18 de mayo de 2008

El reverendo irreverente


Carlos Fresneda, desde Nueva York
19 de abril.- Hay en Nueva York un reverendo irrevente que no figura estos días en la lista de invitados del Papa. Tiene las ínfulas de un telepredicador evangelista y va repartiendo aleluyas como si fueran hostias profanas. Oficia de blanco angelical, jaleado por un delirante coro de gospel. Más de una vez le hemos visto rozar el éxtasis.
No, no nos referimos a Jeremiah Wright, el incendiario pastor de Obama, sino al reverendo Billy, el profeta anticonsumista que lleva más de una década creando parroquia en el East Village...

Bienaventurados quienes confunden consumismo con libertad, porque algún día conocerán jubilosos la diferencia (coro).
Bienaventurados quienes fueron expulsados de sus barrios por los nuevos ricos, porque sus hijos volverán para iluminar la oscura economía.
Bienaventurados...


El reverendo Billy ha encontrado el púlpito a su medida en la iglesia episcopal de San Marcos, la misma en la que Allen Ginsberg recitaba su 'Aullido”'. A ella ha vuelto tras su peculiar via crucis por todo el país, resucitado ahora en forma de vídeo y película bajo el título "¿Qué compraría Jesús?"
Sostiene el reverendo Billy que Jesús compró en todo caso tiempo para mejorar las posibilidades de no ser crucificado. Y en el nombre de Cristo nos pide que despertemos antes del 'Shopalipsis', el apocalipsis de las compras que está al caer, si no estamos ya en él.

No sé lo que pasa, pero cuanto más dinero gano menos puedo comprar (coro)
Un millón de dólares por una bocanada de aire fresco...


Al reverendo Billy le vimos el domingo pasado bautizando a una niña, Scarlette, en la Iglesia del Stop Shopping... "Oh Dios, libera a los pequeños de los males del consumismo". De ahí pasó a anunciar el alumbramiento de una congregación paralela, la Iglesia para Parar los Desahucios, ante la invasión de especuladores y nuevos ricos.
Hace unos años, el reverendo Billy recorría las calles del East Village en singular procesión con un Mickey Mouse crucificado, como si fuera el anticristo. Su cruzada contra Disney y McDonald’s ha dejado paso al anatema contra los Starbucks y los Victoria’s Secret. En cierta ocasión le pusieron las esposas cuando echaba el sermón entre sujetadores y ligueros.
El reverendo Billy, todo hay que decirlo, es más bien incrédulo, aunque le educaron en el calvinismo. Su nombre real es Bill Talen, actor y escritor de profesión, pero a estas alturas reconoce que se siente desvalido sin el tupé y la levita. Pongamos que ha encontrado su misión en la tierra: sus acólitos propagan ya la voz (www.revbilly.com) por los cinco continentes...

El shopalipsis está aquí (coro).
Las grandes cadenas nos dan migrañas
Defiendo lo que queda, salva las tiendas pequeñas
Esta ciudad no es un centro comercial...


Enlace al espacio de artista por la tierra en el terra.org donde se recoge comunicacion sobre la estancia del Reverendo Bill en Barcelona en 2005 y los actos que protagonizo, de culto anticonsumista, no perderse la invasión a Starbucks.

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