9 de febrero de 2011

Lo de más blanco se va a acabar, mejor más "limpio"

Sobre la historia de amor ambiental entre dos familiares que elevaron las cáscaras de las nueces de un árbol lejano a los altares del lavado exitoso de la ropa de normal uso.


Merche Mas tiene el título de Ecoheroina en este espacio, y por ello no puede ser parcial aunque si activista y lo narra relatando sus impresiones de usuaria y los resultados de un estudio (aquí la ciencia toma la imparcialidad) que su sobrino Miguel Mas realizó hace unos años sobre las posibilidades de lavar con satisfacción de resultados la ropa común que utilizamos. Con ello ganó un premio y no he podido soportar el que una historia así no estuviera dando más vueltas en la red, aun cuando un diseño de lavadora especial para esta nueces en el 2007 ganó también un concurso de Electrolux y más aún cuando estamos en pleno Año Internacional de los Bosques y pensar que de los frutos de un árbol mi ropa puede quedar higienizada y que además sus frutos se utilizan como medicina, como que me pone y como todas estas pequeñas cosas acompañan al cambio en este mundo ya patas arriba total, y tiene que ver con la limpieza (hay tanto que no es ropa, que limpiar) aquí queda la constancia de que mucho puede cambiar.

Manolo Vilchez



¿NUECES DEL JABON PARA LAVAR SIN DETERGENTES?
Hace un par de años mi sobrino Miguel, que sabe que soy una ecologista integrista, me pidió alguna idea para hacer una investigación en bachillerato, que luego recibiría el primer premio del prestigioso Concurso de Jovenes Investigadores españoles 2009. Entre las que le propuse estaba la de demostrar si las NUECES DEL JABON (cáscaras de nuez del Sapindus mukorossi, un árbol indio, que se venden en el comercio justo, por internet y en las tiendas ecológicas) tenían capacidad detergente o eran el enésimo un engaño como las bolas con cerámica. A continuaciòn resumo el trabajo presentado. 


BREVE INTRODUCCION HISTORICA
Los orígenes de la cultura de la limpieza y higiene personal datan de épocas prehistóricas. El ser humano primitivo ya utilizaba el agua para lavar, pero esta no es un buen agente limpido y por ello surgieron los jabones. La preparación del jabón es probablemente, tras la fermentación del vino, una de las reacciones más antiguas que se conocen. El jabón toma su nombre de una antigua leyenda romana ambientada en el río Tíber, cerca del cual supuestamente se encontraba el monte Sapo , que por quellos tiempos era un lugar de sacrificio de animales. El agua de lluvia arrastraba los restos de grasas animales, cenizas y madera quemada ladera abajo depositándose en la arcilla del fondo fluvial, que luego era utilizada por las mujeres para lavar la ropa con excelentes resultados. Durante siglos se sucedió la producción casera de jabón a partir de cenizas y grasas animales o vegetales, para progresivamente ir siendo sustituida por la producción industrial, a partir de álcalis (NaOH y KOH) y grasas. 

Con el tiempo se comenzaron a producir detergentes sintéticos que, aunque de origen distinto al de los jabones, tienen también en su constitución una porción lipofílica y otra hidrofílica, y ejercen frente a las grasas una acción similar a la de los jabones. Tienen la ventaja de que pueden sintetizarse a partir de los derivados del petróleo, por lo que su costo es menor que el de los jabones. Sin embargo, ya antes de descubrir la reacción de la saponificación, había pueblos que utilizaban vegetales que contienen jabones naturales llamados saponinas. Su composición química otorga propiedades detergentes puesto que consta de una parte lipofílica con la que unirse a la grasa y de otra hidrofílica que es el azúcar, por la cual se une al agua. El Sapindus mukorossi se supone uno de esos vegetales. Se trata de un árbol que crece en India y en Nepal, cuyo fruto contiene gran cantidad de substancia detergente en la cáscara. Allí se utilizan para el lavado desde tiempos remotos y actualmente se esta empezando a difundir como una alternativa ecológica y económica a los detergentes comerciales por todo el mundo.


LOS DETERGENTES SINTETICOS Y LOS PROBLEMAS MEDIOAMBIENTALES
Uno de los principales problemas ambientales ocasionados por los detergentes sintéticos está asociado a la utilización de fosfatos para combatir la dureza del agua. Los fosfatos son difíciles de tratar en los procesos de depuración de las aguas residuales, pasando a ríos y lagos. Estos son la causa de la hipertrofia (exceso de crecimiento) de las algas, lo que produce la muerte de mares y lagos por falta de oxìgeno. Otra razón en contra de la utilización de fosfatos es que los depósitos naturales de fosfato (P) son muy limitados, en tanto que es un elemento muy importante para la agricultura. Su utilización desmedida en detergentes hace disminuir las reservas, que en caso de agotarse provocaría una catástrofe alimentaria a nivel global.

ESTUDIO COMPARATIVO
Miguel hizo varias pruebas en el laboratorio de química de su Instituto (el Rosalia de Castro, de Santiago de Compostela) y a la vista de los resultados obtenidos, se pudieron establecer las siguientes conclusiones:

1: La nuez de Sapindus mukorossi queda confirmada como un buen agente limpiador dada su
propiedad tensoactiva y emulsionante equiparable a la de un detergente sintético doméstico.

2: Mención especial merece su actuación en aguas ácidas, ya que operó con normalidad sin necesidad de incorporar compuestos químicos adicionales que elevaran el pH hasta niveles necesarios, como sí lo hizo el detergente.

3: El beneficio medioambiental de la utilización de la nuez de Sapindus mukorossi no quedó demostrado, ya que no soluciona la cuestión de las consecuencias de la saponina en el agua, que no es inocua para los peces y animales de sangre fría.

Yo añado que el beneficio medioambiental de la utilización de la nuez de Sapindus mukorossi tiene otro aspecto además del problema de la contaminación de las aguas, y es la diferencia entre el fuerte impacto ambiental de la producción de los detergentes sintéticos y la ligera producción de las cáscaras de nuez. Lo que nos queda es poder plantar esos árboles localmente, para evitar tener que transportar las nueces desde el Nepal. 

Y declaro que desde hace 5 años en mi familia no utilizamos más que estas nueces para lavar la ropa en lavadora, y sólo usamos un poco de detergentes de síntesis (mejor si de origen vegetal que petroquímico) con la que tiene que quedar muy blanca, osea casi ninguna… pues lo que no tienen las nueces son todos los aditivos blanqueantes y espejantes que contienen los detergentes sintéticos. (Relajémonos de la comedura de coco del blanco más blanco y suave más suave!).

Y estoy encantada de sentirme ligera…

Merche Mas (contacto)



Miguel Mas con 18 años izq.; Ubaldo Rueda, director del Instituto Rosalía de Castro, y Carmen Touza, profesora. 
FOTO: Ramón Escuredo
Sapindus mukorossi en la wiki (ESP) y (ENG)
noticia estudio: en la prensa del momento y en web

Esquema del proyecto de diseño de una lavadora automática especial para nueces jabonosas presentando y reconocido en el concurso Design Lab 2007 de Electrolux

3 comentarios:

René Bijloo dijo...

jo, y yo que me las comía...

manolo dijo...

René, pues te vas a tener que seguir comiendo las que no sirven para lavar.
Creo que el fruto del Sapindus no es bueno para el estomago, pero según la ayurveda, hace maravillas...

Kev Cogollo dijo...

Hola, hace como dos años que estoy trabajando en sobre el estudio de este fruto.
Estoy fuertemente interesado en su investigación, quisiera contactarme con uds para dialogar un poco sobre nuestros trabajos.
Por favor, escribanme cuando puedan, para hablar mejor.