se suspenderán las medidas que puso en vigor la EPA para evitar que la minería del carbón pueda destruir montañas enteras. En Pensilvania se limitarán las restricciones para la busca de gas natural en los parques nacionales. Y en Wisconsin, en plena 'guerra' con los sindicatos, el gobernador Scott Walker ha suspendido la financiación de los programas de reciclaje del papel y del vidrio.

Carlos Fresneda. Nueva York

19 de marzo de 2011

Toni Malkin, el coloso eficiente y "verde"

    Tony Malkin, dueño del Empire State. | Isaac Hernández

El magnate inmobiliario ha puesto su empeño en que el Empire State sea un ejemplo de eficiencia energética

No todos los días tiene uno la ocasión de seguir los pasos apremiantes del dueño del Empire State a lo largo y ancho de sus 102 pisos, 73 ascensores y 1.850 escalones. Lo cierto es que Tony Malkin –al frente del imperio Wien & Malkin– es un tipo muy ocupado y con mucha prisa. Pero, a pesar de todo, desprende un aire cercano y saludable, acentuado por la corbata verde y por su planta atlética.

Tony Malkin no encaja precisamente en el cliché del magnate inmobiliario. Aprendió el negocio de su abuelo y de su padre, en la era en que la especulación tendía sus lianas en la jungla urbana. Durante un par de décadas decidió respetar las reglas del juego, pero no tardó en darse cuenta de que estamos en los albores de otra era: el Empire State, construido en trece vertiginosos meses hace 80 años, se había convertido en la viva imagen de la decadencia.

Pese a su aspecto imponente –de cohete a punto de despegar hacia del planeta Kripton–, el gigante se
resquebrajaba por dentro y estaba perdiendo inquilinos a la velocidad del rayo. Los nubarrones de la recesión despuntaban en el horizonte, pero Malkin decidió plantarle cara al futuro y se fijó una meta tirando a utópica: convertir el Empire State en el coloso eficiente...

“Queremos aprovechar el poder simbólico de este maravilloso edificio para lanzar un mensaje al mundo. Y queremos hacer de paso una advertencia a los empresarios y a los políticos: lo verde no es solo deseable, sino también rentable”.

Veinte millones de dólares ha decidido invertir Tony Malkin en la cura de eficiencia del rascacielos (más los 500 millones en obras de renovación). Con el apoyo del Rocky Mountain Institute y de la Iniciativa Clinton para el Clima, el objetivo es reducir el 38% de su consumo eléctrico, ahorrar 4,4 millones de dólares anuales y trabajadores reacondicionando los cristales de las ventanas. dejar de emitir 105.000 toneladas métricas de CO2 en los próximos años.

La línea de meta es el 2013, pero los avances saltan ya a la vista. Basta levantar la mirada hacia los 449 metros de altura (con la antena) para apreciar que hay unas ventanas más rojizas que otras. Los marcos son los de toda la vida, con su inconfudible color granate. La diferencia está en el relleno...

Las 6.514 ventanas del rascacielos están pasando una a una por un taller habilitado en la quinta planta. Allí se refuerza el doble vidrio con una película aislante y serellena finalmente el espacio interior con gas argón/kriptón para reforzar la protección térmica. Una decena de currantes de la eficiencia cumple la meta de cambiar hasta cincuenta ventanas diarias, bajo el cartel que advierte “Green Workers Get Serious” (“Los trabajadores verdes se ponen serios”).

“Lo más fácil habría sido subcontratar el recambio de las ventanas a una empresa especializada”, advierte Malkin. “Pero decidimos correr nosotros con la faena y hacerlo in situ para ahorrar tiempo, dineroy emisiones”.

El aislamiento de las ventanas fue una de las sesenta propuestas iniciales de las que finalmente se han
puesto en marcha ocho, como las barreras térmicas en los radiadores, los sensores para la iluminación de pasillos y zonas comunes o el sistema de Control Directo Digital (DDC), que permite conocer on line y en tiempo real el consumo de energía planta a planta.

Pero la auténtica transformación del Empire State se ha gestado desde el sótano, en la sala de máquinas que alberga los sistemas de calefacción y refrigeración: un indescifrable laberinto multicolor de válvulas y tuberías, evaporadores y condensadores, puestos al día por los expertos de Johnson Controls y capaces de ahorrar por sí mismos el 10% de la factura de la energía.

Las oficinas se han resideñado para el máximo aprovechamiento de la luz solar, cuentan con lo último en dispositivos de iluminación leds y están equipadas con muebles con la certificación cradle to cradle. Los 55 millones de kilovatios hora que consume al año el gigante serán además generados por el viento, según el acuerdo con la compañía texana Green Mountain Energy, recién anunciado a bombo y platillo por el propio Malkin: “Lo más natural era hacer el cambio a la energía limpia y seguir marcando el camino a todos los rascacielos del siglo XXI. Es del todo injustificable que los nuevos edificios no hagan lo mismo”. 

Hacemos un alto en la planta 42, en medio de tanta bajada y subida. Malkin quiere enseñarnos la última maqueta –a escala humana– de su coloso verde, iluminado para la ocasión con su color favorito. Desde sus casi dos metros de altura, a sus 49 años, Malkin sufre una arranque de nostalgia y recuerda la emoción que le produjo –y le sigue produciendo– caminar por los pasillos, tocar los mármoles o admirar el oro refulgente en el techo del recibidor art decó, por donde desfilan todos los años cuatro millones de turistas...

“Desde 1931, el Empire State ha sido una referencia del potencial humano para todo el mundo. A todos nos han contado la historia del edificio que se levantó en poco más de unaño, en medio de la situacióneconómica más desesperada y entre dos guerras devastadoras. Ahora tenemos la ocasión de convertirlo en icono de un mundo más sostenible”. 


Concluimos, por supuesto, nuestro periplo en el observatorio, donde seguimos viendo inevitablemente a KingKong, zafándose de los aviones como si fueran moscas. El zumbido de la ciudad llega amortiguado a estas alturas. Se instala un silencio que invita a la reflexión, interrumpido solo por las ráfagas del viento y por el click de las cámaras de decenas de turistas, contemplando con asombro el bosque implacable de hormigón,moteado ya por las primeras luces con la caída de la tarde.

“Más del 70% de las emisiones en las grandes ciudades proceden de los edificios”, recalca Tony Malkin, en elcontradictorio papel del promotor inmobiliario y verde. “Va siendo hora de aplicar la lógica y la eficiencia a los edificios residenciales y de oficinas.

“Lo que estamos haciendo en el Empire no es solo bueno para el medio ambiente, es también bueno para los negocios. Estamos demostrando que la ecología y la economía pueden caminar de la mano”.

Carlos Fresneda
Publicado en Integral 375, marzo 2011


El estudio 'definitivo' sobre el cambio climático

Capa de Hielo del Océano Glaciar Ártico. | M. Vidal/CSIC

                     Capa de Hielo del Océano Glaciar Ártico. | M. Vidal/CSIC
"El debate del cambio climático ha sido usurpado por los 'exageradores' y por los 'negacionistas'", asegura el físico de la Universidad de Berkeley Richard A. Muller. "Va siendo hora de que los científicos volvamos a poner las cosas en su sitio: menos distorsiones, más ciencia".
En plena guerra ideológica sobre el calentamiento global, el profesor Muller –autor de 'Física para futuros presidentes'- ha decidido situarse en el término medio e intentar el más difícil todavía: elaborar el estudio más completo, independiente y 'definitivo' sobre el climático.

El profesor Muller.

El estudio ha sido bautizado como 'The Berkeley Earth Project' y aspira a ser "un nuevo punto de partida para dejar las cosas claras y tratar de construir un consenso". Muller, en conversación telefónica con EL MUNDO, adelanta que los resultados estarán listos en el próximo mes de abril o en mayo.
"La labor del científico es investigar, analizar los resultados y en todo caso facilitar la información al público para que saque sus conclusiones", advierte Muller. "Gran parte del problema ha surgido en el momento en que los científicos han querido ser también activistas y han perdido su credibilidad como investigadores".

'Exageradores' vs. 'Negacionistas'

En el pelotón de los 'exageradores', Muller habla sobre todo de Al Gore, aunque tiene bastantes más reservas a la hora de criticar al climatólogo de la NASA James Hansen ("su labor como científico ha sido muy válida"). En el otro extremo de la balanza sitúa a los 'negacionistas', a los que conviene no confundir con los 'escépticos' ("una dosis apropiada de escepticismo es siempre deseable en un científico").

Según Muller, la tendencia a "distorsionar la ciencia del clima para incitar a la acción" ha comprometido muy seriamente la labor del Panel Intergubernamental de la ONU (IPCC por sus siglas en inglés). "Les va ser muy difícil recuperar la credibilidad", advierte, "mientras siga al frente Rajendra Pachauri".

El físico de Berkeley pretende ir aún más allá de la labor realizada hasta la fecha por IPCC de la ONU, por el Instituto Goddard de la NASA o por la Met Office del Reino Unido, las tres grandes referencias mundiales, atrapadas de una manera u otra en la "politización" de la ciencia del clima, sobre todo tras la publicación de los emails de la Universidad de West Anglia.
"Nosotros no vamos a manipular las conclusiones, encontremos lo que encontremos", advierte Muller, que asegura estar alineado junto con muchos otros científicos en un punto intermedio del debate. "Somos un grupo independiente y no partidista. Reuniremos los datos, haremos el análisis y presentaremos los resultados. Dejaremos que la gente saque sus conclusiones".

'The Berkeley Earth Project'

Muller se ha propuesto no sólo realizar el mayor estudio hasta la fecha sobre la evolución de la temperatura en la Tierra desde el siglo XVIII, sino efectuar también las mediciones "más rigurosas sobre el clima en nuestros días", con datos provenientes de 39.340 estaciones en todo el planeta.
Con el respaldo de la Universidad de Berkeley (el 'laboratorio' del secretario de Energía Steven Chu), el estudio está siendo financiado por grupos de muy diversa índole: desde la Fundación para la Innovación del Clima y la Investigación Energética (creada por Bill Gates) a la Fundación Charles Koch (vinculada al magnate del petróleo).

Richard Muller defiende en cualquier caso la "autonomía" del Proyecto de la Tierra alegando que han recibido fondos "tanto de la izquierda como de la derecha" e intentando arrimar el ascua a investigadores que no han tomado partido político. En su equipo figuran el profesor de Estadística David Brillinger, la climatóloga del Instituto de Tecnología de Georgia Judith Curry, y los físicos Saul Perlmutter, Art Rosenfeld y Robert Jacobsen de la Universidad de Berkeley.

Según Muller, la evaluación "independiente" sobre el calentamiento global podrá ser utilizada como referencia en Estados Unidos y en todo el mundo, "aunque damos por hecho que una minoría nunca cambiará de opinión por más que la evidencia esté o no de su lado".
"Puede que lleguemos a las mismas conclusiones que otros grupos, pero lo haremos de una manera nueva y distinta", asegura el impulsor del Berkeley Earth Project. "Si lo único que conseguimos es pemitir un consenso sobre el calentamiento global -un auténtico consenso, y no uno basado en posiciones políticas-, ya será un logro importante".

Carlos Fresneda, Nueva York