24 de febrero de 2010

EL POSIBLE CIERRE DE UNA CENTRAL NUCLEAR EN VERMONT DEJA EN EVIDENCIA A OBAMA

.El reactor de Vermont Yankee fue construido en 1972 y podría dejar de funcionar en el 2012

.Ha sufrido varias fugas de tritio radiactivo y el desmoronamiento parcial de su torre de enfriamiento

.Los grupos ecologistas reactivan la campaña contra la “resurrección” nuclear


El posible cierre de una vieja central nuclear en el estado de Vermont amenaza con dejar en evidencia al presidente Obama, una semana después de que anunciara su intención de impulsar la construcción de una nueva generación de reactores nucleares “seguros y limpios”.

El Senado local del pequeño estado del noreste, el más progresista del país, votará seguramente a favor del cierre de la central nuclear Vermont Yankee en el 2012 y en contra de su extensión por otros 20 años de vida. La votación se producirá el miércoles y está siendo aprovechada ya por varios grupos ecologistas para reactivar la campaña contra la “resurrección” nuclear en Estados Unidos auspiciada por la Administración Obama.

A los ciudadanos de Vermont no les interesa prolongar la vida de esta planta más allá de la fecha prevista”, aseguró el portavoz de la mayoría demócrata en el Senado, Peter Shumlin. “La central se está cayendo en pedazos”. El diario local más influyente, el Burlington Free Press reclamó el domingo el cierre de la central en un contundente editorial.

Al cabo de 38 años de funcionamiento, el reactor construido en su día por General Electric ha empezado a dar preocupantes señales de “envejecimiento”. Al desmoronamiento parcial de la torre enfriamiento en el 2007 y el 2008, se unieron el año pasado las tres fugas detectadas de tritio –un isótopo radiactivo que puede provocar cáncer- que pudieron contaminar el río Connecticut y llegar hasta el suministro de agua potable en la zona.

Según la Comisión Regulatoria de la Energía Nuclear, al menos 27 de los 104 reactores nucleares operativos en Estados Unidos han experimentado fugas de tritio que han llegado a contaminar los acuíferos del subsuelo.

El posible cierre de la central nuclear de Vermont, que suministra actualmente el 30% de la energía del pequeño estado de 600.000 habitantes, ha servido en cualquier caso para reactivar el debate de sobre envejecimiento de los reactores en EEUU, todos ellos construidos antes del accidente de Three Mile Island que provocó el parón nuclear en 1979.

El presidente Obama, asistido por el secretario de Energía Steven Chu y por su asesor científico John Holdren, ha decidido sin embargo dar nueva vida a la industria nuclear triplicando los créditos públicos (hasta llegar a los 54.000 millones de dólares) y anunciando el destino de los 8.300 millones al proyecto para la construcción de los dos primeros reactores nucleares de la “nueva generación” en el estado sureño de Georgia.

Carlos Fresneda, corresponsal Nueva York
Publicando en blog Crónicas desde EE.UU de El Mundo
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