19 de junio de 2010

AL MADRID SOLAR HAY QUE VENIR

Por suerte laboral me ha tocao estar en un trozo de la ribera del Manzanares domesticao 100%, a su paso frente al Madrid de los Austria, que por no haber estudiado no se bien ni quien fueron ni que hicieron. Al poco está Príncipe Pio, que debió ser personaje con derecho a plaza por sus acometidas en la ciudad y da nombre ahora al intercambiador de la movilidad transportil colectiva, templo del hacer las cosas bien para facilitar ese habito que tenemos los humanos de no estar nunca quietos, metro, tren, autocares y la M30 bajo nuestros pies fruto del trabajo de una ciudad con obras a doquier y con un alcalde que parece majete y sensible, figura donde todos se miran y conocen por el apellido. Yo de Madrid recuerdo al viejo profesor, Tierno Galvan, como el del que la mayoria estaba contenta de que tuviera el bastón de mando y que le dió a esta ciudad renombre de toleracia y libertad. El otro día en la inauguración del Solar Decathlon Europe, le oí al actual dar la bienvenida al sol y a todos los que tengan a bien visitar hasta el domingo 27, las obras conclusas de la mayor concentración por metro cuadrado de constructores de la revolución solar. A la zona llegan las renovaciones de aire desde la Casa de Campo, y se van o vienen sobre el ahora convertido en interesante parque publico mineral, los coches dirección Extremadura y Portugal. En ese cruce de caminos, ...pongamos que hablo de Madrid, pongamos que hablo de algo que esta ocurriendo y recomiendo conocer. Los vecinos del barrio, o incluso las gentes de los otros, ya saben que allá está en marcha algo relacionado con la energía del sol, con la energía humana.

Lo mio ya no tienen remedio, ser activista emocional de todo lo que tiene que ver con los servicios del lejano/cercano sol al servicio de la especie que tiene para la vida sobre este planeta afortunado, como único cobijo cósmico. Y sabedor de que está a la distancia suficiente para que de momento solo los restos de tormetas termonucleares a 150 millones de kilómetros alteren la electrónica sensible, y quemen la piel de quien se expone a ello más allá de lo lógico. Tengo yo como muy claro que cuando antes evolucionemos hacia el homo solaris, mejor nos puede ir la vida, a nosotros y a las otras especies, de lo que nos quede de estar sobre la gran bola que no es nada es eso que nadie sabe bien que es, ...menudo universo tenemos.

Diecisiete equipos tienen ya montadas sus casas, y las enseñan a todos los que las quieren conocer, en ellas pasa que el sol llega, produce energía en exceso, son de tamaño como tienen que ser las casas y están conectadas con ese viaje, el más alucinante que se puede narrar, donde el foton tarda 8 minutos en llegar, y chocar con lo que pilla, si es un panel solar fotovoltaico, electron alegre, si es un muro de doble camara, aire caliente, si es un planta, alimento... y asi con ello andan los estudiantes de 17 universidades compitiendo, Para saber más vete directo al web, y si no aguantas con lo virtual, ni te lo pienses, viaje al centro del sol bien recibido, bien servicial, bien para el cambio de rumbo que ya hemos comenzado a darpero que tanto trabajo requiere, osea oportunidades. Viaje a centro peninsular de un país que durante unos días demuestra al mundo lo bien que se pueden hacer las cosas.

Estamos currando con el sol y la tecnología demostrando como unos kilos de aluminio reflectante preparan comida con sabores y energía especial. Somos parte de la zona destinada a las actividades, estamos en el tramos de las infantiles, no hay mejor lugar. Pedro, jubilado como maestro de fogones de restaurante comenta que no se lo podía creer, que había visto ayer un arroz hacerse en un recipiente enorme y que olía aquello divinamente, haciendo sus profesionales conjeturas sobre los ingredientes. Juan, vigilante de seguridad, pasa de vez en cuando a echar un vistazo, pregunta que plato se esa cocinando, se aleja a su zona y desde la visual otea lo que allá está pasando. Laura y Nuri, chef solares, se encargan de que los aromas del sol y los productos de su agricultura, transformen los sentidos de los ciudadanos visitantes. De vez en cuando, dejo la megaterio solarizada, faltaría, y me viene Haití a la mente, que cerca está.

Estamos al otro lado de la rivera del tranquilo río, frente a la casa llamada desde lo popular “armadillo”, con su flipante arquitectura hecha con energía solar concentrada, osea madera, y la humana desde una universidad catalana, al poco está la cuadrada de los alemanes, que van vestidos con sus tradiciones, y así 15 más, hasta una de China, donde con el bambú y el feng shui han hecho de las suyas. Todas sorprenden, todas puedes conocer, mientras sensores y jurado, le pegan desde ayer a los 10 parámetros puntuales, al final habrá un equipo ganador, y no por haber corrido más, o haber metido goles, sino por haber conseguido que el sol rinda de lo lindo para que la vida dentro del habitáculo tenga la menor huella ambiental posible.

Yo en Madrid destacaría tres, bueno cuatro cosas, una es que llegan los trenes y el nocturno que une la ciudad con BCN, y por ende los otros con sus otras ciudades. Llegan puntuales, ademas de los que corren mucho, para echarte un desayuno anticrisis, siempre con churros, y con sombrero como útil necesario, pasear y visitar este evento llevado al lugar para estimularnos a que cambiemos este mundo patas arriba. Tendrían que venir todos los profesionales del ladrillo, para aprender, tendrían que venir todos los promotores de empresas obsoletas, para renovarse y no morir, tendríamos que venir todos los posibles, para imaginar que un futuro solar está aquí ya presente, que es trabajo de todos poner orden y concierto en nuestra relación con el cosmos y en nuestro vital vinculo con lo que ocurre en esta bola perdida en la inmensidad y tan bella, dicen los astronautas, vista desde el cielo.

Espera, las otras tres que me faltan son, una el restaurante El Vergel, en el Paseo de la Florida, a 600 metros del Príncipe Pio, allá se comen delicias a buen precio, vegetariano del culto, oasis para cenas postjornada solar. En la parte alta la tienda, y siempre en sus escaleras, la tercera cosa, la Agenda Viva, revistilla gratuita que llega con el cambio de estación e impulsada desde la Fundación Félix Rodriguez de la Fuente, simplemente sorprendente. Y la cuarta, y este fin de semana y los próximos 25, 26 y 27, los días finales del evento, la zona de cocinas solares y la actividad de los colores del Sol, especial chavales. En fin, todo se puede gestionar en un día, intenso sin mas remedio, y desde muchos lares se puede llegar en tren nocturno, y el sol siempre nos acompañará y la mas importante de todas las energías, la humana, esta garantizada y tan dispuesta.

Manolo Vílchez, desde la ribera del Manzanares, enviado solarculinario al Solar Decathlon Euorpe


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