15 de febrero de 2011

Hay cosas que no sabía del mundo donde vivo

Han servido estas semanas atrás para lo que no sabía sobre el mundo árabe entrara a trompicones de cultura y de ilusión en mi interior, en mi capacidad de asimilación del bombardeo informativo en el que tengo de gusto de poder participar. Hacía tiempo que no miraba un mapa del Mediterráneo pabajo, de los detallados con las lineas de fronteras, aunque si que he visto en este tiempo los más generales que marcan desiertos y vergeles y donde la tierra con sus contorneos se encuentra con el mar azul. 
 

Desde hace unas semanas me he mirado más del 20 veces quien está con sus limites al lado de Egipto, quien toca a la izquierda y luego más allá y quién está a la derecha, o incluso bajando al sur. En la pantalla o la hoja de prensa, me he mirado columnas informativas donde al principio estaba la bandera y el nombre del país a la que representa, más abajo el trozo de territorio y sobre el grafismo con lectura sobre los actos antidemocraticos que allá se dan, hasta he visto los rostros de los máximos representantes del pueblo, que todos me suenan de la tv pero a la mitad no los ubicaba por país. En los últimos salen dos tachados. He aprendido e intentando entender más sobre los árabes y tengo la sensación de que estas dos semanas han igualado a los 35 años de formación. Quizás porque lo árabe siempre me ha costao de entener, quizás me viene de ver a palestinos e israelies siempre a ostias, unos con piedras y cinturones y otros con tanques directamente,  o el uso del turbante siempre vinculado al petróleo, y las prendas habituales de mujer, eso velos que como occidental tardas en comprender más allá de las películas donde bailarinas que danzan con su vientre, solian llevar. Hasta  el schock global del primer cambio del mundo cuando allá por 2001 cambio todo al estrellar unos aviones en simbolos de los américanos, con remate cuando las bombas destrozaron cientos de vidas en esos trenes iguales a los que cojo cada día, allá en Madrid, tan cerca.

Viendo las revoluciones de estas semanas, creo haber entendido mucho de lo anterior y sobre todo me ha quedao claro que yo estoy en occidente y otros están en oriente, y que en cada zona una variable de civilización con sus particularidades ha tirado palante durante la evolución, chocando e imponiéndose la que me toca más cerca. Pero veremos.

La FAO estas mismas semanas lanzaba los gritos de la crisis alimentaria, y quizás su conclusión es que tenemos la misma comida pero muchos que no lo hacian han decidido y con derecho, comer mejor y comer más. Y ya llevo un tiempo sabiendo que todo este mundo se mueve con un sol viejo energético, de color negro, del que nos preocupa sus derrames diversos pero del que no nos ocupamos ni en serio cuando quemarlo y el tiempo se cruzan para envenenarnos en las ciudades que habitamos. Pero vamos teniendo más claro que el carbón, que comida, ropa, materiales y movimiento dependen de un maravilloso combustible, que con tanta mentira como dogma, vete a saber para cuanto nos queda, por lo visto el barato ya se acabó cuando en Azores se decidió ir a robarlo, costara lo que ha costao. No hace mucho he apredido que desde hace un tiempo hay gente que ha decidido hacer la transición de un mundo con mucho barato petróleo a un mundo con mucho menos petróleo, que ya está aquí, aunque sin miedo porque la mentira consuela. Los movimientos en transición no pienso que lo sean sólo a nivel energético, creo que lo son a nivel espiritual, porque sin ese refuerzo no se yo, tan dao a confiarme en lo técnico.



Y yo que me veo cada día como los que en mi entorno fabricaban cosas dejan de hacerlo porque en China todo es más barato, he sentido cuando no sabia cosas de este mundo, que los chinos  eran un peligro. Aunque después de verme el vídeo de más abajo, pincha en subtitulos y leetelo si como yo no pasaste del básico mínimo en inglés, el reforzao también y rápido pillao conocimientos sobre el gigante asiático oriental mira tú, que lo es porque ni allá se ve el mundo como yo lo veo ni allá se valora lo común como a mi me han enseñao. Ahora creo saber que China no es un peligro, es una evidencia y una civilización en la que la mía no va a poder influir demasiado. De aquí poco será la primera economía del mundo. ¿Como será el mundo en 2020?, aquí todavía no he aprendido a visionar a mínimos como y mira que miro.



De Dakar llega la Declaración de la Asamblea de los Movimientos Sociales, donde el Foro Social Mundial ha estado buscando, coincidiendo con Egipto, sentido a nuestro destino. Recomendable la lectura de la Declaración, que poco o algo tienen que ver con el enfoque de Martin Jacques en su charla vídeo sobre China y con todo, de lo interesante que es aprender de este mundo cosas que no sabia.

Manolo Vílchez

2 comentarios:

René Bijloo dijo...

y es que nunca dejamos de aprender...y eso es bueno.

Juan dijo...

Me ha parecido muy interesante tu post , la verdad que al igual que Rene habia muchas cosas que desconocia !!!

Saludos a todos !!

Juan - Hoteles Cabo San Lucas