20 de mayo de 2009

El PUMA CONTRA EL HUMMER

Hace 30 millones de años existió un mamífero gigante, llamado Indricotherium (wiki) que pesaba 20 toneladas y contribuyó generosamente a la deforestación del centro de Asia. Hace once años, la General Motors fabricó un monstruo llamado Hummer (wiki) que pesa tres toneladas y avanza sobre el asfalto como si fuera un tanque.


El Hummer está destinado a morir bajo su propio peso, como ocurrió con el Indricotherium. El presidente Obama acaba de certificar su defunción de aquí al 2016, cuando la “fauna” de vehículos en Estados Unidos deberá consumir una media de 6,6 litros a los 100 kilómetros (o sea, casi tres veces menos de lo que “bebe” un Hummer).

Intentarán vendernos, cómo no, la versión “ecológica” del Hummer, como la que tiene Schwarzenegger en su garaje. Pero los tiempos cambian, y sólo las especies que mejor se adaptan sobreviven y evolucionan, como constató Darwin.


La General Motors, amenazada de extinción, ha empezado a virar de rumbo antes de que sea demasiado tarde. Por las calles de Nueva York y Washington ha empezado a circular de modo experimental una nueva especie automovislística, el P.U.M.A , que pesa 136 kilos, tiene un motor eléctrico y mantiene prodigiosamente el equilibrio sobre dos ruedas.

El PUMA es un paso más allá del futurista Segway, que no acabó de encontrar su espacio en las aceras. El nuevo invento está especialmente diseñado para abrirse paso en los intersticios del asfalto y esquivar los atascos, con la ayuda de un GPS. Tiene una autonomía de 50 kilómetros y estará listo para revolucionar la movilidad urbana en el 2012.


La auténtica “revolución”, ya se sabe, viaja todos los días en bicicleta (180.000 usuarios en Nueva York). Pero mientras llegamos a la “masa crítica”, demos la bienvenida al PUMA y entonemos el RIP por el Hummer.

P.D.: Pido disculpas por el uso inapropiado de la palabra “humareda” en el último post (¿Viento o carbón?). Lo más correcto hubiera sido hablar de la “cortina de vapor” de las torres de enfriamiento, que entre otras cosas sirven para “tapar” las emisiones de gases de combustión. Por si quedan dudas, se puede pinchar aquí para saber cómo funciona una central termoeléctrica. Se calcula que las 600 centrales de carbón en Estados Unidos son responsables de una tercera parte de las emisiones de CO2. Otro día hablaremos de la campaña para impedir la apertura de nuevas centrales térmicas en EEUU, impulsada por el climatólogo de la NASA James Hansen. Y por si alguien tiene aún dudas del impacto ambiental del carbón, nada mejor que pinchar en este vídeo de la campaña “The Dirty Lie”, auspiciada por Robert Kennedy


CARLOS FRESNEDA

Desde Nueva York


Manolo en una performance sentimental hacia un hummer en Madrid:


texto vinculado: acción simpatica antiHummer realizada en Madrid para protestar contra el uso de un vehículo innecesario en la ciudad, y uno de los mayores consumidores de petróleo, osea un vehículo lider en la contribucción al cambio climático y el uso gilipollas de la tecnología. Para saber más de lo que piensan muchos sobre este monstruo: http://www.fuh2.com/submissions.php

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2 comentarios:

Nueva Yo dijo...

Muy bueno, un blog interesantemente ecológico. También hablaba mucho de ecología Ágata el otro día, no?

Carlos / Manolo dijo...

gracias por tu interes,

muy sostenible primavera