2 de diciembre de 2010

OBAMA PROHIBE PERFORAR DURANTE 7 AÑOS EN EL GOLFO DE MEXICO Y EL ATLANTICO

Barack Obama en rueda de prensa el 30 de noviembre. | Efe
Barack Obama en rueda de prensa el 30 de noviembre. | Efe
  • El gobernador de Florida, Charlie Crist, aplaude la decisión
  • La industria petrolera alega que causará 'un gran daño a la economía' 
La Administración Obama ha anunciado que no permitirá nuevas perforaciones petrolíferas en la zona este del Golfo de México en los próximos siete años. El accidente de la plataforma de BP, que derramó 800 millones de litros de crudo en el mar, ha forzado la revisión de los planes que el propio Obama anticipó tres semanas antes del mayor vertido en la historia de Estados Unidos.

El gobernador de Florida, Charlie Crist, celebró la decisión como "una estupenda noticia" para la industria turística y para los residentes del estado. "Si el accidente de BP no ha servido para hacernos despertar, no sé lo que hará falta", ha declarado Crist. "Si algo así no tiene un impacto en tu manera de pensar, probablemente es porque no estás pensando", dijo.

La industria petrolera ha criticado sin embargo duramente la decisión de Obama. Tras convertir la zona oeste del Golfo (Luisiana y Texas) en un auténtico campo de minas, las compañías aspiraban a extender las prospecciones no sólo hacia aguas cada vez más profundas, sino hacia las costas casi 'inexploradas' de Misisipi, Alabama y Florida, que viven de la pesca y el turismo.

Críticas

"La moratoria va a causar un daño significativo a nuestra economía", ha declarado Karen Harbert, presidenta del Instituto para la Energía del Siglo XXI. "Mantener nuestras mejores reservas bajo llave es una manera de asegurar nuestra dependencia del petróleo extranjero".

El anuncio ha sido hecho oficial este miércoles por el secretario de Interior Ken Salazar. La prohibición también afecta a los planes para perforar en la costa Atlántica, frente al estado de Delaware, aunque permite extender las prospecciones petrolíferas en aguas de poca profundidad en Alaska.

Salazar recalcó la necesidad de "revisar nuestra estrategia para satisfacer las necesidades energéticas de la nación y proteger al mismo tiempo nuestros océanos y nuestras comunidades".
En marzo de este año, tres semanas antes del accidente de BP, Obama anunció la apertura de nuevas zonas de prospecciones petrolíferas en aguas territoriales norteamericanas, incluida una amplia zona de 500 kilómetros frente a las costas de Florida. El presidente se plegó a las exigencias de los republicanos con la esperanza de lograr su apoyo para la ley del clima, estancada desde hace año y medio en el Senado.

Los republicanos han criticado ahora la "marcha atrás" de Obama y alegan que su decisión va a causar un severo impacto económico precisamente en la zona más lejana y menos afectada por el vertido del Golfo de México.

Carlos Fresneda, Nueva York
Publicado en El Mundo América

2 comentarios:

René Bijloo dijo...

¿Y luego qué, a perforar al doble de velocidad?

vaya con los políticos... dan pena.

manolo dijo...

ahora sólo falta que los que votamos a los políticos cambiemos el sistema energético por completo, con nuestra acción directa y compromisos y quizás los buenos políticos tengan más fácil amortiguar los golpes de los que perforarán hasta el final